El Naranco, un espacio natural a proteger. 1 ª Reedición (2013-2019).

El Naranco, un espacio natural a proteger

1 ª Reedición (2013-2019)

 

(BORRADOR EN ACTUALIZACIÓN Y REVISIÓN PREVIA A SU PUBLICACIÓN)

 

A la Memoria de mi Padre Antonio Ruiz Eduardo Fernández-Pola Conde

Fundador y Presidente de Amigos del Naranco

Agradecimientos

A Ramón Iglesias uno de los grandes “naranquistas” que gracias a su tenaz trabajo en la lucha por la conservación del Naranco, este no ha caído en el olvido para nadie. A José Luis García López del Vallado, por su larga vida también como “naranquista”, que fue capaz de aportar a nuestra sociedad rigurosos trabajos sobre el legado civil histórico-cultural, ya no solo del Naranco sino incluso del territorio asturiano. A mis queridos amigos Bertu Ordiales y Luis Alfredo Fombona por tantas y tantas aventuras vividas juntos “caleyando” por los montes asturianos y leoneses, incluido como no podía ser de otra manera el Naranco. Y como no, a tantas otras personas que me han acompañado o informado de forma anónima y otras que, como en la persona de Víctor Monte, que de forma casi anónima defienden con sus pequeños actos altruistas este pedacito de tierra asturiana, rescatando del olvido el legado histórico que esconde este monte y lo pone en el valor que se merece.

“Lo increíble de la naturaleza es que pide a gritos ayuda, pero más increíble es que nadie le escuche”.

(FranK Capra, cineasta estadounidense)

“Vosotros taláis los árboles para construir edificios que albergaran a los hombres que se han vuelto locos por no haber podido ver los árboles”

(James Thurber, escritor y humorista estadounidense)

PANORAMICA NARANCO SUR

Vista panorámica sur del Naranco desde Uviéu/Oviedo

Introducción General. Aspectos históricos, culturales, ambientales, sociales y jurídicos.

¿Qué valores encierra el Naranco que hace que una gran parte de la sociedad civil reclamen su protección?

El Naranco, “El Picu’l Paisano” o “La Cuesta”, conocida popularmente, es un conjunto de sierras prelitorales enclavadas íntegramente entre el rio Nalón y el Rio Nora, en el concejo de Uviéu/Oviedo; formado por dos unidades básicas: la sierra del Naranco propiamente dicha en disposición NE-SO protegiendo a la ciudad, cuya cumbre más alta es El Picu’l Paisano (637 msnm), y que se une en su extremo occidental apenas casi sin discontinuidad aparente a la sierra de Llubrió de disposición NO-SE, cuya cumbre es Peña Llampaya, El Cuervu o La Peña (561 msnm), formando todo ello en conjunto un relieve complejo, de litología diversa y de distinta antigüedad geológica que van desde las duras areniscas ferruginosas del Paleozóico, propias de este lugar (formación Naranco), como material más antiguo, hasta las calizas de montaña (formaciónes: Complejo de Rañeces, Alba o “Caliza Griotte Carbonífera”, Barcaliente, Moniello y Valdeteja) y dolomías originadas primero durante la orogenia varisca o hercínica a finales del Paleozoico (Carbonífero), hace 350 ma, hasta que tiene lugar la orogenia alpina durante el Cenozoico (Paleógeno), hace 65 ma.

Afloramiento calizo de la formación Moniello en contacto con el Complejo de Rañeces en Rodiella, Naranco, Uviéu/Oviedo

Afloramiento calizo de la formación Moniello en contacto con el Complejo de Rañeces en Rodiella, Naranco, Uviéu/Oviedo.

Esta heterogeneidad estratigráfica de los materiales existentes, queda manifiesta también por el no menos importante testimonio de la huella animal prehistórica, como el yacimiento de mamíferos del Cuaternario hallado en la Cantera del Naranco donde se identificaron especies como Capra pyrenaica, Cervus elaphus o Equus caballus.

Uviéu/Oviedo desde'l Picu'l Paisano

Uviéu/Oviedo desde’l Picu’l Paisano

Es un relieve muy evolucionado, erosionado, que origina un paisaje de perfiles suaves con cumbres romas o redondeadas, más propio de los del occidente asturiano, aunque aún están presentes manifestaciones kársticas dignas de mención como las de Obrís: Cueva l’Agua Cueva los Melandros; Cueva La Llosa o Los Borrones y La Cuevona en El Pebidal o Pevidal; Cueva Valdecuevas y Cueva Pasera en Ules; Trapa en Llugarín, etc.

Cueva l'Agua

Cueva l’Agua

Cueva La Llosa o Los Borrones-El Pebidal

Cueva La Llosa o Los Borrones-El Pebidal

Las cuevas que no son explotadas por el turismo gozan de una protección a nivel europeo, Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 8 Hábitat Rocosos y cuevas. 83 Otros hábitat rocosos. 8310 Cuevas no explotadas por el turismo.

Se encuentran también varios núcleos rurales de gran antigüedad, los monumentos prerrománicos de Santa María del Naranco y San Miguel de Lliño o Lillo, declarados Monumento Nacional en 1885 y como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, inscritos con otros monumentos prerrománicos asturianos con el nombre de “Iglesias del Reino de Asturias”, en la Lista del Patrimonio Mundial en 1985.

Santa Maria del Naranco (2)

Santa María del Naranco

Santa María del Naranco

San Miguel de Lliño

San Miguel de Lliño

San Miguel de Lliño

así como numerosos restos históricos y etnográficos. Por una parte se encuentran algunos castros de la época prerromana, probablemente fortificados y con fines defensivos, característicos de la cultura cantábrica. De los cinco que se tienen datos en el Naranco, dos como El Castiello en Villaperí y Monte Alto ya han desaparecido por completo a finales de los años 60 del siglo XX, a causa de la actividad minera que se desarrolla en la cara norte. El de La Cogolla, en la falda sur del Naranco. Se trataba de una torre de vigilancia, de la cual solo se reduce a un foso y varios derrumbes de piedra. En el El Picu, en Cuyences, en la falda este del Naranco, se ha identificado un foso que sufrío varios deterioros durante la guerra civil. Y en el Picu Castiello, en la cara norte del Naranco a 423 msnm en Quintana, se conserva parcialmente la mitad (la otra ha sido destruida por el avance de la cantera), lo que pudo ser un poblado.

También encontramos fuentes, lavaderos (destacando por su antiguedad los de Villaperi, Llampaxuga, Entrerregueros, Lloriana, Brañes, Escontriella, Lladines, Folgueres, Quintana y El Pebidal o Pevidal); molinos como el que aún se conserva en Quintana (otros junto al rio Nora están en ruinas y cubiertos de vegetación), pozos de la nieve como los que aun milagrosamente se conservan próximos al Altu La Vara, en la Regueraza de Andines o a los pies del Altu La Rasa próximos en la finca El Pebidal o Pevidal; caleros: de la Cantera, de Muslera (Llugarín), de Folgueres o de Lladines; tolvas: Entrerregueros y Obeguero, bocamina de Gamonéu y restos de instalaciones militares (campamentos militares: Trapa en Llugarín; casamatas: El Campu Cimero, El Texín, Los Picos Secos, La Cama’l Moro y Les Ancineres; trincheras, etc.), amén de arquitectura tradicional asturiana: casonas, hórreos y paneras.

Fuente Los Pastores

Fuente Los Pastores

Pozo de nieve en El Pevidal.

Cartel informando de los usos históricos que se le dieron a los pozos de la nieve colocado por Víctor Monte, veterano naranquista que de forma altruista ha luchado por la recuperación y divulgación del patrimonio histórico que alberga el Naranco.

Cartel informando de los usos históricos que se le dieron a los pozos de la nieve colocado por Víctor Monte, veterano naranquista que de forma altruista ha luchado por la recuperación y divulgación del patrimonio histórico que alberga el Naranco.

Pozo de la nieve El Pevidal

Pozos de la nieve en El Pebidal

Calero de Muslera, interior

Calero de Muslera

Calero de Muslera, en Llugarín parroquia de Villaperi, incluido (al igual que el existente en Folgueres), en el Inventario del Patrimonio Cultural por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Gobierno del Principado de Asturias el 1 de junio de 2015 según RESOLUCIÓN de 21 de mayo de 2015, por la que se incluye una selección de 31 hornos de cal de tipología tradicional existentes en Asturias.

Ruinas calero en Llampaya

Ruinas calero en Llampaya

RESOLUCION 21-05-2015 Inventario del Patrimonio Cultural CALEROS ASTURIAS

Ruinas de El Campamento Militar en la Trapa (Llugarín)

Ruinas de El Campamento Militar en la Trapa (Llugarín)

Casamata La Cama'l Moro en Los Llosicos

Casamata La Cama’l Moro en Los Llosicos

Bocamina de Gamonéu, por la cual se extraía el hierro

Bocamina de Gamonéu, por la cual se extraía el hierro

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús

El Naranco además cuenta con una notable variedad de ecosistemas naturales que albergan una gran biodiversidad de especies vegetales y animales. Se constata la presencia regular de unas 187 especies de vertebrados: 48 mamíferos, 109 aves, 9 reptiles, 14 anfibios y 7 peces. De todas estas, cabe destacar que hay 11 especies que o bien están incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias“. (Decreto 32/1990, de 8 de marzo, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias y sus modificaciones (Acuerdo de 28 de julio de 2005, del Consejo de Gobierno por el que se aprueba definitivamente el cambio de categoría de la especie Tetrao urogallus (urogallo), o bien están incluidas en el Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo, regulador del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas o bien se encuentran recogidas en los distintos listados de especies y hábitats a nivel europeo: Directiva 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, relativa a la conservación de aves silvestres y Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres. Directiva Hábitats. En este sentido es importante señalar la presencia localmente abundante de anfibios como los guardafontes amamolados o tritones jaspeados (Triturus marmoratus), sacaveras o salamandras comúnes (Salamandra salamandra), sacaveras raullargas o salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica), raniellas europeas o ranitas de San Antonio (Hyla arborea), sapos pintos o sapillos pintojos (Discoglossus galganoi), sapos o sapos comúnes (Bufo spinosus), sapos parteros (Alytes obstetricans), sapos corredores (Epidalea calamita), xaroncas patillargas o ranas patilargas (Rana iberica), xaroncas verdes o ranas comúnes (Pelophylax perezi), xaronca montesa o rana bermeja (Rana temporaria); reptíles como los llagartos pintos o lagartos verdinegros (Lacerta schreiberi), llagartexas les muries o lagartijas roqueras (Podarcis muralis), esculibiertos o luciones (Anguis fragilis), culiebras ñidias europeas o culebras lisas europeas (Coronella austriaca); mamíferos como las llóndrigas, llondras o nutrias paleárticas (Lutra lutra), melandros o tejones (Meles meles), llirios o lirones (Glis glis), curcios o corzos (Capreolus capreolus), venaos o ciervos(Cervus elaphus), raposos o zorros (Vulpes vulpes), xabaríles o jabalíes (Sus scrofa) y una nutrida colonia de esperteyos o murciélagos (Barbastella sp., Eptesicus sp., Miniopterus sp. Myotis sp., Plecotus sp., Rhinolophus sp., Tadarida sp.), en las cuevas y elementos antropomórficos de construcción hidráulicos (molinos), hoy en desuso, que son aprovechados. En cuanto a las aves destacamos la presencia de aves acuáticas como coríos reales o ánades azulones (Anas plathyrrhinchos)Gallinetas reales, fulcres o fochas (Fulica atra), gallinetas (Gallinula chloropus), garcias riales o garzas reales (Ardea cinerea), garcinas nocherniegas o martinetes (Nycticorax nycticorax) o los samartines, verderríos o martínes pescadores (Alcedo atthis); rapaces diurnas como las águilas pintas o águilas calzadas (Hieraetus pennatus), milán abeyeru, viésporos o abejeros europeos (Pernis apivorus), pardones o busardos/ratoneros comunes (Buteo buteo)milán rial o milanos reales (Milvus milvus), ferlamicos, ferrés palomberos o alcotánes (Falco subbuteo), falcón o halcónes peregrinos (Falco peregrinus), azores (Accipiter gentilis), peñerinas o cernícalos (Falco tinnunculus); rapaces nocturnas como curuxas o lechuzas comunes (Tyto alba) y gárabos o cárabos europeos (Strix aluco), así como otras aves de la campiña o foresta asturiana como la cigueña, cigoña cande o cigueña blanca (Ciconia ciconia), palombos bravos o palomas torcaces (Columba palumbus), palombas montesas o palomas zuritas (Columba oenas), bubiellas, pupas o abubillas (Upupa epops), parpayuelas o codornices (Coturnix coturnix), cuquiellos o cucos comunes (Cuculus canorus), rallos, paparrosolles o chotacabras grises (Caprimulgus europaeus), piquetines, martarinetes o trepadores azules (Sitta europaea), picurrinchónes, picatueros o pitos reales o verdes (Picus viridis), piquetinas o picos menores (Dendrocopos minor), incluso picapodrizos, picafayes o pitos negros o picamaderos negros (Dryocopus martius), como prueba la existencia de los agujeros hechos en ejemplares viejos en el seno de los castañeos y carbayeos. Es también zona del paso de zapiqueras o alimoches (Neophron percnopterus)utres o buitres leonados (Gyps fulvus), por el elevado interés que despiertan algunas de sus escarpadas zonas calizas, pero que debido a la intensa actividad humana ejercida sobre la zona (canteras), aún no se tiene constancia de intento de nidificación alguno; y también frecuentan la zona coneyos o conejos (Oryctolagus cuniculus) y llebres castellanas o liebres ibericas (Lepus granatensis), reintroducidos con fines cinegéticos.

Fruto de los esfuerzos reivindicativos durante muchos años de varias asociaciones de vecinos, en especial la Asociación de Amigos del Naranco, y asociaciones ecologistas se puso en marcha un ambicioso proyecto en el 2005 con el fin de que la administración pública se implicara más en la protección y conservación de todo el riquísimo patrimonio natural y cultural existente en el monte.

TRIPTICO CAMPAÑA DEFENDAMOS EL NARANCO (1)TRIPTICO CAMPAÑA DEFENDAMOS EL NARANCO (2)

Tal y como recogió el Documento de Síntesis del Grupo de Trabajo: “Parques Periurbanos, apuesta de la ciudad inteligente en tiempos de crisis”, presentado por  la Federación Europea de Espacios Naturales y Rurales Metropolitanos (FEDENATUR) y Periurbanos en Madrid en el Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA) en 2012, en base a los objetivos del proyecto PERIURBAN, se destaca la necesaria creación en los espacios periurbanos de la figura de “Parque Periurbano”, y esta es definida como un área de interés ecológico, paisajístico o cultural situado en las afueras o en la proximidad de los asentamientos urbanos e intrínsecamente interconectado con el entorno urbano, en el que puede coexistir la protección ambiental con las funciones recreativas, educativas, económicas y de desarrollo, con el apoyo de políticas públicas, planes y acciones, y con la participación plena de la ciudadanía. Estos parques tienen características y papeles propios que los distinguen de otras áreas naturales, tales como la pequeña distancia al área urbanizada, las funciones sociales que desempeñan ligadas a la expansión de las ciudades o el nivel de biodiversidad (valores ecológicos y estatus de protección legal), siempre representativo en un entorno con preponderancia del espacio construido.

El Gobierno del Principado de Asturias propuso la creación una nueva figura de protección: la del “Parque Periurbano”, emulando a las experiencias que previamente habían echado andar en otras comunidades autónomas o estaban en tramite de hacerlo, aunque con denominaciones y grado de protección variables en unas y otras:

Por un lado están comunidades más proteccionistas como:

  • Andalucía. Parques Periurbanos, figura de protección recogida en la Ley 2/1989, de 18 de julioInventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, definidos como espacios naturales situados en las proximidades de un núcleo urbano, hayan sido o no creados por el hombre, que sean declarados como tales con el fin de adecuar su utilización a las necesidades recreativas.
  • Extremadura. Parques Periurbanos de Conservación y Ocio, figura de protección recogida en la Ley 8/1998, de Conservación de la Naturaleza y de Espacios Naturales, dónde son considerados como tales, aquellos espacios relativamente próximos a los núcleos de población en los que se aúnan la conservación de la naturaleza y su uso para actividades socio-recreativas y que, por sus singulares valores ambientales o naturales de interés local sean merecedores de esta figura de protección. En ellos el uso predominante de índole socio-recreativa debe compatibilizarse con la sensibilización y educación de los usuarios, así como con el mantenimiento o recuperación de sus valores naturales

En un lugar intermedio se encuentra:

  • Castilla y León. Esta Comunidad Autónoma contempla en su legislación la creación de Zonas Naturales de Interés Especial, figura recogida en la Ley 8/1991, de 10 de mayo, de Espacios Naturales de la Comunidad de Castilla y León (CyL), ley que fue recientemente derogada y sustituida por la Ley 4/2015, de 24 de marzo, del Patrimonio Natural de Castilla y León. En ellas tiene cabida la figura de “Zonas de Natural Esparcimiento (ZNE)”, definidas como lugares de descanso, recreo y esparcimiento de un modo compatible con la conservación de la naturaleza. Aunque estas zonas se legislan de forma paralela con diferentes instrumentos de gestión y ordenación a los establecidos para los Espacios Naturales Protegidosambas figuras se encuentran incluidas en la Red de Áreas Naturales Protegidas (RANP)y por tanto se encuentran sometidas a los preceptos generales recogidos en dicha ley, en la que prima la conservación del carácter natural de las áreas.

En otro punto más alejado de la balanza se encuentran:

  • Navarra. La Áreas Naturales Recreativas, son una figura recogida en la Ley Foral 9/1996, de 17 de junio, de Espacios Naturales; aunque no son considerados esplícitamente como espacios naturales protegidos, sino como “áreas recreativas” constituidas como lugares para el recreo, descanso o esparcimiento al aire libre que son compatibles con la conservación de la naturaleza y la educación ambiental.
  • Euskadi. Los Parques Periurbanos, son considerados ámbitos que no poseen interés natural para ser protegidos y ordenados de acuerdo con las figuras definidas en la Legislación Estatal para la Conservación de la Naturaleza, pero que poseen la vocación de servir de área de esparcimiento de las áreas urbanas colindantes. Ejemplo: Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz, que se define como un corredor continuo natural alrededor de la ciudad, articulado por diversos enclaves de alto valor ecológico y paisajístico. En resumidas cuentas se trata de una herramienta que sirve de interconectividad entre distintos parques urbanos o suburbanos.

Las razones por las que el Gobierno del Principado de Asturias esgrimió necesario la creación de este espacio bajo esta figura de protección son las siguientes:

  • El territorio Naranco-Nora presenta la suficiente entidad y extensión como para demandar atención (técnica, administrativa y política) y planificación específicas.
  • Posee un elevado componente rural o “natural” en contraposición al entorno urbano o “artificial” que suponen las ciudades.
  • Destaca la presencia de sistemas naturales o ecosistemas que merecen ser protegidos y conservados. (En este sentido se reconoce que casi el 17% del territorio presenta áreas de Alto Valor Ambiental). Más del 37% del territorio incluido en el Parque se zonifica bien en razón de sus valores naturales y ambientales, de su potencialidad para recuperar la naturalidad del espacio (recuperación ambiental) o de su capacidad para el desarrollo de una actividad forestal bajo las premisas de la sostenibilidad y potenciando las funciones ambientales y ecológicas de la misma sin perder su carácter productivo (reforestación y sustitución del arbolado).
  • Desempeña importantes funciones de ocio (en sus múltiples variedades) para los habitantes de Uviéu/Oviedo y buena parte del espacio metropolitano regional.
  • Posee un patrimonio cultural considerable (en este caso excepcional).
  • Está sometido a fuertes presiones que comprometen su conservación y permanencia. (Casi el 26% del área autorizada para extracción minera es considerada de Alto Valor Ambiental).

Este último punto que se concreta, sin especificarlo directamente, en las actividades forestales y sobre todo mineras desarrolladas en el entorno, es el más decisivo, pues comprometen la conservación de la integridad del territorio y los ecosistemas naturales.

Así, tras la presentación pública del proyecto inicial en el 2006 para ser debatida por los diversos agentes sociales, finalmente en el 2007 se aprobó el proyecto llamado “Plan Territorial Especial Supramunicipal (PTES) Parque Periurbano Naranco-Nora” cuya “figura de protección” a todas luces llevaba asumir desde el principio un gran vació legal que entró en confrontación con otros ordenamientos territoriales y urbanísticos  municipales vigentes.

DIPTICO LUCES Y SOMBRAS DEL PROYECTO (1)DIPTICO LUCES Y SOMBRAS DEL PROYECTO (2)

Tal y como quedaba explícito en el Volumen 3, Capítulo VII “Informe de Sostenibilidad”, el proyecto y la figura de protección propuesta por el Gobierno del Principado de Asturias, pese a ser conocedores de la complejidad de ordenación de este territorio y de las medidas de compensación propuestas para minimizar las amenazas a los problemas ambientales que comprometen las áreas naturales de Alto Valor Ambiental, este PTES propuesto no consigue ser un instrumento útil vertebrador concebido para legislar este espacio natural de acuerdo con las figuras definidas en materia de legislación básica de los Espacios Naturales Protegidos (ENPs), sino que parece convertirse más en un mero instrumento regulador entre las distintas administraciones públicas (estatal, autonómica y local), enfocado a coordinar de una manera “demasiado laxa” el desarrollo de las actividades urbanisticas, agroganaderas, industriales y actividades de ocio y tiempo libre en un medio natural o seminatural próximo a un espacio urbano.

El 10 de mayo del 2007, la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras dio el visto bueno al PTES Parque Periurbano del Naranco-Nora. Por resolución firmada por su consejero, Francisco González Buendía, aprobación que no se hizo efectiva hasta el 23 de junio de 2008, que fue cuando se publicó en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA núm. 145).

https://www.asturias.es/bopa/disposiciones/repositorio/LEGISLACION35/66/7/001U003TZM0001.pdf).

Los errores omitidos, quizás de forma involuntaria o no, en la tramitación ambiental y jurídica del PTES por parte del Gobierno del Principado de Asturias fueron tenidos en cuenta por el Tribunal Supremo de Justicia de Asturias (TSJA) al entrar este ordenamiento en confrontación con las normas urbanísticas establecidas en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), ante la demanda presentada por un propietario de unos terrenos al sur del Naranco ubicados dentro del PTES, declarados como “urbanos” según el PGOU del área metropolitana de Oviedo. El 29 de enero de 2014 el TSJA resuelve a favor del propietario y anula dicho PTES. 

El Gobierno del Principado de Asturias considera que “la repercusión de la sentencia será limitada, pues los terrenos afectados siguen siendo de especial protección y reconoce que la mayoría de las actuaciones previstas para la zona podrían ser acometidas si existiese capacidad presupuestaria para ello. A pesar de que los instrumentos de ordenación urbanística establecen un régimen de protección a buena parte del territorio del ámbito incluido en el Parque debemos señalar que se trata de una protección general y pasiva. Este tipo de protección puede no resultar suficiente para frenar y corregir una tendencia claramente insostenible”.

En cualquier caso, y hasta que no se den los pasos firmes en la consecución de los objetivos de proteger como es debido el Naranco, de tal manera que se plasme con una figura jurídica que contemple la existencia de un espacio natural protegido que prevalezca sobre los ordenamientos municipales recogidos en los PGOU de los ayuntamientos o de las resoluciones urbanísticas que se determinen en el Pleno de la Comisión de Urbanismo y Ordenación Territorial del Principado de Asturias (CUOTA) y la Comisión de Asuntos Medioambientales del Principado (CAMA), hoy por hoy nos tenemos que rendir ante la evidencia de que lo que parecía ser una “feliz idea” por parte del Gobierno del Principado de Asturias que ¡por fin tenía la firme intención de trabajar por la conservación del monte!, se permitió abrir debates en la sociedad civil y generar nuevas ilusiones, pero a “posteriori” terminó defraudando, y por otra parte lógicamente encantó a los responsables de las explotaciones mineras y madereras que se llevan a cabo en el monte al tener la misma permisividad de sus actuaciones que antes de la declaración de la figura de protección propuesta. Y eso que el proyecto tenía ambiciosas propuestas como por ejemplo en lo referente a la zonificación del futuro parque, ya que los limites del mismo iban más allá de los limites administrativos correspondientes al concejo de Uviéu/Oviedo, ya que incluiría también territorios como la finca forestal (antigua fábrica de explosivos) de El Carbayu, l’Acebera o Santa Barbara de Llugones (Sieru) actualmente convertida en área recreativa, también en Llanera y Les Regueres, así como la importante zona de los Meandros del Nora (declarados Monumento Natural Decreto 16/2003, BOPA de 13 de marzo) y Monumentos Prerrománicos como San Pedro de Nora declarada Monumento Nacional el 3 de Junio de 1931. 

San Pedro de Nora

San Pedro de Nora

San Pedro de Nora

abarcando de este modo una superficie de más de 5.525 ha; aunque en el primer borrador presentado del PTES se quedaron fuera espacios naturales como la unidad natural geomorfológica (karst) Los Covarones en el tramo final del arroyo Cueves o Tuernes a su paso por Tuernes (Agüera) en Llanera y la Laguna del Torollu-Bosque El Payán en Sancloyo o San Claudio (Uviéu/Oviedo), finalmente se incluyó el karst pero no la laguna. El proyecto a fecha de hoy sigue en punto muerto por falta de interés político de abordarlo en profundidad, de una toma de decisión valiente en la dirección de la conservación y protección del mismo y no favorecer solo los intereses particulares. En en él hasta la fecha solo se han acometido escasas actuaciones, un tanto “populistas”, alguna positiva pero con matices es la recuperación de la senda de cumbres (ahora denominada transversal) que comunica Ponte Vieyu/Puente Viejo en Llugones o Lugones (Concejo de Sieru) con Ponte Gallegos (Concejo de Les Regueres) pasando por la cumbre del Picu’l Paisano.

Senda transversal Naranco-Nora. Ponte Vieyu/Puente Viejo, Llugones/LugonesSenda transversal Naranco-Nora. Placa informativa Ponte Vieyu/Puente Vieyu, Llugones/Lugones

Senda transversal Naranco-Nora. Ponte Vieyu/Puente Viejo, Llugones/Lugones

Senda transversal Naranco-Nora. Ponte Vieyu/Puente Viejo, Llugones/Lugones

Carbayéu proximo a La Malata-Uviéu. Senda transversal Naranco-Nora

Carbayéu proximo a La Malata-Uviéu/Oviedo. Senda transversal Naranco-Nora

Senda Transversal Monte Naranco

Senda transversal Naranco-Nora. Tramo El Pedreru-San Pedro de Nora.

Senda transversal Naranco-Nora. Tramo El Pedreru-San Pedru de Nora.

Urbanización de los dos aparcamientos disuasorios y existentes próximos a la cumbre del Picu Pozu’l AguaLa Miliciana (593m) y Área Recreativa Monte Altu o Campo de los Jardines,

Área Recreativa de Monte Altu o Campo de los Jardines. Repoblaciones entorno al Picu Pozu L'agua o La Miliciana y Picu'l Paisano

Área Recreativa de Monte Altu o Campo de los Jardines. Repoblaciones entorno al Picu Pozu L’agua o La Miliciana y Picu’l Paisano

o la adquisición en el año 2005 a la familia Masaveu de la finca de El Pebidal o Pevidal, que ocupa una superficie de 890.000 m2, y a aunque exageradamente sobre valorada (3.600.000 €), con el propósito de desarrollar allí una aberrante intervención urbanística con fines lucrativos que afortunadamente con la crisis económica se fue al traste, si justifica en parte esta expropiación por los extraordinarios valores naturales y culturales que aún alberga la misma.

Finca El Pevidal

Finca El Pevidal (2)

El Pevidal, reguero

El Pevidal

El Pebidal

Texéu El Pevidal

Texéu del Pebidal

Pero fuera de estas ejecuciones, resulta grave y prioritario que no se hallan reiniciado las viejas las repoblaciones del monte acometidas muchos años atrás y abandonadas desde entonces, salvo para ocasiones puntuales como “el día del árbol”, pese a que estaban previstos realizar actuaciones forestales en 1.037.000 m2 en zonas de Alto Valor Ambiental o de Recuperación Ambiental, bien de sustitución de cultivos de ocalitos, pinos y otras especies alóctonas o reforestar áreas actualmente degradadas o la recuperación de terrenos inundables para la restitución de las alisedas pantanosas.

Repoblaciones forestales efectuadas en Monte Altu o Campo de los Jardines y Picu'l Paisano

Repoblaciones forestales efectuadas en Monte Altu o Campo de los Jardines y Picu’l Paisano

Repoblaciones en Campu La Vara, entre El Pebidal, Cantu de Borbotón y Altu La Rasa o Roza

Repoblaciones en Campu La Vara, entre El Pebidal, Cantu de Borbotón y Altu La Rasa o Roza

y que desgraciadamente la aprobación de ese plan tampoco impediría en el futuro que las agresiones perpetradas contra el Naranco continúen como en las últimas décadas: explotación y concesión de ampliaciones desproporcionadas de las canteras existentes, nuevas edificaciones en los pueblos adyacentes sin ningún rigor constructivo que guarde un equilibrio con las tradiciones arquitectónicas propias del mundo rural asturiano, así como abandono de las plantaciones de ocalitos o eucaliptos, o actuaciones silvícolas inadecuadas (tala a matarrasa eliminando especies de interés o protegidas, así como graves alteraciones del hábitat que conlleva en último término aumento de la erosión del suelo y perdida de biodiversidad, abandono de los restos de la tala, lo cual genera focos de enfermedades o plagas a las especies maderables adyacentes o simplemente constituyen un material combustible altamente pirófilo que agravaría los efectos de los incendios que se pudieran generar en la zona), amén de la apropiación indebida de caminos públicos, proliferación de antenas de radiocomunicación y tendidos eléctricos, 

Antenas de radiocomunicación y tendidos eléctricos cruzan de forma incontrolada el Naranco

Antenas de radiocomunicación y tendidos eléctricos cruzan de forma incontrolada el Naranco

Los Trapones, tala a matarrasa ocalital (3)Los Trapones, tala a matarrasa ocalital (2)

Los Trapones, tala a matarrasa de ocalital

Los Trapones, tala a matarrasa de ocalital

En la secuencia superior de tres fotografías, se pueden apreciar los impactos negativos que se producen sobre el medio las malas praxis silvícolas (tálas a matarrasa, eliminando especies autóctonas, algunas de ellas protegidas: como carrascos o acebos (Ilex aquifolium)texos o tejos (Taxus baccata), o hábitats de interés comunitario: carbayeos o robledales (Quercus robur) y umerales o alisedas (Alnus glutinosa), en distintas zonas del Naranco como esta en Los Trapones, debido a la inexistencia de una figura legislativa que ordene eficazmente el territorio de tal manera que se  protejan por una parte las zonas de Alto Valor Ambiental y por otra se incentive a los propietarios a desarrollar una actividad forestal sostenible en las zonas susceptibles de realizar una Recuperación Ambiental, que le permita sustituir especies exóticas invasoras “permitidas legalmente” como los ocalitos o eucaliptos (Eucalyptus globulus), por especies maderables autóctonas así como llevar a cabo acciones forestales compatibles con la conservación de especies y espacios.

Centenario texu o tejo (Taxus baccata), amenazado en Los Trapones
Centenario texu o tejo (Taxus baccata), amenazado en Los Trapones

Así como la presencia de vertidos ilegales de basura.

Vertidos ilegales junto al río Nora, proximo al Monumento Prerrománico San Pedro de Nora

Vertidos ilegales junto al río Nora, próximos al Monumento Prerrománico San Pedro de Nora

Vertidos ilegales, Los Trapones

Vertidos ilegales en Los Trapones

Otra amenaza, todavía latente, es la construcción de una nueva infraestructura, incluida por primera vez en el PGOU en 1986, ampliada después en el documento impulsado por el PP en 1994 y dotada en 1998 de una partida presupuestaria para la ejecución inicial de más de 74 millones de euros, y finalmente paralizada en el 2006, es la ya cacareada Ronda Norte, Autovía del Naranco o el ya irrisorio nombre de “Ronda Verde” que traen una connotación que raya de desvergüenza con las operaciones urbanísticos desarrolladas en la ciudad de Oviedo con “Cinturón Verde”. Este proyecto consistiría en dar un tajazo más justo a los pies de la falda sur del Naranco, por suelos calificados como “no urbanizable de especial protección” y de “alto valor ambiental y paisajístico”, cercano a los Monumentos Prerrománicos de Santa María del Naranco y San Miguel de Lliño o Lillo.  Se concibe inicialmente la construcción de una nueva vía de comunicación de poco más de 6,5 km, que constaría de dos calzadas con dos carriles de circulación en cada sentido y un túnel de 238 m bajo el Parque de Purificación de Tomás (ahora se plantea realizar un túnel más largo), que pretende unir de forma directa los barrios este y norte de la capital (La Corredoria, Teatinos, Pumarín, La Monxina, Prados de la Fuente y Ciudad Naranco), desviando parte del trafico rodado procedente de la autovía del oriente AS II Oviedo-Gijón, con los barrios oeste de la ciudad (Argañosa, Vallobín, La Florida, Las Campas y San Claudio), con la autovía del occidente A 63 Oviedo-La Espina, con las consecuencias medioambientales negativas que supondrían para el Naranco, los monumentos prerrománicos y su entorno natural y rural. De esta manera aún se pretende “solucionar” el tráfico rodado de una ciudad que fue mal diseñada urbanísticamente estos últimos 25 años, fruto de la especulación con la “burbuja inmobiliaria”, recalificaciones de terrenos rurales por doquier, en la que se ha primado primero la construcción de nuevos inmuebles y barrios, y luego ya las conexiones de salida lo dejamos para otro rato. Un proyecto trasnochado, que ya no se ajusta a las necesidades funcionales de movilidad sostenible por las que está abocado apostar la capital asturiana para el actual siglo XXI, a las puertas de una realidad que estuvimos negando una y otra vez: la necesidad de asumir un cambio irremisible del modelo energético basado en las fuentes de energía no renovables heredadas del siglo XX y que tantos problemas medioambientales y de salud pública nos ha estado y nos afecta aún hoy día.

Proyecto Ronda Norte Oviedo. Fuente: La Nueva España

Proyecto Ronda Norte Oviedo. Fuente: La Nueva España

Proyecto Ronda Norte Oviedo. Fuente: Google Maps y elaboración propia

Proyecto Ronda Norte Oviedo. Fuente: Google Maps y elaboración propia

Pero sin duda de todas estas agresiones, el mayor problema del Naranco son las canteras, que por su entidad de no ser abordado ya a fondo, supondría la desaparición casi total del Naranco tal y como lo conocemos. De hecho los millones de metros cúbicos de material extraídos ya han producido una alteración gigantesca e irreversible del relieve, del perfil que la naturaleza había modelado a lo largo de millones de años. La cantera de mayor extensión, hoy de Arcelor-Mittal España, S.A., lleva desarrollando su actividad desde 1964 donde se inicio con una superficie de 275.000 m2. La última ampliación concedida en el 2014 en 540.000 m2 en la zona de Los Trapones (a 300m del Campamento Militar de Llugarín), que se suma a la ampliación concedida en el 2010 en la zona de l’Agüeñaz por 110.000 m2, pese a la incompatibilidad manifiesta con la calificación de los nuevos terrenos adquiridos para la explotación según recoge el PGOU: “suelo no urbanizable de protección especial (SNUEP)”, a pesar de los recursos presentados por asociaciones vecinales y ecologistas, estos fueron desestimados por la Consejeria de Economía y Empleo del Principado de Asturias. Esta, y de forma incomprensible, finalmente procedió a “legitimar” la solicitud de ampliación presentada.

Hoy ocupa ya una extensión superior a 400 hectáreas, equivalentes a ¡más de 400 campos de fútbol! y, según la calificación del terreno, podría llegar a alcanzar ¡más de 700 hectáreas, el equivalente a 1000 campos de fútbol¡. Por ello es fundamental que el Ayuntamiento de Uviéu/Oviedo y el Gobierno del Principado de Asturias manifiesten una voluntad clara de afrontar el problema iniciando unas negociaciones con Arcelor-Mittal España, S.A. que tengan como finalidad un cierre de la explotación lo antes posible. El daño ya causado es gigantesco e irreversible. A quien lo anterior le pueda parecer una afirmación exagerada le sugerimos respetuosamente que se acerque a la explotación para verificarlo. Y es irreversible porque los millones de metros cúbicos extraídos no se reponen. Las labores de restauración, en el caso de las canteras, son meras “operaciones de maquillaje”, consistentes en escasas revegetaciones de las zonas planas. El inmenso agujero quedará ya para siempre.

Llugarín y entrada instalaciones Arcelor-Mittal España, S.A.

Llugarín y entrada instalaciones Arcelor-Mittal España, S.A.

Instalacioens Arcelor Mittal España, S.A. en Llugarín

Instalacioens Arcelor Mittal España, S.A. en Llugarín

Desmonte a los pies del Cantu La Berruga o Berrugona

Las labores de desmonte y ampliación de las canteras de Arcelor-Mittal, S.A. siguen comiéndose a mordiscos el Naranco, en este caso hacia el Cantu La Berruga o Berrugona (535m). Esta zona comenzó a explotarse en el 2005.

Cantera Arcelor-Mittal, S.A. en 2005 entre Cantu La Berruga o Berrugona y Picos Secos

Cantera Arcelor-Mittal, S.A. en 2005 entre Cantu La Berruga o Berrugona y Picos Secos

Cantera Arcelor-Mittal, S.A. en 2005 entre Cantu La Berruga o Berrugona y Picos Secos

Canteras Arcelor 2013 Ramón Duarte

Canteras Arcelor 2013 (2) Ramón DuarteVista central de la cara este y norte del Naranco en el 2013, y la progresión de la cantera explotada actualmente por Arcelor-Mittal España S.A.

Así estaba en el 2013, una zona en la que yo tenía muestreada en 2005 una docena de texos o tejos (Taxus baccata) así como otras especies catalogadas como el carrascu o acebo (Ilex aquifolium), entre el Campu de la Vera y Cantu La Berruga o Berrugona (como se puede apreciar en la secuencia anterior de fotos). Como se puede apreciar ahora no queda nada, ni siquiera la ladera desde donde tomé las fotos de 2005, ahora convertida en una explanada. Este avance ya está próximo a la finca de El Pebidal o Pevidal, el núcleo central de la tejeda, donde se encuentran unos 100 ejemplares repartidos por toda la zona. Observe además que en este caso las mínimas revegetaciones realizadas en el cierre perImetral de la zona de explotación han consistido solo en la plantación de herbáceas anuales, probablemente “ray-grass” o ballico (Lolium sp., Poa sp., etc.) y a modo de “seto vivo” con coníferas alóctonas, probablemente tuya (Platycladus orientalis), que poco o nada cumple con las medidas preventivas y correctoras recogidas en cualquier Estudio Preliminar de Impacto Ambiental (EPIA) que se debería redactar para este tipo de explotaciones, y que debe presentar la empresa promotora de la explotación a la Administración del Principado de Asturias para su valoración junto con el Anexo de Restauración del Plan de Labores. Ley 21/2013 de 9 de diciembre de evaluación ambientalLey 22/1973, de 21 de julio, de Minas. Real Decreto 2857/1978, de 25 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento General para el Régimen de la Minería.

El Pevidal, detalle avance cantera Arcelor-Mittal S.A.

El Pebidal, avance cantera Arcelor-Mittal S.A. Al fondo Picu'l Castiellu

El Pebidal, avance cantera Arcelor-Mittal S.A. Al fondo Picu’l Castiellu

Como se puede apreciar en estas dos fotos superiores tomadas desde la misma finca de El Pebidal, en el fallido PTES Parque Periurbano Naranco-Nora, reconoce esta zona como de Alto Valor Ambiental, debido entre otras cosas a la importante presencia de numerosos ejemplares de texos o tejos (Taxus baccata), de distintas edades así como formaciones kársticas  dignas de mencion, que son el hábitat idóneo para una gran variedad de esperteyos o murciélagos que además se encuentran protegidos por la legislación autonómica, nacional y europea. Se puede apreciar no solo el negativo impacto paisajistico sobre esta zona del ya visible avance de la cantera al norte de la finca, sino los graves efectos que tienen sobre el medio natural, destruyendo como hemos dicho no solo directamente a las especies protegidas, sino también dañando a sus hábitats, algunos de interés comunitario como umerales o alisedas y carbayeos o carbayedas, destrucción del patrimonio histórico civil: castros prerromanos y pozos de nieve que se encontraban en La Rionda (Folgueres), a los pies del Picu’l Castiellu, así como alterar irremisiblemente la gea, destruyendo o contaminando, según la gravedad de cada caso, manantiales o cursos naturales de agua como las de los regueros de Llugarín, El Reguerón de Cabañes, l‘Aguañaz o Quintana y Ruxidorio, que vierten sus aguas al río Nora.

Cantera Los Trapones

Restauración parcial de una zona de la cantera de Los Trapones, próxima a las antiguas  ruinas del que fuera campamento militar en Llugarín que ya no se explota. Como se puede apreciar son meras “operaciones de maquillaje”.

Cantera en Brañes
Cantera en Brañes

Otra de las canteras que aún se mantiene en activo en la fachada noroeste del Naranco, explotada desde 1987 por Canteras Orgaleyo-Brañes, S.L.  (antes disociadas en dos: Canteras El Orgaleyo S.L y Caleros de Brañes, S.L.). Aunque inicialmente ocupaba menor dimensión que la de Arcelor-Mittal España, S.L (89.700 m2), y su impacto en el medio parecía algo más contenido, con la ultima ampliación solicitada por la propia empresa en 71.000 m2, finalmente esta fue aprobada en 2014, pese a los recursos interpuestos por asociaciones vecinales y ecologistas. En total, la superficie explotada ya alcanza los 280.00 m2 entre Axuyán, La Marzanal y Escontriella, lo que nos hace temer que se podrían comprometer seriamente ya ciertas zonas del Alto Valor Ambiental no solo ya con esta ampliacion sino con las futuras que seguramente se vuelvan a solicitar en el futuro.

En base al reconocimiento explícito recogido en el Volumen 3. VII. “Informe de Sostenibilidad” del proyecto PTES Parque Periurbano Naranco-Nora, en el cual se reconoce que “la elaboración de este plan no supone un obstáculo para el desarrollo paralelo de documentos de ordenación del territorio de ámbito metropolitano”, y que “siguiendo las experiencias de otras Comunidades Autónomas, tampoco supone un obstáculo para la inclusión de esta figura en la legislación ambiental”, así como se reconoce que “no impide la posibilidad de integrar otras figuras de protección de espacios naturales adaptada a la realidad territorial del Naranco-Nora…que surja de la revisión del PORNA o la contenida en la revisión de las DROT (Documento de Avance de la Revisión de las Directrices Regionales de Ordenación del Territorio de Asturias y Documento Inicial Estratégico, BOPA de 19 de agosto de 2016)”, por todo ello y teniendo en cuenta estos precedentes, que no hacen más que demorar aún más la consecución definitiva de una protección y conservación, adecuada del territorio, consideramos que se debería y debe seguir otros cauces legislativos oportunos en materia de Espacios Naturales Protegidos (ENPs):

  1. Se debería haber alzado la propuesta de inclusión de figura de protección “Parque Periurbano” a nivel estatal para modificar entonces la vigente Ley 4/89, de 27 de marzo de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre (propuesta que hoy quedaría anulada al quedar derogada dicha ley por la aplicación de la reforma de la misma en la vigente Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad).
  2. La vía más lógica a seguir ahora sería pues la que faculta a la Administración Pública del Principado de Asturias en materia de Medio Ambiente, fruto de las competencias transferidas desde el Estado a las Comunidades Autónomas según la Constitución Española de 1978. Título VIII. De la Organización Territorial del Estado. Capítulo tercero. De las Comunidades Autónomas. Artículo 150.2 de la Constitución española. El Estado podrá transferir o delegar a las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades correspondientes a una materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. Ley Orgánica 7/1981, de 30 de diciembre, de Estatuto de Autonomía para Asturias y Ley Orgánica 1/1999, de 5 de enero, de reforma de la Ley Orgánica 7/1981, de Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias: Título I. De las competencias del Principado de Asturias. Artículo 11.1 Montes, aprovechamientos y servicios forestales, vías pecuarias, pastos y espacios naturales protegidos. Artículo 11.5 Protección del medio ambiente, incluidos los vertidos industriales y contaminantes en ríos, lagos y aguas interiores y normas adicionales de protección del medio ambiente. Adaptar la figura propuesta de “Parque Periurbano” a la ley autonómica vigente mediante las modificaciones oportunas de la Ley 5/1991, de 5 de abril, de protección de los Espacios Naturales del Principado de Asturias; BOPA 87/1991, de 17 de abril de 1991, y el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Principado de Asturias (PORNA), Decreto 38/1994, de 19 de mayo, por el que se aprueba el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Principado de Asturias; BOPA 152/1994, de 2 de julio de 1994, para poder estructurar jurídicamente de forma adecuada la nueva figura de protección propuesta para el territorio Naranco-Nora de tal manera que esta nueva figura de “Parque Periurbano” quedase incluida en la Red Regional de Espacios Naturales Protegidos (RRENP) de Asturias y fuese de aplicación en el ámbito regional para otros lugares que así lo soliciten, como lo hicieron las Comunidades Autónomas de Andalucía y Extremadura. Otra opción seria actualizar la Ley 5/1991 para que en ella tuviese cabida el ordenamiento jurídico de una forma global y coherente por una parte de la Red Natura 2000 que nos atañe como miembro de la Unión Europea, por otra la RRENP, y finalmente la creación de una nueva figura que podría denominarse Red Regional de Espacios Naturales de Interés Especial (RRENIE), en la cual tuviera cabida el espacio natural “Parque Periurbano”, cuya objeto de aplicación sería en conformidad a lo recogido en el Artículo 37. Zonas Periféricas de Protección de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, similar a como lo ha hecho la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
  3. Modificar el Artículo 2. “Ámbito geofráfico” de aplicación de la declaración del espacio natural protegido Monumento Natural los Meandros del Nora aprobado en el año 2003 por Decreto 16/2003, de 13 de marzo, por el que se declara  Monumento Natural los Meandros del Nora (Oviedo y Las Regueras), estando además aprobado en el 2014 la inclusión de las Zonas de Especial Conservación (ZECs) una vez propuestos previamente a la Comisión Europea los Lugares de Interés Comunitario (LICs), aprobado por Decreto 168/2014, de 29 de diciembre, por el que se declara la Zona Especial de Conservación Meandros del Nora (ES1200040) y se aprueba el I Instrumento de Gestión Integrado de diversos espacios protegidos en el Río Nora; para ampliarlo hacia las zonas más sensibles del Naranco: el tramo fluvial del Río Nora desde San Pedru de Nora en Uviéu/Oviedo, hasta Brañes en Uviéu/Oviedo y desde el tramo fluvial desde Axuyán hasta El Molinón en Uviéu/Oviedo; así como zonas naturales y seminaturales (de Alto Valor Ambiental o de Recuperación Ambiental), situadas al oeste-norte del Naranco entre Lloriana y Brañes, así como Axuyán y El Molinón, y en general aquellas zonas situadas por encima de los 350 msnm, a excepción del Picu’l Paisano, Monte Alto o Campu de los xardines y La Miliciana, sin menoscabo de los usos agroganaderos tradicionales desarrollados en las zonas rurales que sean compatibles con la conservación de especies protegidas y hábitats de interés regional, nacional o comunitario. Renombrar finalmente dicho espacio natural protegido como Monumento Natural Naranco-Nora.
  4. Conforme a lo expuesto en el TÍTULO II. Catalogación, conservación y restauración de hábitats y espacios del patrimonio natural, CAPÍTULO II. Protección de Espacios, Artículo 37. Zonas Periféricas de Protección, de la ley estatal Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, y tras las modificaciones previas descritas en el punto 2 con el objeto de incluir la figura de “Parque Periurbano” bien en la RRENP  o en una supuesta nueva figura de creación que pudiera denominarse RRENIE, sería preciso pues la creación de forma complementaria para el Espacio Natural Naranco-Nora la figura de Parque Periurbano Naranco-Nora en el resto de las zonas limítrofes con el Monumento Natural propuesto de forma en general hasta una cota de altitud de 350 msnm, incluido el Picu’l Paisano, Monte Alto o Campo de los Jardines y La Miliciana, entorno a los nucleos rurales de mayor entidad próximos al área metropolitana de Oviedo, al oeste-sur y este del Naranco: desde Sancloyu/San Claudio y Lloriana/Loriana en la zona occidental, hasta Ponte Vieyu en Llugones/Lugones en Siero al noreste, así como con en los núcleos rurales dónde se localizan las zonas extractivas con autorización vigente al noroeste y noreste del NarancoBrañes, Llugarín y Villaperi, con el fin de ser destinada a ser una zona períferica de protección al espacio natural protegido Monumento Natural Naranco-Nora que evite aquellos impactos ecológicos o paisajísticos negativos sobre las áreas de Alto Valor Ambiental, fijando en cualquier caso las limitaciones necesarias que puedan afectar a esta áreas cuando proceda.
  5. En la constitución de ambos espacios naturales protegidos, se deben determinar aquellas Areas de Influencia Socioeconómica, tal y como se recoge en el CAPÍTULO II. Protección de Espacios, Artículo 38, de la ley estatal Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad,  con el fin de contribuir no solo al mantenimiento de los espacios naturales protegidos, sino también la de favorecer el desarrollo socioeconómico de las poblaciones locales, de forma compatible con los objetivos de conservación de los espacios. En sus disposiciones reguladoras podrán establecerse el régimen económico y las compensaciones adecuadas al tipo de limitaciones establecidas. Dichas áreas estarán integradas, al menos, por el conjunto de los términos municipales donde se encuentre ubicado los espacios naturales protegidos declarados.
Brañes

Brañes

La Manzanal

La Marzanal

Balagu o balagar y facinas en Les Cabañes

Balagu o balagar y facinas en Les Cabañes

  • Sin ser excluyente de la ejecución del procedimiento administrativo de los apartados 2, 3 y 4, se debe realizar de forma paralela, siguiendo también lo establecido en el TÍTULO I. Instrumentos para el conocimiento y la planificación del patrimonio natural y de la biodiversidad CAPÍTULO I. Inventario Español del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, así como en el TÍTULO II. Catalogación, conservación y restauración de hábitats y espacios del patrimonio natural y CAPÍTULO III Espacios Protegidos Red Natura 2000 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Artículo 41. Red Natura 2000, el Gobierno del Principado de Asturias deberá confecciónar un inventario de aquellas áreas de “Alto Valor Ambiental”, para que en base al Anexo III de dicha Ley 42/2007, proponga como Lugares de Interés Comunitario (LICs)* y remitirlas así al Ministerio de Transición Ecológica, el cual propondra la lista presentada por la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias a la Comisión europea para su aprobación como LICs. Una vez aprobadas esta, las áreas deberán serán declaradas por el Gobierno del Principado de Asturias como Zonas de Especial Conservación (ZECs) lo antes posible, en un plazo máximo de 6 años, quedando de esta manera incluidas en la Red Natura 2000 y por tanto tendrán la consideración de espacios protegidos. Hasta su definitiva declaración, desde el momento que se envíe al Ministerio de Transición Ecológica la lista de los espacios propuestos como LICs, para su traslado a la Comisión Europea, éstos pasarán a tener un régimen de protección preventiva que garantice que no exista una merma del estado de conservación de sus hábitats y especies hasta el momento de su declaración formal. (Recordemos que ya en el PTES propuesto las áreas de Alto Valor Ambiental representaban el 17% del territorio, y algunas de las cuales ya habían sido declaradas ZECs en el actual territorio contemplado para el Monumento Natural de los Meandros del Nora). En la confección del listado de LICs se deberán incluir la unidad natural geomorfológica del arroyo Cueves a su paso por Tuernes en Llanera y la Laguna del Torollu-Bosque El Payán en Sancloyu/San Claudio (Uviéu/Oviedo), espacio este último que no fue tenido en cuenta en el anterior PTES Parque Periurbano Naranco-Nora aprobado por el Gobierno del Principado de Asturias y anulado posteriormente por el TSJA.

(*) Ver al final LICs que proponemos

  • En concordancia por lo expuesto en el Real Decreto-Ley 17/2012, de 4 de mayo, de medidas urgentes en materia de medio ambiente que modifica la Ley 42/2007, de 13 de diciembre del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad de modo que en caso de solaparse en un mismo lugar distintas figuras de protección para los espacios naturales protegidos declarados, las normas reguladoras de los mismos así como los mecanismos de planificación deben ser coordinados para unificarse en un único instrumento integrado, al objeto de que los diferentes regímenes aplicables en función de cada categoría conformen un todo coherente. Por todo ello se debe aprobar un Instrumento de Gestión Integrado que permita legislar de forma unificada los espacios naturales protegidos: Monumento Natural Naranco-Nora, el Parque Periurbano Naranco-Nora, así como las ZECs, que finalmente sean declaradas.

PTES NARANCO-NORA. Propuesta modificación. Ámbito de actuación

PTES NARANCO-NORA. Ámbito de actuación

PTES NARANCO-NORA. Ámbito de actuación. Fuente: INDUROT y modificación propia

En conclusión, y como hemos visto hasta ahora, teniendo en cuenta la legislación vigente en materia de ENPs, tanto a nivel estatal con la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, como a nivel regional conforme a lo contenido en la todavía vigente Ley 5/1991, de 5 de abril, de protección de los Espacios Naturales del Principado de Asturias y su posterior desarrollo en el Decreto 38/1994, de 19 de mayo, por el que se aprueba el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Principado de Asturias (PORNA), todas ellas establecen la creación de Espacios Naturales Protegidos, que en Asturias es denominada Red Regional de Espacios Naturales Protegidos (RRENP). Dicha red se encuentra estructurada en distintas figuras con diferentes niveles de protección: Parques (Naturales y Nacionales), Reservas Naturales (Integrales o Parciales), Áreas Marinas Protegidas, Monumentos Naturales y Paisajes Protegidos.

Obviando lógicamente la posibilidad de aplicar las tres primeras figuras por ser espacios considerados de mayor envergadura, no solo por la cantidad de superficie protegida sino, por la calidad y cantidad de hábitats y especies que engloba: Parque, Áreas Marinas Protegidas y Reservas, nos queda por valorar las otras dos figuras: Monumento Natural y Paisaje Protegido.

Comenzamos por valorar la última. La figura de Paisaje Protegido, que aún hoy día es barajada por algunos colectivos que podría ser idónea para aplicar al Naranco, esta solo es adecuada aplicar para aquellas zonas de densidades de población elevadas que presentan valores naturales y culturales que pueden ser mecedores de algún tipo de protección especial, y que además son zonas que no presentan graves problemas de conservación debido a que los usos y actividades ya establecidos no son incompatibles con la conservación de estos valores.

En el caso del Naranco se podría considerar valorar su declaración con esta figura como el que tuvo lugar para las “Cuencas Mineras” según Decreto 36/2002, de 14 de marzo, al cual se complementó dicha declaración con la aprobación posterior de un Instrumento de Gestión Integrado mediante Decreto 157/2014, de 29 de diciembre, por el que se declara la Zona Especial de Conservación Cuencas Mineras (ES1200039) y se aprueba el I Instrumento de Gestión Integrado de los espacios protegidos en los concejos de Laviana, Mieres, San Martín del Rey Aurelio y Langreo, cuya finalidad tiene como objetivo el establecimiento de medidas activas y preventivas necesarias para mantener o restablecer, según el caso, el estado de conservación favorable de los hábitat naturales y especies animales y vegetales de interés comunitario de la Directiva Hábitat, los procesos ecológicos y elementos naturales que alberga esta ZEC. Sin embargo en su apartado 3.3.1 referido a las actividades agroganaderas contempla que en cuanto a las limitaciones, estas no serán tenidas en cuenta  “aquellas explotaciones ya existentes a la entrada en vigor de este Instrumento de Gestión Integrado o que hayan obtenido licencia de obra o de actividad a la promulgación del mismo”. En cuanto a las actividades forestales contempladas en el apartado 3.3.4., aunque dice que “se considera uso prohibido la realización de plantaciones de eucaliptos y cualquier otra especie forestal de carácter no autóctono en el ámbito del Paisaje Protegido. Se considera uso permitido, en la Zona de Uso General, y uso autorizable, en la Zona de Especial Valor Paisajístico, la repoblación forestal con especies autóctonas. Las plantaciones que se realicen deberán contener criterios de integración paisajística en el entorno”. Esto es aplicable a las roturaciones de las tierras con objeto de realizar nuevas plantaciones, no sobre las ya establecidas. Y  en cuanto a las actividades industriales en su apartado 3.3.5 dice que “se consideran uso prohibido en todo el ámbito del Paisaje Protegido las nuevas explotaciones mineras a cielo abierto u otras actividades extractivas como las canteras y la instalación de parques eólicos. La puesta en marcha de nuevas instalaciones de minería interior o de las existentes y abandonadas requerirá en todo caso informe favorable de la Consejería competente en materia de espacios naturales protegidos”. Por tanto y desde el punto de vista jurídico, esta figura aplicada sobre el Naranco, carecería de fuerza necesaria para limitar las actividades industriales o agroganaderas negativas ya establecidas, es decir, no impediría que la empresa pudiese desarrollar de forma normal su actividad legalmente autorizada anteriormente, y que dudosamente se pudiera negar o limitar las solicitudes presentadas para nuevas ampliaciones si así lo hiciesen, ni derogar las ya concedidas a fecha de hoy, aunque se pudiera demostrar que los efectos de sus actividades son contrarios a la conservación de los elementos naturales y culturales, ni aún aplicando las medidas correctoras presentadas en los EPIAs y cuyo objeto serían intentar mitigar “legalmente” algunos de los impactos negativos que ejercerían sobre el territorio.

Sería pues, una figura que estéticamente para el territorio Naranco-Nora quedaría muy bonita sobre el papel, pero que en la práctica real nos demostraría que sería de escasa o nula utilidad para frenar las graves amenazas que desde distintos sectores profesionales desarrollan allí su actividad desde hace décadas y comprometen seriamente la integridad natural y territorial ya no solo en un futuro inmediato, sino a corto, medio y largo plazo.

La figura de Monumento Natural se trata de una figura muy versátil cuya definición contemplada en el PORNA, permite adaptarse a cada caso particular, encajando en cualquiera de la Unidades Ambientales contempladas en el mismo. Prueba de tal diversidad la constituye la variada tipología de los Monumentos Naturales seleccionados, que incluyen, entre otros playas, cavidades y árboles notables. En la elaboración del PORNA, uno de los principales criterios en los que se basó la selección de este tipo de espacios protegidos fue la complementariedad, dado que constituyen un buen medio para corregir algunos de los desequilibrios de una red apoyada sólo en las grandes figuras. Por esta particularidad que define a los Monumentos Naturales, nos parece más adecuado proyectar sobre el espacio natural Naranco-Nora, un Plan de Protección Integral, basado en la combinación de dos figuras de protección, una más conservadora, la de Monumento Natural, contemplada ya en la RRENP de Asturias, y que ya existe al oeste del territorio, solo que en este caso se propone ampliar su ámbito territorial, prolongando sus actuales límites geográficos hacia otras zonas del Naranco muy sensibles, de Alto Valor Ambiental o que son susceptibles de una Recuperación Ambiental. A ello añadiríamos otra figura de protección, la de Parque Periurbano, que ya fue tenida en cuenta en el 2005, pero que finalmente no se pudo desarrollar por el erróneo planteamiento jurídico que ha tenido su desarrollo desde su origen, pero que redirigiendo el mismo nuevamente de forma adecuada, desde la premisa de su inclusión en la RRENP, puede ser una herramienta muy eficaz, capaz de cumplir sus objetivos: conservar los aspectos naturales y culturales dignos de mención que se encuentren en el territorio, a la vez que permita compatibilizar los usos y actividades que ya están establecidos en una zona que se caracteriza por su alta densidad poblacional, limitando los mismos siempre y cuando entren en confrontación grave con la premisa fundamental que debe definir su figura: conservar los aspectos naturales y culturales del territorio.

“Rutes per la Naturaleza asturiana” (2003-2004-2005), serie de artículos escritos en asturiano para Carlos Lastra López en su sección “Calendario Natural” correspondiente al suplemento semanal “La Nueva Quintana” publicada por el periódico “La Nueva España”. Este en concretó concerniente al entorno del Naranco apareció el martes 25 de marzo de 2003: Una ruta pa marzu. Meandros del ríu Nora.

“Rutes per la Naturaleza asturiana” (2003-2004-2005), serie de artículos escritos en asturiano para Carlos Lastra López en su sección “Calendario Natural” correspondiente al suplemento semanal “La Nueva Quintana” publicada por el periódico “La Nueva España”. Este en concretó concerniente al entorno del Naranco apareció el martes 25 de marzo de 2003: Una ruta pa marzu. Meandros del ríu Nora.

El tiempo sigue pasando, y por desgracia los problemas planteados desde hace decenas de años siguen aún sin solucionarse, cuando no se agravan. Y las personas que llevamos años poniendo voz a nuestras justas reivindicaciones, nos hacemos mayores y como mortales que somos, algunas fallecemos como por ley es de vida, pero no por ello esa lucha debe caer en saco roto si hay gente capaz de coger el testigo y continuar aquella lucha. Es el caso de “Amigos del Naranco” que tras la muerte de su fundador y presidente Eduardo Fernández-Pola, y la avanzada edad ya de la mayor parte de sus miembros decidió disolverse. Otras personas, como el que os escribe, han decidido constituirse en otras nuevas plataformas como Manos por el Naranco o Todos Unidos por el Naranco, amén de los otros colectivos vecinales ya existentes, con el fin de continuar con aquella loable defensa de los principios que nos motivaron a agruparnos para defender el Naranco.

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TODOS UNIDOS POR EL NARANCO. Medio Ambiente y Salud

INTRODUCCIÓN GENERAL A LA FLORA Y  VEGETACIÓN ACTUAL Y  POTENCIAL DEL NARANCO.

JOYAS BOTÁNICAS DEL NARANCO (I). LOS BOSQUES
 

En algunas laderas y valles muy encajados de esta sierra, así como zonas de crestería calizas de nulo interés agroganadero, se encuentran aún masas forestales y arbustivas dispersas que aunque no muy extensas, si son valiosas, de gran belleza e incalculable valor científico, como es la increíble presencia de algunos elementos florísticos relícticos más propios de regiones mediterráneas y macaronésicas o paleotropicales, tales como el grezu, olivu montés o labiérnago negro (Phyllirea latifolia), en la zona más occidental y caliza, en La Rodiella y Fabarín, arbolín que en su momento formó parte de los bosques de ardina, ancina o encina (Quercus ilex subsp. ilex), que poblaron las zonas más térmicas del Naranco.

Grezos en La Rodiella, Uviéu

Relícticos vestigios de grezu  o labiérnago negro (Phyllirea latifolia) amenazados por el pastoreó y los incendios en La Rodiella. En su día formaron parte de los bosques de ardina, ancina o encina (Quercus ilex).

Phyllirea latifolia Fueyes y cañes en Fabarín, Uviéu

Guerezu, Phyllierea latifolia

Grezu o labiérnago negro (Phyllirea latifolia) en Fabarín.

O la presencia, hasta ahora casi desconocida en Asturias de manera espontánea (aunque sí cultivada en parques y jardines de algunas ciudades asturianas en los últimos años), de la lloral, lloru o loro (Prunus lusitanica subsp. lusitanica), presente en la zona central de la sierra sobre areniscas ferruginosas muy antiguas, del Devónico, todavía sin protección actual en nuestra comunidad.

Prunus lusitanica en el Naranco, Oviedo

Uno de los hermosos ejemplares de lloral o lloru, Prunus lusitanica subsp. lusitanica presentes de forma natural en Asturias y que desafía la verticalidad en algunas zonas abrigadas del Naranco como es el caso del reguero Naranco próximo a la Fuente Los Pastores. Esta especie se encuentra muy amenazada esta zona por las posibles talas que pueda sufrir en el futuro debido al paso de un tendido eléctrico que debería de eliminarse. En el nuevo Catalogo Regional de Flora Amenazada de Asturias que esta a punto de aprobarse, se propone su nuevo estatus de protección en la categoría de “interés especial”, estatus que nos parece totalmente insuficiente, puesto que hasta la fecha de hoy, en todo el territorio asturiano  (Monte Naranco en Uviéu/Oviedo, y Banduxu/Bandujo en Proaza), se tiene constancia de una exigua población inferior a 50 individuos, cuando en otras comunidades autónomas limitrófes, correspondientes a la Cornisa Cantábrica, lo incluyen en sus respectivos catálogos regionales con mayor nivel de protección.

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Detalle más cercano de la lloral, Prunus lusitanica, de su vistoso follaje siempreverde al inicio de la brotación en primavera.

Lloral en Llugarín-Vega de Porciles

Detalle de las hojas y flores en racimos colgantes de la lloral o lloru, Prunus lusitanica, en la Vega de Porciles, junto al regueru de Cabañes.

Y que junto a otros elementos más conocidos entre nosotros como el borrachinal, albornial o madroño (Arbutus unedo), l’arnéu, prezuera o aladierno (Rhamnus alaternus)  o el lloréu o laurel (Laurus nobilis) y la ardina, ancina o encina (Quercus ilex), son elementos propios de la flora lauroide que existió en la era Terciaria, hace 65 millones de años, y que sobrevivieron en determinadas “zonas refugio” cerca de la costa, como el Naranco, hasta nuestros días tras superar los largos periodos glaciares acontecidos durante el final del Pleistoceno en la tierra.

El Naranco y su entorno, se encuentra ubicado biogeográficamente hablando, en el sector Ovetense, sector Galaíco-Asturiano de la subprovincia Cantabro-atlántica (provincia Atlántica-Europea, región Eurosiberiana, reino Holártico), caracterizado por un clima templado, oceánico, de precipitaciones moderadas y regulares e inviernos suaves con bajo riesgo de heladas o si estas se producen alguna vez, son escasas y débiles. Las condiciones biogeográficas y bioclimáticas que se dan en este territorio, unidas a la heterereogeneidad de los sustratos presentes en la sierra (básicos o eutrofos: calizas y dolomías, como ácidos u oligótrofos: areniscas ferruginosas), la altura sobre el nivel del mar a la que se alzan los mismos, orientación, así como los fuertes desniveles originados en algunas zonas (cota mínima: 80msnm, cota máxima: 637msnm) en tan sólo 3,5 km, contribuyen a la aparición de determinados pisos de vegetación que corresponden con los siguientes:

  1. Piso termotemplado o termocolino: de los 0 a 90(100) msnm aprox.
  2. Piso mesotemplado o colino: de los (0)100 a 500(700) msnm aprox.
  3. Piso supratemplado o montano: de los 500(700) a los 1.700(1.800 msnm aprox.

Estos pisos de vegetación se caracterizan por albergar determinadas formaciones vegetales o fitocenosis, que para el caso de los bosques estos se distinguen por su morfología foliar: bosques aciculiperennifolios dominados por árboles de hoja acicular como los texeos o tejedas constituidos básicamente por texu o tejo (Taxus baccata), bosques planicaducifolios dominados por árboles y arbolinos de hoja caduca: carbayu o roble pedunculado (Quercus robur), castañal o castaño (Castanea sativa), bidul o abedul (Betula alba), faya o haya (Fagus sylvatica), ablanu o avellano (Corylus avellana), pláganu o falso plátano (Acer pseudoplátanus), pláganu montés o arce menor (A. campestre), fresnu o fresno (Fraxinus excelsior), espinera o majuelo (Crataegus monogyna), peruyal o peral silvestre (Pyrus pyraster y P. cordata), 

Peruyal

Peruyal o peral silvestre, Pyrus pyraster suele crecer sobre suelos neutros a ligeramente básicos (calizos) en la orla de bosques marcescentes como los rebollales.

cornapuya o cornejo (Cornus sanguinea subsp. sanguinea), sanxuanín o aligustre (Ligustrum vulgare), zangüeñu, xangonera o arraclan (Frangula alnus),  arceyal,  alcafresna o sorbo silvestre (Sorbus torminalis),

Arceyal o Alcafresna, Sorbus torminalis

Espectacular y centenario ejemplar de arceyal, alcafresna o sorbo, Sorbus torminalis, en el Naranco, uno de los árboles más bonitos y desconocidos en Asturias debido a su escasa distribución.

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Detalle de sus típicas hojas ovalado-triangulares con profundos lóbulos terminados en punta y que en otoño destacan por su característica tonalidad rojiza.

Sorbus torminalis Arceyes y fueyes06042005

Detalle de sus frutos, las arceyas, un pomo carnoso de sabor áspero y harinoso al principio pero dulce cuando están muy maduros, muy apreciados por la fauna silvestre. Antaño se emplearon para la elaboración de bebidas alcohólicas

Arceyal, fueyes nel Naranco

Detalle de las hojas secas de l’arceyal.

mostayal o mostajo (S. aria),  xabú o saúco (Sambucus nigra), bela, államu o álamo temblón (Populus tremula), distintas especies de salgueros o sauces (Salix atrocinerea, S. eleagnos subsp. angustifolia, S. triandra  y S. caprea fundamentalmente), blimales, salgueras o mimbreras (Salix alba, S. fragilis) y umeru o aliso (Alnus glutinosa); bosques marcescentes dominados por árboles de hoja semicaduca como el rebollu, curcu o rebollo (Quercus pyrenaica) o caxigal, caxigu o quejigo (Quercus faginea subsp. faginea) y finalmente los bosques esclerófilos y planiperennifolios dominados por árboles de hoja siempre verde de consistencia dura como ardina, ancina o encina amarga (Quercus ilex subsp. ilex), ancina o encina dulce (Q. ilex subsp. ballota),  carrascu, xardón o acebo (ilex aquifolium), lloral, lloru o loro (Prunus lusitanica subsp. lusitanica), lloréu o laurel (Laurus nobilis), arnéu, prezuera o aladierno (Rhamnus alaternus) o borrachinal, albornial o madroño (Arbutus unedo); si bien decir que por lo general los dos primeros dominan en las zonas más altas mientras que el tercer tipo domina en las zonas bajas.

Les Cabañes

Les Cabañes

Unos bosques maduros autóctonos  que ocupan una superficie aproximada del 40%, y que por otro lado, y en la mayoría de los casos, estos nos sobreviven hasta hoy día de forma muy fragmentada, ya que muchos aparecen a modo de algunos retazos en forma de pequeñas manchas aisladas o rodales como los existentes en El Rebollal, Les Quemaes, La Llavedera, La Meredal, Monte Oscuro, Las Llamas, El Pevidal o Cuyences.

En otras situaciones aparecen prebosques o bosques juveniles, formados por especies de caracter pionero o colonizador como: Pinus sp., Betula sp., Salix sp., Populus sp., o Alnus sp., estadío propio de una evolución vegetal natural, previo a alcanzar el “climax” correspondiente al establecimiento del bosque maduro. En otros casos cuando sobre un bosque ya maduro incide de forma negativa ciertas perturbaciónes negativas temporales (una tala o un incendio), que hacen desaparecer la especie arbórea dominante, es entonces cuando algunas plántulas formadas por especies de caracter postpionero como: Quercus sp. Tilia sp., Sorbus sp., Prunus sp., Fraxinus sp., o Acer sp., que en el dosel arbóreo se encontraban de forma semi-latentes o “dormidas” por la escasa de luz que llegaba al mismo, estas, ante la perturbación generada que permite aumentar el aumento de la intensidad lumínica, son capaces de “despertar” y completar su desarrollo, ocupando entonces el hueco existente y en definitiva formando unos bosques secundarios. Tanto unos como otros, estos ocupan una superficie entorno al 10%.

Otras especies arbóreas aparecen de forma aislada, entremezcladas con los cultivos forestales (llamados también bosques industriales), mayoritariamente estos de ocalitos o eucaliptos (Eucalyptus globulus) y castaños (Castanea sativa), cultivos que ocupan una superficie aproximada del 20%. Cuando las perturbaciones sobre los bosques maduros son mayores y prolongadas en el tiempo, estas se manifiestan en forma de grandes zonas deforestadas, que en el Naranco ocupan una superficie aproximada del 30%, bien a modo de presencia arbustiva: árgomas, cotoyas o tojos (Ulex europaeus, U. gallii); enabiu, árguma o aliaga (Genista hispanica subsp. occidentalis), gorbizos o brezales (Daboecia cantabrica, Erica vagans, E. mackaiana, E.cinerea o E. ciliaris), o bien en forma de pastizales o prados de diente que ocupan una superficie aproximada del 30%, constituídos por abundantes gramíneas (Brachypodium sp., Holcus sp., Dactylis sp. Poa sp., Bromus sp., Lolium sp., etc.) y raras herbáceas pratenses propias de zonas montañosas más altas como el Linum viscosum:

Linum viscosumTambién encontraremos geófitos compuestos por lilíaceas y orquidáceas fundamentalmente: Asphodelus albus, Neotia nidus-avis, lliriu azul, coyón de llobu o lirio azul [Xiphion latifolium (=Iris latifolia)], acibre de los pirineos, antosil o flor de Lis (Lilium pyrenaicum), calderon, ajedrea o tablero de damas (Fritillaria nervosa), Ophrys sp., Orchis sp. Anacamptis pyramidalis, Dactylorhiza sp. Monotropa hypopitys,  Platanthera sp., Barlia robertiana, etc.

Fritillaria nervosa

Calderon, ajedrea o tablero de damas, Fritillaria nervosa, lilácea poco corriente en zonas tan bajas como en los pastizales calizos del Naranco.

Acibre de los pirineos

Acibre de los pirineos, antosil o flor de Lis, Lilium pyrenaicum, lilácea que se puede observar en los pastizales calizos y frescos.

Lliriu azul, coyón de llobu o lirio azul, Xiphion latifolium

Lliriu azul, coyón de llobu o lirio azul, Xiphion latifolium, lilácea frecuente en los matorrales y pastizales calizos.

Unos terrenos que a pesar de su estado actual, altamente degradado por la actividad humana desarrollada sobre ellos durante decenas de cientos de años, aún se puede apreciar en ellos su evolución natural hacia su estadio más maduro y natural o “climax”, el bosque climácico autóctono (que apenas ocupa el 25% aproximadamente de la superficie total del Naranco); a través de esos rodales que aún quedan esparcidos en zonas alejadas de la influencia humana, de difícil orografía, nos ha permitido y nos sirve aún posible recrear la reconstrucción de los bosques primigenios que un día poblaron las laderas de este magnífico y sagrado monte hasta principios del siglo XVII, antes de la industrialización.

Lladines y Guindalorio desde Los Barrosos

Lladines y Guindalorio desde Los Barrosos

Cara norte del Naranco en el 2005 desde el Monte La Meredal, con vistas a Guindalorio, Lladines y Cantu Los Corralones o Navalones con Folgueres al fondo.

Cara norte del Naranco en el 2005 desde el Monte La Meredal, con vistas a Guindalorio, Lladines y Cantu Los Corralones o Navalones con Folgueres al fondo.

Se entiende como vegetación potencial por aquel terreno que colonizado por una determinada composición inicial de plantas (estrato muscinal y/o herbáceo), es capaz de albergar tras un largo período de tiempo de crecimiento, evolución y competencia de las especies que lo componen (sucesión vegetal), una etapa límite o madura denominada “climáx”, en la cual las especies finalmente mejor adaptadas a las condiciones ambientales generadas se mantienen en el tiempo interactuando entre sí, sin variación cuantitativa y cualitativa significativa, y en donde, unas pocas especies, dominan claramente sobre las demás. Así, decir que si las condiciones climáticas y orográficas son lo suficientemente favorables, la evolución natural de un terreno es a formar con el tiempo un bosque. Si esto no se cumple, porque existe un algún factor ambiental, orográfico o antropogénico limitante que lo impide, la  “climax” podría detenerse en un estadío intermedio de modo temporal o permanente, bien a modo de una formación vegetal “arboreo-arbustiva” o simplemente una formación vegetal “herbácea” en el peor de los casos. En cualquiera de las situaciones expuestas, finalmente se forman siempre unos determinados “grupos vegetales”, organizados de manera jerárquica que denominamos series de vegetación, asociaciones vegetales o comunidades vegetales (en latin Sigmetum), fácilmente identificables en el terreno y que constituyen para el profesional una eficaz herramienta de trabajo a la hora de poder de diseñar elaborar distintos estudios de campo o elaborar determinadas políticas agroambientales o forestales.

Un bosque no es simplemente un conjunto de árboles, es todo un ecosistema vivo, maduro, perfectamente sincronizado, donde todos los elementos tanto bióticos como abióticos interactúan entre sí y de manera autorregulada, en función de la cantidad de energía que llega al sistema. Los bosques son sistemas pues donde sus individuos dominantes, los árboles, forman un estrato continuo capaz de reproducir a su vez bajo las copas de los mismos unas condiciones microambientales significativamente distintas (luz, temperatura, humedad y composición del suelo) de las del exterior que son generales para todos los seres vivos; y que por tanto son capaces de albergar en su interior unas condiciones de vida tanto animal como vegetales inferiores idóneas, exclusivas para cata tipo de bosque, es decir, que serán distintas al resto de las condiciones microambientales generadas por otros árboles capaces de agruparse entre si y constituir una formación boscosa u asociación vegetal.

Según lo expuesto hasta ahora, y con los datos que tenemos en la actualidad tanto biogeográficos, como bioclimáticos, cabe distinguir en el entorno del Naranco los siguientes tipos bosques potenciales y actuales. En cada uno de ellos se especifica, como es claro el nombre de de la asociación vegetal a la que pertenecen, llevando implícito en el nombre latino que se menciona las especies características que conforman la asociación vegetal (a excepción de los cultivos forestales, por no ser esta una formación natural).

Nota:

Los nombres en cursiva de las plantas o nombre de la asociación vegetal propios de la lengua asturiana son nombrados en primer lugar seguido del nombre en castellano.

  • Bosques aciculiperennifolios.

Texéu  o tejedas  (Carici sylvaticae-Fagetum silvaticae sigmetum var. Taxus baccata).

El texu o tejo, es un árbol umbrófilo y de crecimiento muy lento, de talla mediana. Se trata de una especie relictica, desde finales del Terciario, dominante en los periodos interglaciares del cuaternario y presente hoy en nuestro paisaje casi de forma testimonial por la progresiva competencia a la que fue y sigue estando negativamente afectada por la expansión de las demás especies arbóreas planicaducifolias y la presion ganadera. A pesar de que durante la era Terciaria se desarrollaron por toda la cornisa cantábrica desde el nivel del mar hasta el límite altitudinal del bosque extensos texeos o texedales, generalmente “bosques abiertos”, junto a secuoyas y otras coníferas, hoy ha quedado relegado a enclaves geológicos casi extremos, como crestas o foces de naturaleza calcárea donde se hace dominante, sobre todo en zonas de abundante humedad ambiental gracias a la frecuente formación de bancos de niebla durante todo el año. Otras veces mas comúnmente es encontrarlo como elemento aislado asociado a diversos tipos de bosques, incluso asociados a bosques de carrascos, xardones o acebos (carrascales o acebedas), comportándose como indiferente edáfico. En las pocas ocasiones que se le puede observar formando manchas boscosas, como es el caso que nos ocupa, suele aparecer acompañado de forma aislada de algunas especies arbóreas como la faya o haya (Fagus sylvatica), carbayu albar o roble albar (Quercus petraea), mostayal o mostajo (Sorbus aria), arceyal o sorbo (Sorbus torminalis), carrascu, xardón o acebo (Ilex aquifolium), fresnu o fresno (Fraxinus excelsior), pláganu o falso plátano (Acer pseudoplatanus), ablanu o avellano (Corylus avellana) y espinera o majuelo (Crategus monogyna). La flora herbácea de su sotobosque es muy pobre debido a la gran cantidad de sombra que generan sus copas, como ocurre con los fayeos o hayedos con quienes comparte similares exigencias ecológicas, y que debido a la disposición casi horizontal de sus ramas, estas impiden que llegue suficiente luz al interior, de tal manera que el desarrollo de especies de mayores exigencias lumínicas (heliófilas) es muy limitado, por lo que básicamente esté está formado por un pastizal continuo de terófitos como Carex sylvática, asociado con algunos helechos como (Dryopteris affinis) y (Polystichum setiferum), además de algunos fanerófitos herbáceos o subarbustivos como mercurial (Mercurialis perennis), hepática o tréboles (Hepatica nobilis), tetera (Saxifraga hirsuta), enabiu, árgoma o aulaga (Genista occidentalis), argaña, terenu o brezo (Erica vagans), acebún, llombrigera o torvisco macho (Daphne laureola), patallobu, llabera o heléboro verde (Helleborus viridis), acibre o martagón (Lilium martagon), llabera o anémona (Anemona nemorosa), etc.

Acebún o torvisco macho, Daphne laureola

Acebún o torvisco macho, Daphne laureola

Además de numerosas géofitos pertenecientes a la familia de las orquídeas y orobancáceas, elementos florísticos, muchos de los cuales en el Naranco son elementos termófilos como el capiuruscu o rusco (Ruscus acuelatus), artu moriscu o zarzaparrilla  (Smilax aspera), yerba apegallingua, rubia o raspalenguas (Rubia peregrina), resultado de su antigua asociación con la ardina, ancina o encina amarga (Quercus ilex subsp. ilex), que domino en las zonas calizas del Naranco, siendo pues hoy dia ejemplo vivo de lo fue un bosque lauroide subtropical fresco y montano.

Texu en el Pevidal

Uno de tantos texos centenarios que conforman el bosquete en el Pebidal.

Texéu en el Pevidal

Texeos centenarios en El Pevidal

Texéu en El Pevidal (2)

Texos o tejos en El Pebidal, ejemplares jóvenes y viejos subsisten aún en este enclave privilegiado del Naranco.

Los texeos, como formación boscosa monoespecifica, incomprensiblemente no se encuentran protegidos a nivel europeo salvo que la especie se encuentre de forma integrada como variante de los fayéos o hayedos acidófilos y no para los fayeos o hayedos calcícolas que son donde mayormente aparecen en nuestras latitudes, y que debido a que como hemos dicho anteriormente, ambas especies texu o tejo y faya o haya, comparten las misma exigencias ecológicas. 

El texu o tejo en cambio como especie si es un árbol protegido por la legislación autonómica vigente. según Decreto 65/95, de 27 de abril, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de las Flora del Principado de Asturias con la categoría “de interes especial y que además goza de un “Plan de Manejo” por el cual se dictan normas que prohíben su explotación y se toman medidas para su conservación según Decreto 145/2001, de 13 de diciembre, Plan de Manejo del Tejo (Taxus baccata).

Lugares de interés: Altu La Vara-Pebidal-El Fayéu.

  • Bosques esclerófilos y planiperennifolios.

Ardinales, ancineres o encinares cantábricos (Lauro nobilis-Quercetum ilicis sigmetum)

L’ardina, ancina o encina cantábrica (Quercus ilex subsp. ilex), es un árbol esclerófilo relíctico, propio de las formaciones boscosas de tipo lauroide edafoxerófilas y termófilas que se desarrollan a lo largo de toda la costa cantábrica caliza y algunos valles interiores calizos. También es posible encontrar la ancina o encina carrasca (Q. ilex subsp. ballota) y su híbrido natural conocida popularmente como alguera o polliscu (Quercus ilex subsp. gracilis) con la que se puede confundir fácilmente. Actualmente no quedan más ejemplares adultos de forma natural que los que existen en Priañes, junto a los Meandros del Nora, zona que había sido propuesta a ser incluida en la hoy extinta figura del Parque Periurbano.

Alguera o polliscu, Quercus x gracilis
Alguera o polliscu, Quercus ilex subsp. gracilis

Si cabe señalar que han sido reintroducidos en los últimos años de forma ornamental en el entorno del área recreativa de Monte Alto, quedando en todo caso algún que otro ejemplar escaso y poco vigoroso de forma dispersa, fundamentalmente por la zona sur y sureste. En cambio si cabe indicar que existe bastante matorral de sustitución de este tipo de formaciones vegetales, compuesto fundamentalmente por vegetación espinosa como el enabiu o aliaga (Genista hispanica subsp. occidentalis), prunal o endrino (Prunus spinosa), y de caracter lauroide, termófilo y relíctico como es el caso de la presencia del lloréu o laurel (Laurus nobilis), arnéu, prezuera o aladierno (Rhamnus alaternus),

Arnéu, prezuera o aladierno, Rhamnus aleaternus

Arnéu, prezuera o aladierno, Rhamnus alaternus

borrachinal, albornial o madroño (Arbutus unedo), incluso la importantísima presencia del box, boxe o boj (Buxus sempervirens) y del grezu o labiérnago negro (Phyllirea latifolia) aún presentes en determinadas zonas entorno al Naranco como en Tuernes (zona de extraordinario valor natural y que incomprensiblemente no ha sido tenida en cuenta para formar parte del futuro espacio protegido), en Rodiella, en Fabarín o en la localidad reguerana de Quexu, y que en el caso del grezu, estas localidades constituyen las citas más occidentales que se tienen constancia hasta la fecha.  Otras plantas termófilas que suelen acompañar a estos bosques de ardinas,ancinas o encinas, y que están presentes en el matorral de sustitución son el artu moriscu o zarzaparrilla (Smilax aspera), la yerba apegallingua o rubia (Rubia peregrina), lloránganu o lantana (Viburnum lantana), el sanxuanín o aligustre (Ligustrum vulgare), la amargazamatabuéis o adelfilla (Bupleurum fruticosum), así como un destacable estrato de plantas lianoides o trepadoras con elementos tan conocidos como la yedra o hiedra (Hedera helix), vide o vid (Vitis vinifera var. sylvestris), y la mariselva o madreselva (Lonicera periclymenum), como plantas más destacables. En zonas frescas puede aparecer algún hermoso ejemplar de tilar negral o teya o tilo de hoja pequeña (Tilia cordata).

Tilar negral o Teya, Tilia cordata

Tilia cordata, pelos envés

Aún quedan algún que otro hermoso ejemplar de tilar negral, teya o tilo de hoja pequeña, Tilia cordata, en los antiguos dominios de los bosques de ardinas, ancinas o encinas; también presentes en las orlas más termofilas de los carbayeos.

Lloránganu, Viburnum lantana

El lloránganu o lantana, Viburnum lantana, hermoso arbusto termófilo pero de cierta toxicidad que abunda en los matorrales de sustitución.

Adelfilla, Bupleurum fruticosum

Amargaza, matabuéis o adelfilla, Bupleurum fruticosum, arbustillo tóxico de la familia de las umbelíferas que suele formar parte de los bosques de ardinas, ancinas o encinas, así como matorral de sustitución de los mismos.

Sanxuanin, Ligustrum vulgare

El sanxuanín, cornapuya o aligustre, Ligustrum vulgare, es otro arbusto bien conocido en Asturias y que forma parte de la orla de los bosques de ardinas, ancinas o encinas y sus etapas de sustitución.

Yedra, Hedera helix

Hedra, yedra o hiedra, Hedera helix, elemento termófilo de la flora relíctica que acompaña a los bosques de ardinas, ancinas o encinas así como otros bosques caducifolios en situaciones abrigadas.

Ardinales al abrigo de los Meandros del Nora

Ejemplares de ardinas, ancinas o encinas maduros aún quedan dispersos en zonas próximas al Naranco, estos se encuentran al abrigo de los Meandros del Nora, zona declarada Monumento Natural y que fue propuesta incluir en la zonificación del parque.

El matorral arbustivo típico que aparece tras la degradación de estos ardinales o encinares cantábricos fruto de las quemas realizadas como práctica agrícola generalizada para aumentar la superficie destinada a pastos, corresponde por lo general a la serie de vegetación mesotemplada o colina de argomales con enabios (Ulici europaei-Genistetum occidentalis sigmetum), que se caracteriza por el predominio de una formación vegetal de aspecto almohadillada o semiesférica, en la que domina especies como el enabiu, aliaga o aulaga (Genista occidentalis) y el árgoma machu, cotoya o tojo (Ulex europaeus), a los que suelen acompañar el terenu, argaña o brezo vagabundo (Erica vagans), la gareña o carrasquilla azul (Glandora diffusa), lliriu azul o coyón de llobu Xiphion latifolium y la gramínea punta d’espadaña, argaña o lastón (Brachypodium rupestre), entre otras especies.

serie de vegetación mesotemplada o colina de argomales con enabios (Ulici europaei-Genistetum occidentalis sigmetum) con lliriu azul o coyón de llobu, Xiphion latifolium

serie de vegetación mesotemplada o colina de argomales con enabios (Ulici europaei-Genistetum occidentalis sigmetum) con lliriu azul o coyón de llobu, Xiphion latifolium

Es significativo señalar que en las laderas calizas mesotempladas occidentales y suroccidentales del Naranco aparecen retazos de matorral de degradación permanente, correspondiente a la serie de vegetación de cerros con grezos (Helictrotricho cantabrici-Phillyretum latifoliae), que se caracteriza por el predominio del cerru o cierru (Helictotrichon cantabricum) y del grezu o labiérnago negro (Phyllirea latifolia).

L’ardina o ancina está protegida a nivel autonómico en el Decreto 65/95, de 27 de abril, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de las Flora del Principado de Asturias con la categoría “de interés especial”. Además goza de un “Plan de Manejo” según por el cual se dictan normas que prohíben su explotación y se toman medidas para su conservación según Decreto 146/2001, de 13 de diciembre, Plan de Manejo de las Encinas (Quercus ilex L. y Q. rotundifolia Lam.). en el cual se prohíbe su explotación y se dictan normas para su conservación. Como formación vegetal los ardinales, ancineres o encinares gozan de una protección a nivel europeo, Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 93. Bosques esclerófilos mediterráneos. 9340 Encinares de Quercus ilex y Quercus rotundifolia.  Lamentablemente como ocurre con otras especies protegidas en otras zonas de Asturias, nuestras autoridades públicas aprueban normas para su conservación pero estas ni se aplican en ningún momento ni se revisan en los periodos acordados. Los ardinales, ancineres o encinares han sido casi totalmente extinguidos del espacio natural Naranco-Nora, por la tala indiscriminada de los mismos, de lo cual es bien sabido por la población rural, ya que por su buena madera y el poder calorífico de su leña al arder, esta fue empleaba para hacer carbón vegetal o “arder” la piedra caliza y convertirla en cal, que luego empleada para encalar las paredes de las casas, cuadras o gallineros así como abono mineral para los cultivos. Prueba de ello son todavía los vestigios presentes en la zona: hornos artesanales de cal o caleros. Por otra parte, otro motivo por el que se generaban los incendios de forma reiterativa en las zonas donde crecían estos bosques de forma natural era para generar pastos, pero también influye ya durante el siglo XX, la introducción masiva y generalizada por todo el territorio asturiano del cultivo del ocalito o eucalipto (Eucaliptus globulus) y sus erróneos tratamientos silvícolas que han impedido que esta especie pueda desarrollarse de forma correcta.

Lugares de interés: Rodiella, Fabarín, Peña’l Fuelle, Arnéu, Villamexil o en zónas próximas a la cumbre del Picu Pozu l’Agua o La Miliciana (593m) y del Picu’l Paisano o Campo de los Jardines (especie reintroducida en anteriores planes de reforestación), Altu La Vara-Pebidal, Ancineres.

Lloréos  o lauredales (Hedero helicis-Lauretum nobilis sigmetum)

Normalmente el lloréu o laurel (Laurus nobilis) aparece salpicado o entremezclado con otras especies en biotopos que le son propicios, así es frecuente encontrarlos en zonas termófilas junto a carbayos, encinas, etc. También junto a formaciones de ribera como salgueros o sauces (Salix sp.), umeros o alisos (Alnus glutinosa), etc., si bien no llega a ocupar posiciones inmediatas al cauce del río pues huye de los suelos encharcados. Más infrecuente resulta ver el laurel formando masas o rodales casi puros, lloréos, cuando las condiciones son propicias: suelos calizos poco profundos, esqueléticos, en zonas bajas y costeras de elevada humedad ambiental, es cuando se pueden manifestar este tipo de formaciones vegetales, constituyendo bosques densos e impenetrables.

Las formaciónes arborescentes monoespecíficas se encuentran protegidas a nivel europeo, Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario prioritario”: código 5. Matorrales esclerófilos 52. Matorrales arborescentes mediterráneos, subcódigo 5230 Matorrales arborescentes de Laurus nobilis. Estas formaciones fueron muy abundantes en las zonas medias del Naranco, sobre todo en su cara norte. Las plantaciones de ocalitos y sobre todo las actividades de minería a cielo abierto, las han eliminado casi por completo, quedando pequeños rodales dispersos en zonas aún no explotadas y próximos a los núcleos rurales.

Lugares de interés: Naranco, Constante, La Cogolla-Fitoria, Axuyán, La Peña-Quintana.

  • Bosques marcescentes

Rebollales cantábricos termófilos o rebollares cantábricos (Lauro nobilis-Quercetum ilicis subas. quercetosum pyrenaicae sigmetum). Subasociación “nova” que se propone.

Bosques marcescentes edafoxerófilos, relícticos y termófilos formados por rebollu, curcu o rebollo (Quercus pyrenaica), acompañado de otras especies lauroides termófilas ya comentadas en los ardinales además de híbridos con el carbayu.  Son formaciones boscosas “post-pioneras” que aparecen en una sucesión vegetal en regresión, en sustitución del encinar original que se desarrollo en zonas de calizas muy lavadas al sur del Naranco, muy castigadas por talas indiscriminadas,  incendios y roturaciones del terreno para realizar plantaciones de ocalitos. Consideramos que estos rebollares, son una formación vegetal poco común, y por tanto no gozan de un estatus de protección a nivel européo, aunque por sus características biogeográficas, bioclimáticas, ecológicas y florísticas podían ser perfectamente asimilables a la amplia tipología que se contempla para los rebollares orocantábricos, recogidos en el Anexo I de la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 92. Bosques mediterráneos caducifolios. 9230 Robledales galaico-portugueses con Quercus robur y Quercus pyrenaica.

Lugares de interés: Peña’l Fuelle, Arnéu, La Quintá, El Rebollal.

Rebollales orocantábricos o rebollares (Linario triornithophorae-Quercetum pyrenaicae sigmetum)

Rebollales Peña El Fuelle

Rebollos intentan recolonizar de forma natural su espacio robado por las talas e incendios indiscriminados en las zonas frescas como esta entre Constante y Fuente Los Pastores.

Quercus pyrenaica

Rebollu o roble melojo, Quercus pyrenaica

 

Rebollal desde el Canto del Rebollal

Rebollal desde el Cantu’l Rebollal

Bosques marcescentes formados por rebollu o roble melojo (Quercus pyrenaica, castañal o cataño (Catanea sativa), peruyal o peral silvestre (Pyrus cordata), sangüeñu, zangüeñu, xangonera o arraclán (Frangula alnus),

Zangüeñu, Frangula dodonei

Sangüeñu, zangüeñu, xangonera o arraclán, Frangula alnus. Detalle de sus hojas y bayas rojizas tóxicas.

carbayu e híbridos con el carbayu (Quercus x andegavensis) y bidul (Betula celtiberica), fundamentalmente; siendo especies heliófilas como la flor del cuquiellu, pata de gallu, paxarinos o pajaritos (Linaria trionithophora),

Flor del cuquiellu, Naranco

Flor del cuquiellu, pata de gallu, paxarinos o pajaritos Linaria triornithophora

carquexia o carpaza (Halimiun lasianthum subsp. alyssoides), carquexa o carquesa (Pterospartum tridentatum subsp. cantabricum) y brezos de ambientes secos como la argaña o brezo rojo (Erica cinerea),  uz moural o brezo colorado (E. australis subsp. aragonensis), uz (E. arborea) o la urciona o brezo vizcaíno (Daboecia cantábrica) las que aparecen como matorral acompañante en el sotobosque o de sustitución cuando el estrato arbóreo desaparece. En las zonas más termófilas incluso aparecen dos especies de carpizos o jaras (Cistus salvifolius y C. psilosepalus).

Carpizu Cistus salvifolius

Carpizo, Cistus psilosepalus

Carpizos o jaras de Cistus salvifolius (arriba) y C. psilosepalus (abajo), suelen aparecer en los rebollales en las zonas más termófilas.

El matorral arbustivo típico, que aparece fruto de las quemas realizadas como práctica agrícola generalizada para aumentar la superficie destinada a pastos, corresponde a la serie de vegetación de sangüeños con artos Frangulo alni-Pyretum cordatae), que se caracteriza por el predominio de sangüeñu, zangüeñu, xangonera o arraclán (Frangula alnus) y de la peruyal o peral silvestre (Pyrus cordata).

Los rebollares son una formación vegetal típicamente mediterránea, que a nivel europeo y en su amplia tipología, se encuentran protegidos según el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 92. Bosques mediterráneos caducifolios. 9230 Robledales galaico-portugueses con Quercus robur y Quercus pyrenaica.

Lugares de interés: Vega de Porciles-Llugarín, El Montucu, El Rebollal.

Caxiguéos, caxigales o quejigales (Cephalanthero longifoliae-Quercetum rotundifoliae sigmetum var. con Quercus faginea)

Caxigollu en Canto del Rebollal

CAXIGOLLU

foto 1 Q faginea Caxigollu

caxigollu con llandes

Sorprendente hallazgo de estos caxigollos, híbridos de caxigu o quejigo con rebollu o rebollo, Quercus welwitshii; anteriormente nombrado como Q. x neomairei o Q. x numantina, en el Cantu’l Rebollal, próximo a La Venta, en la parroquia de Brañes, lo que prueba la existencia remota de caxiguéos, caxigales o quejigales en la zona sur del Naranco; probablemente los últimos supervivientes de esta especie que se tienen constancia, donde peligra definitivamente su existencia sino se toman de manera urgente medidas para su conservación así como medidas para su reproducción en vivero y posterior reforestación de las zonas afectadas, dadas las casi nulas garantías de éxito de arraigo que tiene las bellotas generadas por la escasa fructificación de los ejemplares híbridos allí existentes y las hostiles condiciones en las que deben de subsistir: talas indiscriminadas y presencia de ocalitos o eucaliptos (Eucaliptus globulus).

Fueron bosques formados por caxigu, caxigal o quejigo (Quercus faginea subsp. faginea); que se desarrollaron seguramente en pequeños rodales entremezclados con otros especies del género Quercus, con las que se hibridan frecuentemente, sobre todo al parecer con el rebollu (Quercus pyrenaica). El caxigollu (Quercus welwitshii) actualmente crece en zonas orientadas al sur y suroeste de las sierras del Naranco y Llubrió, allí aparecen otras especies termófilas comentadas para los ardinales, ancinales o encinales, caxigales o quejigales, lloréos o lauredales así como los rebollales cantábricos.

Albornial en Villmexil

Aún quedan preciosos ejemplares de borrachinal, albornial o madroño, Arbutus unedo, en algunas zonas del Naranco, como este ejemplar superviviente a una reciente tala de ocalitos acontecida en la cara sur próximo a Villamexil. Elemento termófilo de carácter submediterráneo presente en la zona y que ha formado parte de la flora acompañante (hoy de sustitución), de las manchas de caxigales y ardinales o ancinales hoy desaparecidas, así como lloreos y rebollales cantábricos aún presentes de forma dispersa y en situación de paulatina recuperación.

El caxigu, caxigal o quejigo (Quercus faginea) y sus híbridos caxigollos (Quercus x welwitshii), són árboles marcescentes que fueron indiscriminadamente quemados, talados y ahogados por las plantaciones de ocalitos, hoy casi totalmente desaparecidos, exterminados casi en la práctica totalidad del territorio; la última gran pérdida tuvo lugar en las proximidades de Casa Licos, próximo a La Quintá, donde se quemaron dos viejos ejemplares ya maltrechos. El caxigu se encuentra protegido a nivel autonómico según el Decreto 65/95, de 27 de abril, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de las Flora del Principado de Asturias con la categoría “de interés especial”, y los caxigueos como formación boscosa se encuentran protegidos en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 92. Bosques mediterráneos caducifolios. 9240 Robledales ibéricos de Quercus faginea y Quercus canariensis.

Lugar de interés: La Venta-Brañes La Quintá-Villamexil.

  • Bosques planicaducifolios

Carbayeos termófilos o Carbayedas termófilas (Rusco acuelati-Quercetum roboris sigmetum)

Son rarísimos y de escasa distribución en general en Asturias. Son carbayeos o robledales constituidos por el carbayu o roble carballo (Quercus robur), que se dan en zonas bioclimáticas muy bajas, termotempladas, y destacan en ellos la presencia en su sotobosque de elementos termófilos como el capiu, bruscu o rusco (Ruscus aculeatus), así como otras herbáceas como l’artu moriscu o zarzaparrilla (Smilax aspera) y la yerba apegallingua o rubia (Rubia peregrina). Los carbayeos termófilos son una formación vegetal poco común, y por tanto no gozan de un estatus de protección a nivel européo, aunque por sus carecterísticas biogeográficas, bioclimáticas, ecologicas y florísticas podían ser perfectamente asimilables a la amplia tipología que se contempla para los carbayeos o robledales recogidos en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 91. Bosques de la Europa templada. 9160 Robledales pedunculados o albares subatlánticos y medioeuropeos del Carpinion betuli.

Lugares de interés: El Molinón, Les Quemades, La Llavadera.

Capiu en El Molinón

Capiu, bruscu o rusco, Ruscus aculeatus, hembra con baya, mata muy abundante en el sotobosque de las carbayedas termófilas en las zonas del El Molinón y Llavadera. A nivel de la legislación europea  se encuentra recogido en el Anexo V de la Directiva Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “especies animales y vegetales de interés comunitario cuya recogida en la naturaleza y cuya explotación pueden ser objeto de medidas de gestión”.

Carbayeos oligótrofos o carbayedas con abedules (Blechno spicanti-Quercetum roboris sigmetum)

Bosques mixtos planicaducifolios formados por el carbayu o roble carballo (Quercus robur). Son las formaciones arboladas más características del piso mesotemplado. Sin embargo, debido a su localización en áreas de gran interés agrícola, quedan escasísimos reductos bien conservados. La gran riqueza en especies arbóreas planicaducifolias como fresnu o fresno (Fraxinus excelsior), plágano o falso plátano (Acer pseudoplatanus), bidul (Betula celtiberica) o el milenario cultivo de la castañal o castaño (Castanea sativa) que crece en estos bosques, constituye su característica más notable, así como los estratos arbustivo, herbáceo y muscinal, del que cabe destacar elementos como la arandanal o arándano (Vaccinium myrtillus) o la folecha o lonchite (Blechnum spicant). Formación vegetal que en su amplia tipología se encuentra protegida nivel europeo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 91. Bosques de la Europa templada. 9160 Robledales pedunculados o albares subatlánticos y medioeuropeos del Carpinion betuli.

arandanal, Vaccinium myrtillus

Arandanal, o arándano, Vaccinium myrtillus, se encuentra presente en las laderas silíceas frescas en el seno de los escasos rodales de carbayos que quedan por el Naranco

Lugares de interés: Les Cabañes, Folgueres, Axuyán, los montes de La Meredal, Les Quemades o Las Vilorteras; El Payán.

Carbayéos eutrofos o carbayedas con arces y fresnos (Polysticho setiferi-Fraxinetum excelsioris sigmetum)

Son bosques formados fundamentalmente por carbayos o robles carballos (Quercus robur), frecuentemente acompañados en sus estadíos juveniles (prebosques) por fresnos (Fraxinus excelsior), pláganos (Acer pseudoplatanus), fayas (Fagus sylvatica)cornapuyas o cornejos (Cornus sanguinea) y ablanos o avellanos (Corylus avellana).

Cornapuyas o cornejos forman parte de los lindes de los bosques planocaducifolios

Cornapuya o cornejo, Cornus sanguinea

El matorral arbustivo típico, que aparece fruto de las quemas realizadas como práctica agrícola generalizada para aumentar la superficie destinada a pastos, corresponde a la serie de vegetación de mariselvas con artos (Lonicero periclymeni-Rubenion ulmifolii), que se caracteriza por el predominio de mariselva o madreselva (Lonicera periclymenum) y del artu o zarzamora (Rubus gr. ulmifolius).

Los carbayéos eutrofos están escasamente representados, pues se localizan en las zonas bajas norteñas u occidentales influenciadas por los húmedos vientos procedentes del cantábrico; actualmente se encuentran la mayor parte extinguidas por la actividad industrial existente en las canteras hoy activas. Formación vegetal que en su amplia tipología se encuentra protegida nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 91. Bosques de la Europa templada. 9160 Robledales pedunculados o albares subatlánticos y medioeuropeos del Carpinion betuli.

Lugares de interés: Villaperi, Llugarín, La Meredal, El Fayéu, Cantu Los Corralones, Folgueres, Quintana, Les Llames-Ería de San Andrés, Axuyán y Rodiella-La Vega.

Fayeos orocantábricos centro-orientales eutrofos o hayedos con mercurial (Carici sylvaticae-Fagetum silvaticae sigmetum)

Los fayeos o hayedos que se desarrollan sobre sustratos calizos (eutrofos) y de elevada humedad ambiental y edáfica, son bosques constituídos por fayas o hayas (Fagus sylvatica) como especie dominante, los más representativos de las zonas medias y altas (pisos de vegetación meso- y supratemplados), del centro y oriente de Asturias, así como del resto de la Cordillera Cantábrica.

En el Naranco, debido a su baja altitud pero su relativa cercanía a la costa cantábrica lo cual propicia la formación de abundantes neblinas en la cara norte (lluvia horizontal) que pueden compensar de esta manera la escasez de precipitaciones estivales que necesitan este tipo de bosques, a lo largo de la evolución de los bosques en Asturias, algunas zonas calizas del Naranco han permitido el asentamiento de pequeños rodales de estos bosques como así consta en la fitotoponimia del lugar y que fuera de estos pequeños reductos, la mayor parte de los ejemplares se entremezclaban con otras formaciones boscosas propias de estas altitudes: texeos y carbayeos.

En estos bosquetes a pesar de la gran dominancia que suele imponer la faya debido a la sombra que genera su copa por la distribución característica de sus ramas y hojas, casi perpendiculares a los rayos del sol, lo cual genera una gran sombra bajo su dosel, no impide en cualquier caso, que en zonas abiertas aparezcan otros árboles como el carbayu albar o roble albar (Quercus petraea), fresnu (Fraxinus excelsior), el pláganu o falso plátano (Acer pseudoplatanus) y como no nuestro árbol tan emblemático en la cultura asturiana: el texu (Taxus baccata), con quien comparte similares requerimientos ecológicos y por ello en situaciones de coodominancia, el texu suele perder esa batalla y tiene que “escapar” hacia otros biotopos en los cuales es más competitivo frente a la faya y es entonces cuando puede dominar nuevamente y formas bosques densos como ya hemos comentado anteriormente al hablar de los texeos que aun existen de forma casi “inrreductible” en el bastión de El Pevidal.

Fagus sylvatica

Pese a la gran deforestación sufrida el monte aún queda alguna que otra centenaria faya o haya, Fagus sylvatica, en lugares inaccesibles a salvo de la acción humana o en alguna finca cerrada para el ganado donde no se puede regenerar fácilmente.

Otros arbolinos que tambien acompañan a este tipo de bosques, son la tilar o tilo (Tilia platyphyllos), mostayal o mostajo (Sorbus aria)arceyal (Sorbus torminalis), el carrascu xardón o acebo (Ilex aquifolium), ablanal o avellano (Corylus avellana), manzanal muxín o manzano silvestre (Malus sylvestris) espinera, espino blanco o majuelo (Crataegus monogyna).

En el sotobosque, debido a la gran sombra que existe desde el inicio de la brotación de las fayas, este está mayoritarimente compuesto pro un reducido numero de plantas umbrófilas o geofitos estacionales que deben anticiparse a la brotación de estos árboles. Así tenemos la presencia de la mercurial (Mercurialis perennis), llabera o nemorosa (Anemone nemorosa), la violeta bulbosa (Corydalis bulbosa) el acibre o martagón (Lilium martagon), la rubiacea asperilla olorosa (Galium odoratum), acebún, llombringuera o torvisco macho (Daphne laureola), ciperáceas como (Carex sylvatica), etc. 

Acibre o martagón, Lilium martagón

Acibre o martagón, Lilium martagón

Cuando desaparece este bosque, se instala un matorral arbustivo y subarbustivo de sustitucion almohadillado: brezal-tojal, en el que domina claramente el enabiuárgoma o aulaga (Genista hispanica subsp. occidentalis), gareña, embudinos o carrasquila azul (Lithodora diffusa), argaña, terenu, cariotu o brezo vagabundo (Erica vagans) y árgoma fema, cotoya o tojo (Ulex gallii). En sus claros se instala un pastizal rico en especies de la familia de las orquidáceas, liliaceas y orobancáceas así como elementos termófilos como artu moriscu o zarzaparrilla (Smilax aspera) o la yerba apegallingua o rubia (Rubia peregrina)

Lugares de interés: Altu La Vara, El Pebidal, El Fayéu, Obrís.

Fayeos orocantábricos centro-orientales oligotrofos o hayedos con abedul (Blechnum spicanti-Fagetum silvaticae sigmetum)

Son los fayeos más representativos sobre suelos pobres (areniscas, pizarras y cuarcitas). Sin embargo este tipo de suelos es muy escaso en el Naranco, solo en la Vega de Porciles se dan las condiciones óptimas edafoclimáticas para el desarrollo de este tipo de bosques, y es aquí donde hace años atrás cuando se hacían repoblaciones forestales en el Naranco se reintrodujo la faya y la bidul o abedul Betula celtiberica, donde a pesar de las “marras” que se sufrió en sus primeros estadios, hoy prospera una masa arbórea destacable que deseamos pueda formar con el tiempo el bosque maduro climácico que en su día ocupó este enclave en el Naranco.

Su sotobosque es rico en especies acompañantes de helechos acidófilos o folgueres: Blechnum spicant Pteridium aquilinum, así como fanerógamas arboreo-arbustivas como el carrascu, xardón o acebo (Ilex aquifolium), el texu o tejo Taxus baccata, así como otras matas subarbustivas y herbáceas como la arandanal (Vaccinium myrtillus), Luzula sylvatica subsp. henriquesii, Avenella flexuosa, etc. Su degradación, conlleva la sustitución progresiva de la faya y la bidul por especies más heliofilas como la vela, chopu trembón o álamo temblón (Populus tremula), especie muy rara y dispersa en Asturias, distintos salgueros o sauces: Salix caprea, Salix atrocinerea; pláganu o falso plátano (Acer pseudoplantanus), ablanal o avellano (Corylus avellana), etc y un matorral brezal-tojal compuesto de especies como la árgoma fema, cotoya o tojo (Ulex gallii), alguerina, urciona o brezo cantábrico (Daboecia cantabrica) y argaña, gorbiza o brecina (Calluna vulgaris) y artos  o zarzales Rubus sp. pl.

Los fayeos centro-orientales con abedul figuran en el Anexo I de la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 91. Bosques de la Europa templada. 9120 Hayedos acidófilos atlánticos con sotobosque de Ilex y a veces de Taxus (Quercion robori-petraeae o Ilici-Fagenion), para lo cual se indica que es necesario designar zonas especiales de conservación.

Lugares de interés: Monte Altu o Campo de los Jardines-Vega de Porciles.

Ablanéos o Avellanedas cantábricas

Ablanu o avellano, Corylus avellana

Ablanu o avellano, Corylus avellana

La situación que con más frecuencia podemos ver l’ablanu o avellano (Corylus avellana) es asociado de manera aislada a bosques húmedos desarrollados sobre suelos profundos y frescos, como los fayéos o hayedos (Fagus sylvatica) y carbayéos o carbayedas (Quercus robur), tanto sobre terrenos ácidos como básicos. En cambio los ablaneos propiamente dichos se forman bajo condiciones ambientales suficientemente húmedas, pero con escasez de suelo, lo cual favorece que l’ablanu o avellano no sólo pueda aparecer aislado sino originar formaciones monoespecíficas o prebosques como las de otras especies arbóreas, con las cuales compite en estas condiciones de forma eficaz dominando finalmente en la comunidad vegetal cuando la orografía del terreno es lo suficientemente compleja o se encuentra muy erosionada con escaso acúmulo de materia orgánica. En estos casos se trataría de bosquetes, generalmente no muy extensos y de densidad variable que ocuparían las zonas de valles encajados en distintas zonas del Naranco. Así cabe distinguir dos tipos:

Ablaneos caliares (Omphalodo nitidae-Fagetum sylvaticae subas. coryletosum avellanae sigmetum)

Estos bosquetes son más frecuentes en el oriente asturiano donde predomina el sustrato calizo. En el Naranco existe aún una significativa presencia de ellos, debido a que este es el material predominante. Junto l’ablanu o avellano (Corylus avellana), están presentes otras especies de porte arbóreo u arbustivo tales como el carrascu, xardón o acebo (Ilex aquifolium) protegido en la legislación autonómica vigente, según Decreto 65/95, de 27 de abril, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de las Flora del Principado de Asturias con la categoría “de interés especial” y que además goza de un “Plan de Manejo” por los cuales se dictan normas para su conservación según Decreto 147/2001, de 13 de diciembre, Plan de Manejo del Acebo (Ilex aquifolium) y texos o tejos (Taxus baccata) respectivamente; también les acompañan espineres o espineras (Crataegus monogyna), algún carbayu o roble pedunculado (Quercus robur) y faya o haya (Fagus sylvatica). El sotobosque de estos ablanéos o avellanedas, debido a la naturaleza del sustrato calizo muy permeable y pedregoso, unido a la densa sombra que generan sus copas, hace que a pesar de presentarse en zonas frescas, abunden un elenco limitado de plantas más úmbrófilas como Omphalodes nitida, la mercurial (Mercurialis perennis), el acebún, llombriguera o torvisco macho (Daphne laureola), pitallón o llabera (Helleborus foetidus), etc; aparte del numeroso estrato muscinal y folgueras, folechas o helechos como Dryopteris filix-mas, Polypodium cambricum, Athyrium filix-femina, Polystichum setiferum principalmente. Solo en la orla de los mismos donde la luz es más abundante, y por la altitud donde se dan, es posible encontrar abundantes elementos termófilos lianóides como la yerba apegallingua (Rubia peregrina)  o l’artu moriscu (Smilax aspera).

Lugares de interés: Rodiella-La Vega, Vega de Porciles-Reguerón de Cabañes,  Picos Secos, Fitoria, Los Llosicos, El Fayéu, La Ería de San Andrés-Lladines, Cueva l’Agua, y Monte’l Oscuru.

Ablaneos silicícolas (Luzula enriquesii-Fagetum sylvaticae subsas. coryletosum avellanae sigmetum)

Siendo relativamente frecuentes en el occidente asturiano, en el centro y oriente son raras estas formaciones termófilas al no predominar el sustrato silíceo en estas zonas, de ahí su importancia que debería considerarse su presencia en el Naranco. Junto l’ablanu crecen de forma esporádica otras especies silicícolas como el rebollu (Quercus pyrenaica) así como sus híbridos con el carbayu (Quercus x andegavensis), la peruyal (Pyrus cordata), alguna faya (Fagus sylvatica) de reciente reintroducción, y otros elementos florísticos relícticos como el sangüeñu, zangüeñu, xangonera o arraclán (Frangula alnus), el carrascu o xardón (Ilex aquifolium) , texu o tejo (Taxus baccata), la lloral o loro (Prunus lusitanica) o el capiu o rusco (Ruscus aculeatus). También es importante la presencia de la salguera prieta o sauce (Salix atrocinerea), mientras que en el estrato herbáceo destaca la presencia de herbáceas umbrófilas o nemorales como la Lluzula Luzula sylvatica, anémona Anemona nemorosa, l’arandanal o arándano (Vaccinium myrtillus), el yerbu prietu o heleboro verde (Helleborus viridis subsp. occidentales), y folgueres, folechas o helechos como Blechnum spicant, Dryopteris affinis, helecho hembra Athyrium filix-femina o Cystopteris fragilis, estando este último representado en las fisuras de las rocas más expuestas a zonas umbrosas y permanentemente humedecidas por las salpicaduras del agua procedente de surgencias y cascadas, donde también debemos recalcar además la importante brioflora epifítica, en la que predominan numerosas especies de mofos o musgos y hepáticas.

Esta interesante y poco común asociacion entre l’ablanu (Corylus avellana) y la lloral o loro (Prunus lusitanica) está también representada en otros lugares de la cornisa cantábrica como en la Sierra de Ordunte-Valle de Mena (Burgos) y la cuenca del Bidasoa (Guipuzkoa).

Lugares de interés: Vega de Porciles-Reguerón de Cabañes, Naranco-Fuente Los Pastores.

Umerales orientales o alisedas ribereñas orientales (Hyperico androsaemi-Alnetum glutinosae sigmetum)

La vegetación de las riberas se configura como una banda continua que acompaña al cauce del río Nora y sus regueros tributarios que descienden desde el Naranco, constituyendo los llamados “bosques de galerías”, siendo l’umeru o aliso (Alnus glutinosa), el árbol dominante en el tramo medio de los ríos y especialmente adaptado, pues los suelos están más estabilizados al predominar más el proceso de sedimentación que el de la erosión. Acompañando al umero en las zonas aclaradas se encuentran distintas especies de salgueros o sauces (Salix sp.)  El dosel que generan sus copas es propicio para las formaciones umbrosas propias de ambientes nemorales como pláganos o falsos plátanos (Acer pseudoplatanus), fresnos (Fraxinus excelsior), ablanos o avellanos (Corylus avellana), cerezales o cerezos (Prunus avium), llameras u olmos de montaña (Ulmus glabra), así como elementos de flora termófila como lloreos o laureles (Laurus nobilis) o lloraleslloros o loros (Prunus lusitanica). El sotobosque es muy variable dependiendo de las condiciones de iluminación que le llegan. En situaciones de abundante humedad y umbrosidad incluso aparecen orquidáceas como Dactylorhiza elata subsp. sesquipedalis o lilílaceas como el fragante Ayu d’sosu o ajo de oso (Allium sativum) y fueya’l bregón, lliriu fétidu o lirio hediondo (Iris foetissima), o la ranunculácea anémona (Anemome nemorosa).

Dactylorhiza elata sesquipedalis

Dactylorhiza elata subsp. sesquipedalis

Llaberas o anémonas, Anemone nemorosa

Llaberas o anémonas, Anemone nemorosa

Destacar la presencia de golgueras o narcisos (Narcissus pseudonarcissus subsp. nobilis).

Golgueras

Las golgueras o narcisos son muy abundantes en los umerales del Naranco y nos anuncian la cercana primavera.

y la presencia del rarísimo y venenoso aconitu, matallobos o matalobos azul (Aconitum napellus subsp. lusitanicum),

Aconitum napellus subsp. lusitanicum

El venenoso pero hermoso aconitu, matallobos, o matalobos azul, Aconitum napellus subsp. lusitanicum, encuentra al abrigo de la cara norte del Naranco, junto al río Nora, uno de sus últimos refugios en Asturias. Esta especie está propuesta por la comunidad científica a incluir en la “Nueva propuesta de Catálogo de plantas vasculares amenazadas”, con la categoría “De interés especial”.

Aconitum napellus sunbsp. lusitanicum

Detalle de sus flores.

o el hermosísimo acibre, martagón o azucena de los bosques (Lilium martagon).

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Acibre, martagón o azucena de los  bosques, Lilium martagon.

Entre los integrantes del estrato arbustivo, destaca la importancia que alcanzan muchas rosáceas como los géneros Crataegus sp., Rosa sp., o Rubus sp. o matas nemorales termófilas y relícticas como la fueya castelar, fueya’l francu o zubón (Hypericum androsaemun).

Fueya'l francu (Hypericum androsaemum)

Fueya'l francu (Hypericum androsaemum)

La fueya castelar, fueya’l francu o zubón, Hypericum androsaemun, planta muy común en los lindes de los bosques de ribera, también en los carbayeos eutrofos, era muy empleada antaño por vía externa por su leve efecto analgésico para curar pequeñas heridas, sabañones, contusiones y dolores de articulaciones.

Estos desempeñan un importante papel en la sucesión vegetal, dominando con frecuencia las primeras etapas de sustitución cuando estrato arbóreo es eliminado. También es importante señalar el papel que ejercen las plantas trepadoras. Su diversidad y desarrollo es superior al que alcanzan en los bosques climácicos del entorno de la ribera, a causa de las condiciones ambientales tan favorables que disfrutan. Así, las principales familias de lianas presentes en nuestras riberas son la relícticas y termófilas  mariselva o madreselva (Lonicera periclynemun),

Mariselva o madreselva, Lonicera periclymenum

Mariselva o madreselva, Lonicera periclymenum, elemento termófilo frecuente en los umerales, también en los carbayeos y ardinales así como sus etapas de degradación.

el bilortu o la hierba de los pordioseros (Clematis vitalba), la yedra o hiedra (Hedera helix). Formación vegetal que goza de protección nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 91. Bosques de la Europa templada. 91E0 Bosques aluviales de Alnus glutinosa y Fraxinus excelsior (AlnoPadion, Alnion incanae, Salicion albae). Reseñar por último la lamentable pérdida en este ecosistema del entexil roxu o helecho real (Culcita macrocarpa), protegido por la legislación autonómica vigente, según Decreto 65/95, de 27 de abril, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de las Flora del Principado de Asturias con la categoría “de interés especial” y recogido a nivel europeo en el Anexo II de la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “especie de interés comunitario” en línea tristemente continuista a la ya acontecida desaparición del lugar que ocupa actualmente el “Parque del Oeste” a los pies del Naranco ya en la zona “urbana” de Uviéu/Oviedo.

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Lugares de interés: El Molinón, San Pedru de Nora, Fabarín, Rodiella, La Vega, La Venta-Brañes, regueru Fonsagrada, regueru Maxuca o Llápices-Fuente Los Pastores.

Tritonia x crocosmiiflora (=Crocosmia x crocosmiiflora)

Cuchiellu o crocosmia Crocosmia x crocosmiiflora (=Tritonia x crocosmiiflora), es una planta exótica invasora, localmente abundante a orillas del Nora que se debería intentar erradicar.

Umerales llamargosos  o alisedas pantanosas (Carici lusitanicae-Alnetum glutinosae sigmetum)

Bosques formados umeru o aliso (Alnus glutinosa), bidules o abedules (Betula celtiberica), salgueras o sauces (Salix sp.), llamera menor o negrillo (Ulmus minor)  y zangüeños xangoneras o arraclanes (Frangula alnus). El mayor grado de encharcamiento hace que se incremente el número de plantas acuáticas propias de los cañaverales, como el lastón (Cares paniculata subsp. paniculata), el nabo del diablo (Oenanthe crocata), lliriu mariellu, brimbiu o lirio amarillo (Limniris pseudacorus), la menta acuática (Mentha aquatica), la hierba centella (Caltha palustris); ciperáceas como Carex lusitanica, Scirpus lacustris; gramíneas como el carrizo común (Phragmites communis) o la espadaña o enea (Typha latifolia), así como colas de caballo como el rabu de raposu de las llamargas (Equisetum palustre) y diversos helechos: Athyrium filix-femina, Dryopteris affinis, D. dilatata, etc. Formación vegetal protegida a nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 91. Bosques de la Europa templada. 91E0 Bosques aluviales de Alnus glutinosa y Fraxinus excelsior (AlnoPadion, Alnion incanae, Salicion albae)..

Equisetum palustre

Rabu de raposu de las llamargas o cola de caballo de los pantanos, Equisetum palustre

Lugares de interés: El Molinón, El Xilguerín-Regueru de Cabañes, Laguna del Torollu.

  • Cultivos forestales o bosques industriales.

El Naranco posee grandes extensiones de los mismos. De las 4.200 Ha. que suponen su territorio, en los últimos sesenta años el cultivo maderero por excelencia de mayor extensión es el del ocalitu o eucalipto (Eucalyptus globulus), ocupando este una superficie total discontinua de aproximadamente unas 1.250 Ha., casi el 30% aproximadamente de la superficie total del territorio. Mayoritariamente se encuentra dominando desde la franja suroriental a la nororiental de la Sierra, entre Constante, Cuyences, Los Matones, Poyana, La Comuña Los Trapones y Picos Secos (508m), y la franja suroccidental y occidental que va desde El Boo, Llubrió, El Rebollal hasta La Venta; reseñando otras manchas dispersas de mucha menor entidad, como las de Santa Olaya, Folgueres, Obrís, Ules, El Concorníu, La Berruga (535m), Picos Secos (568m), Fuente Los Pastores-Peñal Peña’l Fuelle-Arnéu, El Campamento o las proximidades a la cumbre del Picu’l Paisano.

Plantaciones de ocalitos tras San Miguel de Liño

Plantaciones de ocalitos o eucaliptos tras San Miguel de Lliño o Lillo.

Otras especies maderables reintroducidas con una beneficiosa repercusión para la flora y fauna, son las antiguas repoblaciones efectuadas con castañal (Castanea sativa),

Castañal, Castanea sativa, Monte La Meredal

Castañal, Castanea sativa, Monte La Meredal

que aún quedan como en Les Quemades, Guindalorio, El Candanu, Les Cabañes, La Marzanal, Santolaya o Llubrió y El Contriz-Ules), formación vegetal que se encuentra protegida nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres como “de interés comunitario”: código 9. Bosques. 92 Bosques mediterráneos caducifolios. 9260 Bosques de Castanea sativa.

Castañéu desde La Manzanal

Centenarios castañeos recorren muchos caminos de la cara norte del Naranco como este camino de La Marzanal.

En las riberas de los ríos se cultivan diferentes especies de chopos (Populus nigra, P. deltoides, P. xcanadensis.), pládanos o plátanos de sombra (Platanus hispanica) o chopos blancos (Populus alba), que con frecuencia aparecen naturalizados formando parte de los umerales en la cuenca del rio Nora. A continuación le siguen las recientes repoblaciones efectuadas con carbayu americanu o roble americano (Quercus rubra), así como la naturalización de ciertas especies ornamentales exóticas también de naturaleza invasora como la alcacia o falsa acacia (Robinia pseudoacacia) que compite con nuetro carbayu. Finalmente y menor cuantía se encuentran de manera casi testimonial la repoblación efectuada con el ciprés falso o tuya (Chamaecyparis lawsoniana) y ciprés (Cupressus sempervirens) realizada en el Colláu Linares para la primera especie o en el Campo La Vara (607m) para la segunda especie y de manera aún más dispersa aún, algunos ejemplares de abetu coloráu o abeto rojo (Picea abies), pinu americanu o pino de Monterrey (Pinus radiata), y pinu bravu o pino rodeno (Pinus pinaster), alcacia prieta o acacia negra (Acacia melanoxylon) o mimosal (Acacia dealbata), amén de plantaciones de frutales típicos de la zona como son las pumaradas o pomaradasMalus domestica, todas ellas de pequeña y escasa repercusión en el conjunto del paisaje forestal.

Plantaciones de mimoses, Alcacia dealbata, pumaradas o pomaradas, Malus  domestica y ocalitos, Eucalyptus globulus

Plantaciones de mimoses, Alcacia dealbata, pumaradas o pomaradas, Malus domestica y ocalitos, Eucalyptus globulus

Area recreativa de Monte Altu o Campo de los Jardines: Árboles ornamentales más representativos.

Umeru italiano, Alnus cordata

Umeru italianu o aliso gris italiano, Alnus incana, de características hojas acorazonadas.

Carbayu turcu, Quercus cerris

Carbayu turcu, Quercus cerris

El carbayu turcu, Quercus cerris, es un árbol mediterráneo profusamente plantado en el perímetro del área recreativa, de características hojas marcescentes pinnatífidas que recuerdan a las del rebollu, Quercus pyrenaica, pero los lóbulos son puntiagudos en vez de redondeados y las bellotas presentes están suspendidas por una cúpula con picos en forma de ganchos.

PROPUESTA LUGARES DE INTERÉS COMUNITARIO (LIC) NARANCO-NORA

­⎯ Área Tejeda de El Pebidal/Pevidal, Cueva La Llosa-Borrones, Pozos de la nieve El Pebidal-La Vara

⎯ Bosque El Payán y Laguna del Torollu

⎯ Carbayeras de Axuyán/Ajuyán.

⎯ Carbayera de Lladines/Ladines.

⎯ Carbayera de Villaverde.

⎯ Carbayera de Villaperi/Villapérez.

⎯ Carbayeras de Ules.

⎯ Complejo geomorfológico del arroyo de Cueves en Tuernes (Llanera)

⎯ Cueva l’Agua

⎯ Cueva Los Melandros

⎯ Cueva de La Llosa o Borrones

⎯ Cueva La Cuevona

⎯ Cueva Valdecuevas

⎯ Cueva Pasera

⎯ Cueva Trapa

⎯ Formaciónes brezal-argomal zona de cumbres.

⎯ Bosque de ribera arroyo Maxuca o Naranco entorno San Miguel de Lliño/Lillo-Fuente de los Pastores.

⎯ Bosque de ribera Vega de Porciles-arroyo de cabañes

⎯ Entorno de las canteras del Naranco.

⎯ Riberas del Nora entre Brañes y Quexo/Quejo:

  • Meandro El Molinón.
  • Meandro de Fabarín.
  • Meandro de La Vega.
  • Meandro de Rodiella.
  • Meandros de Quexo/Quejo.
  • Meandro de Villanueva.

⎯ Riberas del Nora (ya declarado como Monumento Natural, entre Priañes-San Pedro de Nora-Rañeces-Tahoces).

⎯ Riberas del Nora entre Ables y Brañes (Llanera).

⎯ Laderas de La Vega-Cantu’l Rebollal.

⎯ Laderas de Villaperi/Villapérez.

⎯ Valleja de l’Aguañaz.

Castañeos camino a Naranco y San Miguel de Liño o Lillo

Camino al Naranco y Monumentos Prerrománicos de Santa María del Naranco y San Miguel de Lliño o Lillo, flanqueado por hermosos castaños.

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Para citar esta 1ª reedición digital:

 
Joyas botánicas del Naranco (II). Orquídeas silvestres.

En los prados de diente (o siega) y pastizales que quedan al descubierto en los claros naturales que se forman entre las masas boscosas discontinuas aún existentes, zonas de pedregales y roquedos, y sobre todo en los pastizales que se forman en las zonas calcáreas deforestadas por los incendios y las actividades de minería a cielo abierto que se desarrollan, entre la primavera y verano aparecen (o desaparecen según cada caso), una importante variedad de delicadas florecillas, de las más evolucionadas dentro del reino vegetal, que pese a que la inmensa mayoría no se encuentran protegidas por la legislacíón autónómica debido a que su presencia es posible encontrar en otras zonas del territorio asturiano, sin embargo, si pueden estar protegidas a nivel estatal o europeo, quedando recogidas en los listados que se revisan de forma periódica, y que por tanto se debería de tener en cuenta su presencia en la zona si lo que realmente nos interesa es preservar otra parte importante del patrimonio natural que existen en el Naranco.

Ophrys apifera

Abeyera o flor de abeja, Ophrys apifera

Himantoglossum hircinum

Flor del home aforcáu o flor del hombre ahorcado, Himantoglossum hircinium

Ophrys scolopax

Flor de araña, Ophrys scolopax

Ophrys insectifera

Flor de insecto, Ophrys insectifera

Dactylorhiza elata sesquipedalis

Dactylorrhiza elata subsp. sesquipedalis

Barlia robertiana

El compañón Barlia robertiana, es de las primeras orquídeas en florecer en los prados húmedos

Anacamptis pyramidalis

Anacamptis pyramidalis

Platanthera bifolia

Paxarinos de práu, Platanthera cloranta, orquídea rarísima en Asturias y que se encuentra también en el Naranco.

Ophrys fusca

Ophrys fusca

Orchis purpurea

Orchis purpurea

Orchis ustulata

Orchis ustulata

Serapias cordigera

Gallu, gallos acorazonados, Serapias cordigera, herbácea de grandes flores con brácteas de color púrpura intenso así como el labelo, este de forma acorazonada y pétalos nerviados violáceos, de distribución mediterráneo-atlántica que aparece de forma esporádica en el Naranco en pastizales frescos calizos que aparecen entre los claros de bosques de carbayos y ardinas, ancinas o encinas y matorral de sustitución de los mismos.

Luces y sombras del desarrollo del Plan Territorial Especial Supramunicipal

 PARQUE PERIURBANO NARANCO-NORA

  • Síntesis de las alegaciones presentadas durante el periodo información pública en el 2007 del proyecto por parte de la Asociación Amigos del Naranco: 

En el inventario presentado de fauna presentado por los técnicos del Principado se generaliza bastante, puesto que a pesar de reconocer la existencia quizás de varias especies de murciélagos (recogidos en el Catálogo Regional de Fauna Protegida), en la Cueva de Los Melandros, se desconoce realmente cuales son las especies integrantes, lo cual prueba la falta de estudios serios, es tal el desconocimiento que se omite seguramente por desconocimiento la distribución de los mismos incluso por “hábitats antropomorficos” tales como la importante presencia nidificadora de los mismos en el molíno de La Torre en Brañes por ejemplo. Pese a tener constancia de la reintroducción del conejo y la liebre, se desconoce su estatus actual. Desde nuestra asociación les corroboramos su actual existencia aunque desconocemos el número de ejemplares sueltos aún y denunciamos la práctica furtiva que se hace sobre las especies fuera de los periodos de caza establecidos por la ley. Se omite la importante presencia cinegética del corzo, dos parejas en la actualidad, cuya permanente presencia en el entorno se tiene constancia continua desde hace ya cinco años. Se omite la presencia del Pito negro.

En cuanto a los bosques y especies botánicas singulares, pese a aportar (lo cual es de agradecer y por ello valoramos muy positivamente su consideración y cuantificación), esta vez un pormenorizado detalle de la mayoría de las formaciones vegetales existentes, tanto bosques maduros, (por fin se reconoce la puntual pero importantísima presencia de las alisedas pantanosas), inmaduros, etapas seriales de degradación, vegetación dulceacuícola, etc., fruto del estudio del cartografiado de los mismos a partir de ortofotomapas, y se citan medidas de conservación y recuperación para algunas de ellas como las alisedas, encinares, carbayeos, etc.…incluso viejos cultivos forestales como los castañeos o incluso la inclusión de los tejos de El Pevidal y alrededores (deberían ser reconocidos de una vez por todas como una asociación vegetal propia: auténticos bosques de coníferas relictos), siguiendo directrices europeas.

Sigue habiendo carencia de trabajos de campo más profundos, pues se omite a nuestro entender, quizás por desconocimiento de su existencia, ciertas especies singulares como es la pequeña pero importante presencia del grezu o labiérnago Phyllirea latifolia, existente en las formaciones calizas de Moniello en La Rodiella (años atrás desaparecieron matas importantes de los mismos en zonas más altas con motivo de las extracciones realizadas, quizás “ilegales”, de material calizo para relleno durante la remodelación de la carretera de San Claudio a la Venta del Escamplero). Estas matas junto con la presencia aislada de otros ejemplares singulares hallados en Fabarín, Tuernes y en la población reguerana de El Quexu, es la distribución fitogeográfica más occidental que se conoce de la especie en Asturias y pese a que hoy por hoy no esta contemplada una figura especial de protección en el ya “trasnochado” Catálogo Regional de Flora amenazada y pese a reconocer su rareza en Asturias, pues es una especie propia de la flora mediterránea, y pese a que ya varias voces académicas han solicitado en público su inclusión en dicho catálogo, pensamos que por estos motivos debería tenerse en cuenta en el futuro espacio natural una mayor consideración. Las matas existentes están siendo constantemente agredidas por actividades agroganaderas inadecuadas (presión herbivorismo, quemas, etc.) que comprometen seriamente la supervivencia de la especie en este entorno. Debería tomarse medidas al respecto al mismo tiempo que se planifica una adecuada reforestación de la zona con más ejemplares así como reforzar el ecosistema con a plantación de elementos propios de la asociación vegetal a la que pertenece (Lauro nobilis-Quercetum ilicis sigmetun) como la ancina, ardina o encina Quercus ilex subsp. ilex o alguera Quercus gracilis. Dejamos también constancia de que el informe no hace ninguna alusión tampoco a la presencia también puntual pero quizás no menos tan importante como la del grezu de ejemplares de lloral o loro Prunus lusitanica subsp. lusitanica que es una de las escasas citas que se tiene constancia de su presencia en un medio natural asturiano hasta la fecha y también debería ser tenido en cuenta su protección, puesto que como el anterior, son especies propias de la flora mediterránea y que su situación en un marco donde el clima general que disfruta Asturias, hace que predomine en el una vegetación propia del arco atlántico-centroeuropeo, cualquier elemento florístico de estas características debería ser altamente valorado como un elemento residual de una flora relicta poco común en nuestras latitudes. La zona actual donde se encuentran estos ejemplares jóvenes de lloral a sido frecuentemente atacada por sucesivos incendios, siendo una zona pues es ya de por si muy frágil; el posible individuo o individuos maduros que dieron origen a los nuevos ejemplares que hoy aún persisten posiblemente se hallan extinguido en uno de esos incendios como prueba la existencia próxima en el suelo de la cicatriz o profunda oquedad o viejo tocón.

Otros elementos más conocidos entre nosotros como l’albornial, borrachinal o madroño Arbutus unedo, l’arnéu, prezuera o aladierno Rhamnus alaternus  o el lloréu,  lloral o laurel Laurus nobilis, son más propios de la flora lauroide que existió en la era Terciaria, hace 65 millones de años, y que sobrevivieron en determinadas “zonas refugio” cerca de la costa, como el Naranco, hasta nuestros días tras superar los largos periodos glaciares acontecidos durante el final del Pleistoceno en la tierra.

Exigimos que las leyendas de indicadores que se deban colocar en el espacio por la construcción o rehabilitación de infraestructuras ya existentes (sendas, equipamientos, etc), sean “bilingües”: asturiano y castellano, pues cabe recordar que la toponimia (elementos etnográficos, pueblos, bosques, etc) del lugar es conocida por todos en asturiano.

Eliminación de las pistas de hormigón del Monte de Porciles (donde la actual área recreativa de la cima, que erróneamente se le ha denominado en vuestro informe como “La Pesanca”, cuando debería llamarse “Campo de los Jardines” (en asturiano Campu de los Xardines).

Inclusión de la Laguna El Torollu.

Diseño de intinerarios geoeducativos integradores para visitar las formaciones kársticas de Obris, Cueva del Agua, Cueva de los Melandros, Cueva de la Llosa (en el Pevidal), entre otras.