El Naranco, un espacio natural a proteger (2013). 1 ª Reedición.

PANORAMICA NARANCO SUR

Vista panoramica sur del Naranco desde Oviedo

Canteras Arcelor 2013 (2) Ramón DuarteVista central de la cara norte del Naranco en la actualidad, y la progresión de la cantera explotada actualmente por Arcelor-Mittal.

¿Qué valores encierra el Naranco que hace que la sociedad civil reclamen su protección?

El Naranco, “El Picu’l Paisanu” o “La Cuesta” conocida popularmente, es un conjunto de sierras prelitorales, enclavadas íntegramente en el concejo de Uviéu / Oviedo; formado por dos unidades básicas: la sierra del Naranco propiamente dicha en disposición NE-SO protegiendo a la ciudad, cuya cumbre más alta es El Picu’l Paisanu (637 msnm), y que se une en su extremo occidental apenas casi sin discontinuidad aparente a la sierra de Llubrió de disposición NO-SE, cuya cumbre es Peña Llampaya (561 msnm), formando todo ello en conjunto un relieve complejo, de litología diversa y de distinta antigüedad geológica que van desde areniscas ferruginosas propias de este lugar (formación Naranco), como material más antiguo, hasta la caliza de montaña (formación Moniello) y dolomías originadas durante la reciente orogenia Herciniana.

Es un relieve muy evolucionado, erosionado, que origina un paisaje de perfiles suaves con cumbres romas o redondeadas, más propio de los del occidente asturiano; aunque aún están presentes manifestaciones kársticas dignas de mención como las de Obris, la cueva del agua, la cueva de los melandros, cueva de La Llosa o Los Borrones (El Pevidal).

Se encuentran también varios núcleos rurales de gran antigüedad, los monumentos prerrománicos de Santa María del Naranco y San Miguel de Liño o Lillo así como numerosos restos históricos y etnográficos como castros, lavaderos, molinos, pozos de la nieve como los del Alto La Vara o El Pevidal, caleros, tolvas, bocaminas y restos de instalaciones militares (campamentos, casamatas, etc.).

Caleru de Muslera

Calero restaurado en Muslera-Llugarín parroquia de Villaperi, incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Gobierno del Principado de Asturias el 1 de junio de 2015 según RESOLUCIÓN de 21 de mayo de 2015, por la que se incluye una selección de 31 hornos de cal de tipología tradicional existentes en Asturias.

RESOLUCION 21-05-2015 Inventario del Patrimonio Cultural CALEROS ASTURIAS

Casamata El Moro

Casamata fortificada El Moro

Cueva los melandros

Cueva del agua.

Pozo de nieve La Vara

Pozo de nieve en el Alto La Vara.

El Naranco cuenta con una notable variedad de especies de aves: azulones, fochas, garzas, codornices, azores (ferres), halcones, cernícalos, palomas torcaces, palomas zuritas e incluso algún pito negro, como prueba quedan los agujeros hechos en ejemplares viejos en el seno de los castañeos y carbayeos. Es también zona del paso de alimoches o buitres leonados, por el elevado interés que despiertan algunas de sus escarpadas zonas calizas, pero que debido a la intensa actividad humana ejercida sobre la zona (canteras), aún no se tiene constancia de intento de nidificación; y también frecuentan la zona melandros o tejones corzos, ciervos, raposos o zorros y jabalíes así como conejos y liebres reintroducidos con fines cinegéticos. Es importante señalar la presencia en las cuevas y elementos de construcción hidráulicos hoy en desuso de colonias de murciélagos, que además se encuentran protegidos por la legislación autonómica.

Fruto de los esfuerzos reivindicativos durante muchos años de varias asociaciones de vecinos y asociaciones ecologistas, en especial la Asociación de Amigos del Naranco, se puso en marcha un ambicioso proyecto en el 2005 con el fin de que la administración pública se implicara más en la protección y conservación de todo el riquísimo patrimonio natural y cultural existente en el monte. El Gobierno del Principado de Astuirias sugirió la creación una nueva figura de protección: la del “Parque Periurbano”, que en algunas otras comunidades autónomas estaban llevando a cabo en aquel entonces. Así, tras la presentación pública del proyecto inicial en el 2006 para ser debatida por diversos agentes sociales, finalmente en el 2008 se aprobó el proyecto llamado “Plan Territorial Especial Supramunicipal Parque Periurbano Naranco-Nora” cuya “figura de protección” a todas luces lleva implícito un gran vació legal, puesto que el proyecto y la figura de protección propuesta no siguió los cauces legislativos oportunos, ya que debería haber sido propuesta a nivel estatal para modificar la Ley 4/89, de 27 de marzo de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre, o al menos adaptarla a la ley autonómica mediante la modificación de la Ley 5/91, de 5 de abril sobre la Protección de los Espacios Naturales (P.O.R.N.A.), para poder estructurar jurídicamente la nueva figura de protección propuesta para el monte Naranco. En cualquier caso lo que parecía ser una “feliz idea” de que la administración pública tuviera la intención de trabajar por la conservación del monte, ello permitió abrir debates en la sociedad y generar nuevas ilusiones, que luego a “posteriori” terminó defraudando a gran parte de la sociedad civil que lucha por su conservación, y por otra lógicamente encantó a los responsables de las explotaciones mineras y madereras que se llevan a cabo en el monte al tener la misma permisividad de sus actuaciones que antes de la declaración de la figura de protección propuesta. Y eso que el proyecto tenía ambiciosas propuestas como por ejempo en lo referente a la zonificación del futuro parque, ya que los limites del mismo iban más allá de los limites administrativos correspondientes al concejo de Oviedo, ya que incluría la importante zona de los Meandros del Nora (declarados Monumento Natural Decreto 16/2003, BOPA de 13 de marzo), hasta San Pedro de Nora donde se encuentra la iglesia prerrománica del mismo nombre declarada BIC; aunque incomprensiblemente se quedarían fuera la unidad natural geomorfológica del arroyo Cueves a su paso por Tuernes en Llanera o la Laguna del Torollu en San Cloyo (Uviéu). El proyecto a fecha de hoy 2013 está aún en vías de desarrollo, más bien decir en punto muerto, por falta de interés político de abordarlo en profundidad, de una toma de decisión valiente en la dirección de la conservación y protección del mismo y no favorecer los intereses particulares. En en él hasta la fecha solo se han acometido escasas actuaciones un tanto “populistas”, alguna positiva pero con matices es la recuperación de la senda de cumbres (ahora denominada transversal) que comunica Puente Vieyu en Llugones (Concejo de Siero) con Puente Gallegos en (Concejo de Les Regueres) pasando por la cumbre del Picu’l Paisanu, urbanización de los dos aparcamientos disuasorios y existentes próximos a la cumbre, o la adquisición de la finca de El Pevidal (Pebidal), aunque exageradamente sobre valorada, si justifica en parte esta expropiación por los extraordinarios valores naturales que aún alberga la misma. Pero fuera de estas ejecuciones, resulta grave y prioritario que no se hallan reiniciado las viejas las repoblaciones del monte acometidas muchos años atrás y abandonadas desde entonces, y que desgraciadamente la aprobación de este plan tampoco impide ni impedirá en el futuro que las agresiones perpetradas contra el Naranco continúen como en las últimas décadas: explotación y concesión de ampliaciones desproporcionadas de las canteras existentes, nuevas edificaciones en los pueblos adyacentes sin ningún rigor constructivo que guarde un equilibrio con las tradiciones arquitectónicas propias del mundo rural asturiano, así como abandono de las plantaciones de eucaliptos o actuaciones silvícolas inadecuadas (tala a matarrasa eliminando especies de interés o protegidas, así como graves alteraciones del hábitat que conlleva en último término aumento de la erosión del suelo y perdida de biodiversidad, abandono de los restos de la tala, lo cual genera focos de enfermedades o plagas a las especies maderables adyacentes o simplemente constituyen un material combustible altamente pirófilo que agravaría los efectos de los incendios que se pudieran generar en la zona), apropiación indebida de caminos públicos y vertidos ilegales de basura.

Pero sin duda de todas estas agresiones, el mayor problema del Naranco son las canteras, que por su entidad de no ser abordado ya a fondo, supondría la desaparición casi total del Naranco tal y como lo conocemos. De hecho los millones de metros cúbicos de material extraídos ya han producido una alteración gigantesca e irreversible del relieve, del perfil que la naturaleza había modelado a lo largo de millones de años. La cantera hoy de Arcelor-Mittal ocupa ya una extensión superior a 300 hectáreas, equivalentes a más de 300 campos de fútbol y, según la calificación del terreno, podría llegar a alcanzar más de 700 hectáreas el equivalente a ¡1000 campos de fútbol¡. Por ello es fundamental que el Ayuntamiento de Oviedo y el Principado de Asturias manifiesten una voluntad clara de afrontar el problema iniciando unas negociaciones con Arcelor-Mittal que tengan como finalidad un cierre de la explotación lo antes posible. El daño ya causado es gigantesco e irreversible. A quien lo anterior pueda parecerle una afirmación exagerada le sugerimos respetuosamente que se acerque a la explotación para verificarlo. Y es irreversible porque los millones de metros cúbicos extraídos no se reponen. Las labores de restauración, en el caso de las canteras, son meras “operaciones de maquillaje”, consistentes en las revegetaciones de las zonas planas. El inmenso agujero quedará ya para siempre.

Canteras

Las labores de desmonte y ampliación de las canteras siguen comiendose a mordiscos el Naranco. Esta zona comenzó a explotarse hace 8 años.

Canteras Arcelor 2013 Ramón Duarte

Así está en el 2013, una zona en la que existía que yo tenía muestreada una docena de tejos. Como se puede apreciar ahora no queda nada, ni siquiera el cerro desde donde tomé la foto anterior, ahora convertida en una explanada, y está proximo a la finca de El Pevidal, el nucleo central de la tejeda, donde se encuentran unos 100 ejemplares repartidos por toda la zona.

Repoblacion cantera

Restauración parcial de una zona de la cantera próxima a las antiguas   ruinas del que fuera campamento militar que ya no se explota,  meras operaciones de “maquillaje”.

INTRODUCCIÓN GENERAL A LA FLORA Y  VEGETACIÓN ACTUAL Y  POTENCIAL DEL NARANCO.

JOYAS BOTÁNICAS DEL NARANCO (I). LOS BOSQUES

En algunas laderas y valles muy encajados de esta sierra, así como zonas de crestería calizas de nulo interés agroganadero, se encuentran aún masas forestales y arbustivas dispersas que aunque no muy extensas, si son valiosas, de gran belleza e incalculable valor científico, como es la increíble presencia de algunos elementos florísticos relícticos más propios de regiones mediterráneas y macaronésicas o paleotropicales, tales como el grezu, olivu montés o labiérnago negro (Phyllirea latifolia), en la zona más occidental y caliza, en La Rodiella y Fabarín, arbolín que en su momento formó parte de los bosques de ardina, ancina o encina (Quercus ilex subsp. ilex) que poblaron las zonas más térmicas del Naranco.

Grezos en La Rodiella, Uviéu

Relícticos vestigios de grezu  o labiérnago negro amenazados por el pastoreó y los incendios en La Rodiella.  En su día formaron parte de los bosques de encina o ardinales.

Phyllirea latifolia Fueyes y cañes en Fabarín, Uviéu

Guerezu, Phyllierea latifolia

Grezu o labiérnago negro en Fabarín.

O la presencia, hasta ahora casi desconocida en Asturias de manera espontánea (aunque sí cultivada en parques y jardines de algunas ciudades asturianas en los últimos años), del lloru, lloral o loro (Prunus lusitanica subsp. lusitanica), presente en la zona central de la sierra sobre areniscas ferruginosas muy antiguas, del Devónico, sin protección actual en nuestra comunidad.

Prunus lusitanica en el Naranco, Oviedo

Un hermoso jemplar adulto de lloral, Prunus lusitanica subsp. lusitanica desafía la verticalidad en zonas abrigadas del Naranco como esta en La Fuente Los Pastores. Esta especie se encuentra amenazada en la zona por las posibles talas que pueda sufrir en el futuro debido al paso de un tendido eléctrico.

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Detalle más cercano de su vistoso follaje siempreverde al inicio de la brotación en primavera.

LLORAL EN PORCILES

Detalle de las hojas y flores en racimos colgantes de la lloral o loro en la cuenca del reguero de la vega de Porciles, también presente en Fuente de Los Pastores.

Y que junto a otros elementos más conocidos entre nosotros como l’albornial,  borrachinal o madroño (Arbutus unedo), l’arnéu, prezuera o aladierno (Rhamnus alaternus)  o el lloréu,  lloral o laurel (Laurus nobilis), y la ardina o encina (Quercus ilex) son elementos propios de la flora lauroide que existió en la era Terciaria, hace 65 millones de años, y que sobrevivieron en determinadas “zonas refugio” cerca de la costa, como el Naranco, hasta nuestros días tras superar los largos periodos glaciares acontecidos durante el final del Pleistoceno en la tierra.

El Naranco y su entorno, se encuentra ubicado biogeográficamente hablando, en el sector Ovetense, sector Galaíco-Asturiano de la subprovincia Cantabro-atlántica (provincia Atlántica-Europea, región Eurosiberiana, reino Holártico), caracterizado por un clima templado, oceánico, de precipitaciones moderadas y regulares e inviernos suaves con bajo riesgo de heladas o si estas se producen alguna vez, son escasas y débiles. Las condiciones biogeográficas y bioclimáticas que se dan en este territorio, unidas a la heterereogeneidad de los sustratos presentes en la sierra (básicos o eutrofos: calizas y dolomías, como ácidos u oligótrofos: areniscas ferruginosas), la altura sobre el nivel del mar a la que se alzan los mismos, orientación, así como los fuertes desniveles originados en algunas zonas (cota mínima: 80m, cota máxima: 637m) en tan sólo 3,5 km, contribuyen a la aparición de determinados pisos de vegetación que corresponden con los siguientes:

  1. Piso termotemplado o termocolino: hasta los 100 msnm aprox.
  2. Piso mesotemplado o colino: de los 100 a 700 msnm aprox.

Ambos pisos de vegetación se caracterizan por albergar determinadas formaciones vegetales, que en el caso de los bosques estos se distingue por su morfología foliar: bosques aciculiperennifolios dominados por árboles de hoja acicular como los texeos o tejedas constituidos básicamente por texu o tejo (Taxus baccata);  bosques planicaducifolios dominados por árboles y arbolinos de hoja caduca: carbayu o roble pedunculado (Quercus robur), castañal o castaño (Castanea sativa), bidul o abedul (Betula alba), faya o haya (Fagus sylvatica), ablanu o avellano (Corylus avellana),  pláganu o falso plátano (Acer pseudoplátanus), pláganu montés o arce menor (A. campestre), fresnu o fresno (Fraxinus excelsior), espinera o majuelo (Crataegus monogyna), peruyales o perales silvestres (Pyrus pyraster y P. cordata), 

Peruyal

Peruyal o peral silvestre, Pyrus pyraster suele crecer sobre suelos neutros a ligeramente básicos (calizos) en la orla de bosques marcescentes como los rebollales.

cornapuya o cornejo (Cornus sanguinea subsp. sanguinea), sanxuanín o aligustre (Ligustrum vulgare), zangüeñu, xangonera o arraclan (Frangula dodonei),  arceyal,  alcafresna o sorbo silvestre (Sorbus torminalis),

Arceyal o Alcafresna, Sorbus torminalis

Espectacular y centenario ejemplar de arceyal o alcafresna Sorbus torminalis en el Naranco, uno de los árboles más bonitos y desconocidos en Asturias debido a su escasa distribución.

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Detalle de sus típicas hojas ovalado-triangulares con profundos lóbulos terminados en punta y que en otoño destacan por su característica tonalidad rojiza.

Sorbus torminalis Arceyes y fueyes06042005

Detalle de sus frutos, las arceyas, un pomo carnoso de sabor aspero y harinoso al principio pero dulce cuando estan muy maduros, muy apreciados por la fauna silvestre. Antaño se emplearon para la elaboración de bebidas alcohólicas

Hojas secas de arceyal

Detalle de las hojas secas del arceyal.

mostayal o mostajo (S. aria),  xabú o saúco (Sambucus nigra), államu, bela o álamo temblón (Populus tremula),  salgueros o sauces (Salix atrocinerea, S. eleagnos subsp. angustifolia, S. triandra  y S. caprea fundamentalmente), salgueras, blimales o mimbreras (Salix alba, S. fragilis) y umeros o alisos (Alnus glutinosa); bosques marcescentes dominados por árboles de hoja semicaduca como el rebollu, curcu o rebollo (Quercus pyrenaica) o caxigal, caxigu o quejigo (Quercus faginea subsp. faginea) y finalmente los bosques esclerófilos y planiperennifolios dominados por árboles de hoja siempre verde de consistencia dura como ardina, ancina o encina amarga (Quercus ilex subsp. ilex), ancina o encina dulce (Q. ilex subsp. ballota),  carrascu o acebo (ilex aquifolium),  lloréu, lloru, arnéu o borrachinal; si bien decir que por lo general los dos primeros dominan en las zonas más altas mientras que el tercer tipo domina en las zonas bajas.

Bosques que por otro lado, y en la mayoría de los casos, nos sobreviven hasta hoy día solo a modo de algunos retazos de ellos, bien en forma de pequeñas manchas aisladas o rodales de muy poca extensión o especies aisladas entremezcladas con los cultivos forestales (llamados también bosques industriales), mayoritariamente estos de ocalitos o eucaliptos (Eucalyptus globulus), cuando no son las etapas de mayor o menor estado de degradación o regresión de estos bosques primigenios, las que dominan actualmente y de forma mayoritaria, las zonas deforestadas que ocupan una superficie aproximada del 40%, bien a modo de presencia arbustiva: árgomas, cotoyas o tojos (Ulex europaeus y U. cantabricus; toxu moriscu;  atoxu o abrojos (Genista hispanica subsp. occidentalis), gorbizos o brezales (Daboecia cantabrica, Erica vagans, E. mackaiana, E.cinerea o E. ciliaris) o pastizales o prados de diente con abundantes gramíneas (Brachypodium spp., Holcus spp., Dactylis spp. Poa spp., Bromus spp., Lolium spp., etc.) y raras herbáceas pratenses propias de zonas montañosas más altas como Linum viscosum:

Linum viscosumTambién encontraremos geófitos compuestos por lilíaceas y orquidáceas fundamentalmente: Asphodelus albus, Neotia nidus-avis, Xiphion latifolium (=Iris latifolia), Lilium pyrenaicum,  Fritillaria nervosa, Ophrys spp., Orchis spp. Anacamptis pyramidalis, Dactylorhiza spp. Monotropa hypopitys,  Platanthera spp., Barlia robertiana, etc.

Fritillaria nervosa

Ajedrea o Tablero de damas, Fritillaria nervosa lilácea poco corriente en zonas tan bajas como en los pastizales calizos del Naranco.

Flor de Lis

Flor de Lis (Lilium pyrenaicum), lilácea que se puede observar en los pastizales calizos y frescos.

Coyón de llobu (Xiphion latifolium

Lirio azul

Coyón de llobu o lirio azul, (Xiphion latifolium), lilácea frecuente en los pastizales calizos y frescos.

Unos terrenos que a pesar de su estado actual, altamente degradado por la actividad humana desarrollada sobre ellos durante decenas de cientos de años, aún se puede apreciar en ellos su evolución natural hacia su estadio más maduro y natural o “climax”, el bosque autóctono (apenas ocupa el 15% aproximadamente de la superficie total del Naranco); a través de esos rodales que aún quedan esparcidos en zonas alejadas de la influencia humana, de difícil orografía, nos ha permitido y nos sirve aún posible recrear la reconstrucción de los bosques primigenios que un día poblaron las laderas de este magnífico y sagrado monte hasta principios del siglo XVII, antes de la industrialización.

EL NARANCO DESDE LLADINES

El Naranco desde Lladines

Se entiende como vegetación potencial por aquel terreno que colonizado por una determinada composición inicial de plantas (estrato muscinal y/o herbáceo), es capaz de albergar tras un largo período de tiempo de crecimiento, evolución y competencia de las especies que lo componen (sucesión vegetal), una etapa límite o madura denominada “climáx”, en la cual las especies finalmente mejor adaptadas a las condiciones ambientales generadas se mantienen interactuando entre sí, sin variación cuantitativa y cualitativa significativa, y en donde, unas pocas especies, dominan claramente sobre las demás. Así, decir que si las condiciones climáticas y orográficas son lo suficientemente favorables, la evolución natural de un terreno es a formar con el tiempo un bosque. Si esto no se cumple, porque existe un algún factor ambiental, orográfico o antropogénico limitante que lo impide, la “climax” podría detenerse en un estadío intermedio de modo temporal o permanente, bien a modo de una formación vegetal “arbustiva” o simplemente una formación vegetal “herbácea” en el peor de los casos. En cualquiera de las situaciones, finalmente se forman siempre unos determinados “grupos vegetales”, organizados de manera jerárquica que denominamos asociaciones  o  comunidades vegetales, fácilmente identificables en el terreno y que constituyen para el profesional una eficaz herramienta de trabajo a la hora de poder de diseñar elaborar distintos estudios de campo o elaborar determinadas políticas agroambientales o forestales.

Un bosque no es simplemente un conjunto de árboles, es todo un ecosistema vivo, maduro, perfectamente sincronizado, donde todos los elementos tanto bióticos como abióticos interactúan entre sí y de manera autorregulada, en función de la cantidad de energía que llega al sistema. Los bosques son sistemas pues donde sus individuos dominantes, los árboles, forman un estrato continuo capaz de reproducir a su vez bajo las copas de los mismos unas condiciones microambientales significativamente distintas (luz, temperatura, humedad y composición del suelo) de las del exterior que son generales para todos los seres vivos; y que por tanto son capaces de albergar en su interior unas condiciones de vida tanto animal como vegetales inferiores idóneas, exclusivas para cata tipo de bosque, es decir, que serán distintas al resto de las condiciones microambientales generadas por otros árboles capaces de agruparse entre si y constituir una formación boscosa u asociación vegetal.

Según lo expuesto hasta ahora, y con los datos que tenemos en la actualidad tanto biogeográficos, como bioclimáticos, cabe distinguir en el entorno del Naranco los siguientes tipos bosques potenciales y actuales. En cada uno de ellos se especifica, como es claro el nombre de de la asociación vegetal a la que pertenecen, llevando implícito en el nombre latino que se menciona las especies características que conforman la asociación vegetal (a excepción de los cultivos forestales, por no ser esta una formación natural).

Nota:

Los nombres en cursiva de las plantas o nombre de la asociación vegetal propios de la lengua asturiana son nombrados en primer lugar seguido del nombre en castellano.

  • Bosques aciculiperennifolios.

Texéu  o tejedas  (Carici sylvaticae-Fagetum silvaticae var. Taxus baccata).

El texu o tejo, es un árbol umbrófilo y de crecimiento muy lento, de talla mediana. Se trata de una especie relictica, desde finales del Terciario, dominante en los periodos interglaciares del cuaternario y presente hoy en nuestro paisaje casi de forma testimonial por la progresiva competencia a la que fue y sigue estando negativamente afectada por la expansión de las demás especies arbóreas planicaducifolias y la presion ganadera. A pesar de que durante la era Terciaria se desarrollaron por toda la cornisa cantábrica desde el nivel del mar hasta el límite altitudinal del bosque extensos texeos o texedales, generalmente “bosques abiertos”, junto a secuoyas y otras coníferas, hoy ha quedado relegado a enclaves geológicos casi extremos, como crestas o foces de naturaleza calcárea donde se hace dominante, sobre todo en zonas de abundante humedad ambiental gracias a la frecuente formación de bancos de niebla durante todo el año, otras veces mas comúnmente es encontrarlo como elemento aislado asociado a diversos tipos de bosques, incluso asociados a bosques de carrascos, xardones o acebos (carrascales o acebedas) comportándose como indiferente edáfico. En las pocas ocasiones que se le puede observar formando manchas boscosas como es el caso que nos ocupa, su flora es muy pobre debido a la gran cantidad de sombra que generan sus copas (como ocurre con los fayeos o hayedos con quienes comparte similares exigencias ecológicas), que debido a la disposición casi horizontal de sus ramas, estas impiden que llegue suficiente luz al sotobosque, de tal manera que el desarrollo de especies de mayores exigencias lumínicas (heliófilas) es muy limitado, por lo que básicamente esté estará formado por un pastizal continuo de (Carex sylvática), asociado con algunos helechos como (Dryopteris affinis) y (Polystichum setiferum), además de numerosas géofitos pertenecientes a la familia de las orquídeas, orobancáceas y liliáceas, elementos florísticos, muchos de los cuales en el Naranco son elementos termófilos como ruscu o rusco (Ruscus acuelatus), artu moriscu o zarzaparrilla  (Smilax aspera), yerba apegallingua  o raspalenguas (Rubia peregrina), resultado de su antigua asociación con la ardina, ancina o encina amarga (Quercus ilex subsp. ilex), que domino en las zonas calizas del Naranco, siendo pues hoy dia ejemplo vivo de lo fue un bosque lauroide subtropical fresco y montano.

Texu centenario

Uno de tantos ejemplares centenarios que conforman el bosque.

TEXOS EN EL PEBIDAL

Texos en el Pevidal

Texos o tejos en El Pebidal (Pevidal), ejemplares jóvenes y viejos subsisten aún en este enclave privilegiado del Naranco.

El texu o tejo es un árbol protegido por la legislación autonómica vigente, según Decreto 65/95, de 27 de abril, con la categoría “de interes especial” y que además goza de un “Plan de Manejo” por el cual se dictan normas que prohíben su explotación y se toman medidas para su conservación según Decreto 145/2001.

Lugar de interés: Alto de La Vara-Pevidal.

  • Bosques esclerófilos y planiperennifolios.

Ardinales, ancinales o encinares cantábricos (Lauro nobilis-Quercetum ilicis)

L’ardina, ancina o encina cantábrica (Quercus ilex subsp. ilex), es un árbol relíctico propio de las formaciones boscosas de tipo lauroide edafoxerófilas y termófilas que se desarrollan a lo largo de toda la costa cantábrica caliza y algunos valles interiores calizos. También es posible encontrar su híbrido natural con la ancina o encina carrasca (Q. ilex subsp. ballota) conocida popularmente como alguera (Q. x gracilis). Actualmente no quedan más ejemplares adultos que los que existen en Priañes, junto a los Meandros del Nora, zona propuesta a ser incluida en la figura del Parque Periurbano. Han sido reintroducidos en los últimos años de forma ornamental en el entorno del área recreativa de Monte Alto, quedando en todo caso algún que otro ejemplar escaso y poco vigoroso de forma dispersa, fundamentalmente por la zona sur y sureste. En cambio si cabe indicar que existe bastante matorral de sustitución de este tipo de formaciones vegetales, compuesto fundamentalmente por vegetación de caracter lauroide, termófilo y relíctico como es el caso de la presencia del lloréu o laurel (Laurus nobilis), arnéu, prezuera o aladierno (Rhamnus alaternus), borrachinal o madroño (Arbutus unedo), incluso la importantísima presencia del box o boxe oboj (Buxus sempervirens) y del grezu o labiérnago negro (Phyllirea latifolia) aún presentes en determinadas zonas entorno al Naranco como en Tuernes (zona de extraordinario valor natural y que incomprensiblemente no ha sido tenida en cuenta para formar parte del espacio protegido), en La Rodiella, en Fabarín o en la localidad reguerana de Quexu, y que en el caso del grezu, estas localidades constituyen las citas más occidentales que se tienen constancia hasta la fecha.  Otras plantas termófilas que suelen acompañar a estos bosques de ardina o ancina, y que están presentes en el matorral de sustitución son el artu moriscu o zarzaparrilla (Smilax aspera), la yerba apegallingua,  rubia (Rubia peregrina), lloránganu o lantana (Viburnum lantana), el sanxuanín o aligustre (Ligustrum vulgare), la adelfilla (Bupleurum fruticosum), así como un destacable estrato de plantas lianoides o trepadoras con elementos tan conocidos como la yedra (Hedera helix), vide (Vitis vinifera var. sylvestris), y la mariselva o madreselva (Lonicera periclymenum), como plantas más destacables. En zonas frescas puede aparecer algún hermoso ejemplar de tilar negral o teya o tilo de hoja pequeña (Tilia cordata).

Ardinales al abrigo de los Meandros del Nora

Ejemplares de ardina o ancina maduros aún quedan dispersos en zonas próximas al Naranco, estos se encuentran al abrigo de los Meandros del Nora, zona declarada Monumento Natural y que fué propuesta incluir en la zonificación del parque.

Tilar negral o Teya, Tilia cordata

Tilia cordata, pelos envés

Aún quedan algún que otro hermoso ejemplar de tilar negral o teya en los antiguos dominos de los bosques de ardina o ancina; también presentes en las orlas más termofilas de los carbayeos.

Lloránganu, Viburnum lantana

El lloránganu o lantana (Viburnum lantana), hermoso arbusto termófilo pero de cierta toxicidad que abunda en los matorrales de sustitución.

Adelfilla, Bupleurum fruticosum

Adelfilla (Bupleurum fruticosum), arbustillo tóxico de la familia de las umbelíferas que suele formar parte de los bosques de ardina, ancina así como matorral de sustitución de los mismos.

Sanxuanin, Ligustrum vulgare

El sanxuanín o aligustre (Ligustrum vulgare), es otro arbusto bien conocido en Asturias y que forma parte de la orla de los bosques de ardina y sus etapas de sustitución.

Yedra, Hedera helix

Yedra o hiedra (Hedera helix), elemento termófilo de la flora relictica que acompaña a los bosques de ardinas o ancinas así como otros bosques caducifolios en situaciones abrigadas.

L’ardina o ancina está protegida a nivel autonómico en el Decreto 65/95 con la categoría “de interés especial. Además goza de un “Plan de Manejo” según Decreto 146/2001 en el cual se prohíbe su explotación y se dictan normas para su conservación. Como formación vegetal los ardinales gozan de una protección a nivel europeo según el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”.  Lamentablemente como ocurre con otras especies protegidas en otras zonas de Asturias, nuestras autoridades públicas aprueban normas para su conservación pero estas ni se aplican en ningún momento ni se revisan en los periodos acordados. Los ardinales, ancinales o encinares han sido casi totalmente extinguidos del Naranco, por la tala indiscriminada de los mismos, de la cual es sabido por su buena madera y poder calorífico de su leña al arder, acompañado de los incendios sufridos de forma reiterativa en las zonas donde crecía de forma natural así como la introducción masiva del cultivo del ocalito o eucalipto y sus erróneos tratamientos silvícolas que han impedido que esta especie pueda desarrollarse de forma correcta.

Lugares de interés: La Rodiella, Fabarín, Peña el Fuelle, Arnéu, Villamexil o en zónas próximas a la cumbre de La Miliciana (593m) y del Picu’l Paisanu o Campu de Los Xardines (especie reintroducida en anteriores planes de reforestación), Alto de La Vara-Pevidal, Ancineres.

Lloréos  o Lauredales (Hedero helicis-Lauretum nobilis)

Normalmente el lloréu o laurel (Laurus nobilis) aparece salpicado o entremezclado con otras especies en biotopos que le son propicios, así es frecuente encontrarlos en zonas termófilas junto a carbayos, encinas, etc. También junto a formaciones de ribera como salgueros, umeros, etc., si bien no llega a ocupar posiciones inmediatas al cauce del río pues huye de los suelos encharcados. Más infrecuente resulta ver el laurel formando masas o rodales casi puros, lloréos, cuando las condiciones son propicias: suelos calizos poco profundos, esqueléticos, y elevada humedad ambiental, es cuando se pueden manifestar este tipo de formaciones vegetales, constituyendo bosques densos e impenetrables.

Las formaciónes boscosas monoespecíficas se encuentra protegida a nivel a nivel europeo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”. Estas formaciones fueron muy abundantes en las zonas medias del Naranco, sobre todo en su cara norte. Las plantaciones de ocalitos y sobre todo las actividades de minería a cielo abierto, las han eliminado casi por completo, quedando pequeños rodales dispersos en zonas aún no explotadas y próximos a los núcleos rurales.

Lugares de interés: Naranco, Constante, La Cogolla-Fitoria, Axuyán, Quintana, La Peña.

  • Bosques marcescentes

Rebollales cantábricos termófilos o rebollares cantábricos (Lauro nobilis-Quercetum ilicis quercetosum pyrenaicae). Subasociación “nova” que se propone.

Bosques marcescentes edafoxerófilos, relícticos y termófilos formados por rebollu, curcu o rebollo (Quercus pyrenaica), acompañado de otras especies lauroides termófilas ya comentadas en los ardinales además de híbridos con el carbayu. Bosques muy castigados por los incendios y plantaciones de ocalitos que se desarrollan en zonas calizas del sur del Naranco. Los rebollares  son una formación vegetal típicamente mediterránea, que a nivel européo y en su amplia tipología, se encuentran protegidos según el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”.

Lugares de interés: Peña el Fuelle, Arnéu, La Quintá, El Rebollal.

Rebollales orocantábricos o rebollares (Linario triornithophorae-Quercetum pyrenaicae)

REBOLLOS ENTRE CONSTANTE Y FUENTE DE LOS PASTORES

Rebollos intentan recolonizar de forma natural su espacio robado por los incendios en las zonas frescas como esta entre Constante y Fuente de Los Pastores.

Quercus pyrenaica

Rebollu, Quercus pyrenaica

Bosques marcescentes formados por rebollu, castañal, peruyal (Pyrus cordata), zangüeñu, xangonera o arraclán (Frangula dodonei),

Zangüeñu, Frangula dodonei

Zangüeñu, xangonera o arraclán (Frangula dodonei). Detalle de sus hojas y bayas rojizas tóxicas.

carbayuhíbridos con el carbayu (Quercus x andegavensis) y bidul fundamentalmente; siendo especies heliófilas como pata de gallu, paxarinos o pajaritos (Linaria trionithophora),

Paxarinos

Paxarinos, Linaria triornithophora

carquexia o carpaza (Halimiun lasianthum subsp. alyssoides), carquexa (Pterospartum tridentatum subsp. cantabricum) y brezos de ambientes secos como la argaña o brezo rojo (Erica cinerea),  uz moural o brezo colorado (E. australis subsp. aragonensis), uz (E. arborea) o la urciona o brezo vizcaíno (Daboecia cantábrica) las que aparecen como matorral acompañante en el sotobosque o de sustitución cuando el estrato arbóreo desaparece. En las zonas más termófilas incluso aparecen dos especies de carpizos o jaras (Cistus salvifolius y C. psilosepalus).

Carpizos

Carpizo, Cistus psilosepalus

Carpizos o jaras de Cistus salvifolius (arriba) y C. psilosepalus (abajo), suelen aparecer en los rebollales en las zonas más termófilas.

Los rebollares son una formación vegetal típicamente mediterránea, que a nivel europeo y en su amplia tipología, se encuentran protegidos según el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”.

Lugares de interés son: Porciles, El Montucu, El Rebollal.

Caxiguéos, caxigales  o Quejigales (Cephalanthero longifoliae-Quercetum rotundifoliae var. con Q. faginea)

CAXIGU EN LA VENTA

CAXIGOLLU

foto 1 Q faginea Caxigollu

caxigollu con llandes

Sorprendente hallazgo de estos caxigollos, híbridos de caxigu o quejigo con rebollu  o rebollo (Quercus welwitshii; anteriormente nombrado como Q. x neomairei o Q. x numantina) próximos a La Venta, en la parroquia de Brañes, lo que prueba la existencia remota de caxiguéos, caxigales o quejigales en la zona sur del Naranco; probablemente los últimos supervivientes de esta especie que se tienen constancia, donde peligra definitivamente su existencia sino se toman de manera urgente medidas para su conservación así como medidas para su reproducción en vivero, dadas las casi nulas garantías de éxito de arraigo que tiene las bellotas generadas por la escasa frutificación de los ejemplares híbridos allí existentes y las hostiles condiciones en las que deben de subsistir.

Son bosques formados por caxigal, caxigu o quejigo (Quercus faginea subsp. faginea); que se desarrollaron seguramente en pequeños rodales entremezclados con otros especies del género Quercus, con las que se hibridan frecuentemente, sobre todo al parecer con el rebollu Quercus pyrenaica: caxigollu (Quercus welwitshii), en zonas orientadas al sur y suroeste de las sierras del Naranco y Llubrió, donde aún existe algún ejemplar híbrido y que comparten especies termófilas comentadas para los ardinales o ancinales, caxigales, lloréos así como los rebollales cantábricos.

ALBORNIAL EN VILLAMEXIL

Aún quedan preciosos ejemplares de albornial, borrachinal  o madroño en algunas zonas del Naranco, como este ejemplar superviviente a una reciente tala de ocalitos acontecida en la cara sur próximo a Villamexil. Elemento termófilo de carácter submediterráneo presente en la zona y que ha formado parte de la flora acompañante (hoy de sustitución), de las manchas de caxigales y ardinales o ancinales hoy desaparecidas, así como lloreos y rebollales cantábricos aún presentes de forma dispersa y en situación de paulatina recuperación.

Arbol marcescente que fué indiscriminadamente talado y ahogado por las plantaciones de ocalitos, hoy casi desaparecido, exterminado en la práctica totalidad del territorio, la última gran pérdida tuvo lugar en las proximidades de Casa Licos, próximo a La Quintá, donde se quemaron dos viejos ejemplares ya maltrechos. El caxigu  se encuentra protegido a nivel autonómico según el Decreto 65/95 con la categoría “de interes especial” y los caxigueos como formación boscosa se encuentran protegidos en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”.

Lugar de interés: La Venta-Brañes La Quintá-Villamexil.

  • Bosques planicaducifolios

Carbayeos oligótrofos o Carbayedas con abedules (Blechno spicanti-Quercetum roboris)

Bosques mixtos planicaducifolios formados por el carbayu o roble carballo (Quercus robur). Son las formaciones arboladas más características del piso mesotemplado. Sin embargo, debido a su localización en áreas de gran interés agrícola, quedan escasísimos reductos bien conservados. La gran riqueza en especies arbóreas planicaducifolias como fresnu (Fraxinus excelsior), plágano (Acer pseudoplatanus), bidul (Betula celtiberica) o el milenario cultivo de la castañal (Castanea sativa) que crece en estos bosques, constituye su característica más notable, así como los estratos arbustivo, herbáceo y muscinal, del que cabe destacar elementos como la arandanal (Vaccinium myrtillus) o la folecha o lonchite (Blechnum spicant). Formación vegetal que en su amplia tipología se encuentra protegida nivel europeo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”.

arandanal, Vaccinium myrtillus

Arandanal, Vaccinium myrtillus se encuentra presente en las laderas silíceas frescas en el seno de los escasos rodales de carbayos que quedan por el Naranco

Lugares de interés: Les Cabañes, Folgueras, Axuyán, y los montes de La Meredal, Les Quemáes o Las Vilorteras.

Carbayeos termófilos o Carbayedas termófilas (Rusco acuelati-Quercetum roboris)

Son rarísimos y de escasa distribución en general en Asturias. Son carbayeos que se dan en zonas bioclimáticas muy bajas, termotempladas, y destacan en ellos la presencia en su sotobosque de elementos termófilos como el ruscu  así como otras herbáceas como l’artu moriscu y la apegallingua. Los carbayeos, son una formación vegetal que en su amplia tipología se encuentra protegida nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”

 Lugares de interés: El Molinón, La Llavadera.

RUSCU

Rusco hembra con baya, mata muy abundante en el sotobosque de las carbayedas termófilas en las zonas del El Molinón y  Llavadera.

Carbayéos eutrofos o carbayedas con arces y fresnos (Polysticho setiferi-Fraxinetum excelsioris)

Son bosques formados fundamentalmente por carbayos, frecuentemente acompañados en sus estadíos juveniles (prebosques) por fresnos, pláganos, fayas, cornapuyas o cornejos y ablanos o avellanos.

Cornapuyas

Cornapuya o cornejo, Cornus sanguinea

Están escasamente representados, pues se localizan en las zonas bajas norteñas u occidentales influenciadas por los húmedos vientos procedentes del cantábrico; actualmente se encuentran la mayor parte extinguidas por la actividad industrial existente en las canteras hoy activas. Formación vegetal que en su amplia tipología se encuentra protegida nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”

Lugares de interés: Villaperi, Llugarín, Monte La Meredal, El Fayéu, Cantu Los Corralones, Folgueras, Quintana, Axuyán y Rodiella-La Vega.

Fayeos orocantábricos centro-orientales eutrofos o hayedos con mercurial (Carici sylvaticae-Fagetum silvaticae)

Los fayeos que se desarrollan sobre sustratos calizos (eutrofos) y de elevada humedad ambiental y edáfica, son los bosques de fayas o hayas (Fagus sylvatica) más representativos de las zonas medias y altas (pisos de vegetación meso y supratemplados de), del centro y oriente de Asturias, así como del resto de la Cordillera Cantábrica.

En el Naranco, debido a su baja altitud pero su relativa cercanía a la costa cantábrica lo cual propicia la formación de abundantes neblinas en la cara norte (lluvia horizontal) que pueden compensar de esta manera la escasez de precipitaciones estivales que necesitan este tipo de bosques, a lo largo de la evolución de los bosques en Asturias, algunas zonas calizas del Naranco han permitido el asentamiento de pequeños rodales de estos bosques como así consta en la fitotoponimia del lugar y que fuera de estos pequeños reductos, la mayor parte de los ejemplares se entremezclaban con otras formaciones boscosas propias de estas altitudes: texeos y carbayeos.

En estos bosquetes a pesar de la gran dominancia que suele imponer la faya debido a la sombra que genera su copa por la distribucion característica de sus ramas y hojas, casi perpendiculares a los rayos del sol, lo cual genera una gran sombra bajo su dosel, no impide en cualquier caso, que en zonas abiertas aparezcan otros árboles como el fresnu (Fraxinus excelsior) el pláganu o falso plátano (Acer pseudoplatanus) y como no nuestro árbol emblemático: el texu (Taxus baccata) con quien comparte similares requerimientos ecológicos y por ello en situaciones de coodominancia, el texu suele perder esa batalla y tiene que “escapar” hacia otros biotopos en los cuales es más competitivo frente a la faya y es entonces cuando puede dominar nuevamente y formas bosques densos como ya hemos comentado anteriormente al hablar de los texeos que aun existen.

Fagus sylvatica

Pese a la gran deforestación sufrida el monte aún queda alguna que otra centenaria faya o haya, Fagus sylvatica en lugares inaccesibles a salvo de la acción humana o en alguna finca cerrada para el ganado donde no se puede regenerar.

Otros arbolinos que tambien acompañan a este tipo de bosques, son la tilar o tilo (Tilia platyphyllos), mostayal o mostajo (Sorbus aria)arceyal (Sorbus torminalis), el carrascu xardón o acebo (Ilex aquifolium), ablanal o avellano (Corylus avellana), manzanal muxín o manzano silvestre (Malus sylvestris) espinera, espino blanco o majuelo (Crataegus monogyna).

En el sotobosque, debido a la gran sombra que existe desde el inicio de la brotación de las fayas, este está mayoritarimente compuesto pro un reducido numero de plantas umbrófilas o geofitos estacionales que deben anticiparse a la brotación de estos árboles. Así tenemos la presencia de la mercurial (Mercurialis perennis), llavera o nemorosa (Anemone nemorosa), la violeta bulbosa (Corydalis bulbosa) el martagón (Lilium martagon), la rubiacea asperilla olorosa (Galium odoratum), acebún, llombringuera o torvisco macho (Daphne laureola), ciperáceas como (Carex sylvatica), etc. 

Cuando desaparece este bosque, se instala un matorral arbustivo y subarbustivo de sustitucion almohadillado: brezal-tojal, en el que domina claramente el toxu moriscu o aulaga (Genista occidentalis), embudinos o carrasquila azul (Lithodora diffusa), cauriotu o brezo vagabundo (Erica vagans) y árgoma fema o tojo (Ulex gallii). En sus claros se instala un pastizal rico en especies de la familia de las orquidáceas, liliaceas y orobancáceas así como elementos termófilos como artu moriscu (Smilax aspera) o la yerba apegallingua (Rubia peregrina)

Lugares de interés: Altu La Vara, Pevidal, El Fayéu, Obris.

Fayeos orocantábricos centro-orientales oligotrofos o hayedos con abedul (Blechnum spicanti-Fagetum silvaticae)

Son los fayeos más representativos sobre suelos pobres (areniscas, pizarras y cuarcitas). Sin embargo este tipo de suelos es muy escaso en el Naranco, solo en la Vega de Porciles se dan las condiciones optimas edafoclimáticas para el desarrollo de este tipo de bosques, y es aquí donde hace años atrás cuando se hacían repoblaciones forestales en el Naranco se reintrodujo la faya, donde a pesar de las “marras” que se sufrio en sus primeros estadíos, hoy prospera una masa arbórea destacable que deseamos pueda formar con el tiempo el bosque maduro que en su día ocupó este enclave en el Naranco.

Los fayeos centro-orientales con abedul figuran en el Anexo I de la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”, para lo cual se indica que es necesario designar zonas especiales de conservación.

Lugar de interés: Campu los xardines-Vega de Porciles.

Ablanéos o Avellanedas

Ablanu

Ablanu o avellano, Corylus avellana

La situación que con más frecuencia podemos ver l’ablanu o avellano Corylus avellana es asociado de manera aislada a bosques húmedos desarrollados sobre suelos profundos y frescos, como los fayéos y carbayéos  tanto sobre terrenos ácidos como básicos.  En cambio los ablaneos propiamente dichos se forman bajo condiciones ambientales suficientemente húmedas, pero con escasez de suelo, lo cual favorece que el ablanu no sólo pueda aparecer aislado sino originar formaciones monoespecíficas o prebosques como las de otras especies arbóreas, con las cuales compite en estas condiciones de forma eficaz dominando finalmente en la comunidad vegetal cuando la orografía del terreno es lo suficientemente compleja o se encuentra muy erosionada con escaso acúmulo de materia orgánica. En estos casos se trataría de bosquetes, generalmente no muy extensos y de densidad variable que ocuparían las zonas de valles encajados en distintas zonas del Naranco. Así cabe distinguir dos tipos:

Ablaneos caliares (Omphalodo nitidae-Coryletum avellanae)

Estos bosquetes son más frecuentes en el oriente asturiano donde predomina el sustrato calizo. En el Naranco existe aún una significativa presencia de ellos, debido a que este es el material predominante. Junto l’ablanu, estan presentes otras especies de porte arbóreo u arbustivo tales como el carrascu o acebo Ilex aquifolium protegido en la legislación autonómica vigente, según Decreto 65/95 con la categoría “de interes especial” y que además goza de un “Plan de Manejo” por los cuales se dictan normas para su conservación según Decreto 147/2001 y texos respectivamente; tambien les acompañan espineras, algun carbayu  y faya. El sotobosque de estos ablanéos, debido a la naturaleza del sustrato calizo, muy permeable y pedregoso, unido a la densa sombra que generan sus copas, hace que a pesar de presentarse en zonas frescas, abunden un elenco limitado de plantas más úmbrófilas como Omphalodes nitida,  la mercurial Mercurialis perennis, el acebún Daphne laureola, el pitallón Helleborus foetidus, etc; aparte del numeroso estrato muscinal y helechos Dryopteris filix-mas, Polypodium cambricum, Athyrium filix-femina, Polystichum setiferum principalmente. Solo en la orla de los mismos donde la luz es más abundante, y por la altitud donde se dan, es posible encontrar abundantes elementos termófilos lianóides como la yerba apegallingua  o l’artu moriscu.

Lugares de interés: La Rodiella-La Vega, Porciles, Fitoria, Los Llosicos, El Fayéu, La Ería de San Andrés, Cueva del Agua, y Monte’l Oscuro.

Ablaneos silicícolas (Luzula enriquesii-Fagetum coryletosum avellanae)

Siendo relativamente frecuentes en el occidente asturiano en el centro y oriente son raras estas formaciones al no predominar el sustrato silíceo en estas zonas, de ahí su importancia que debería considerarse su presencia en el Naranco. Junto l’ablanu crecen otras especies silicícolas como el rebollu  y la peruyal alguna faya (de reciente reintroducción) y elementos florísticos relícticos como el carrasco, texu, ruscu o la lloral o Loro Prunus lusitanica. Tambien es importante la presencia de la salguera prieta Salix atrocinerea, mientras que en el estrato herbáceo destaca la presencia de herbáceas umbrófilas o nemorales como la Lluzula Luzula sylvatica, anémona Anemona nemorosa, l’arandanal Vaccinium myrtillus), el yerbu prietu Helleborus viridis subsp. occidentales, y helechos como la folecha Blechnum spicant, Dryopteris affinis, helecho hembra Athyrium filix-femina o Cystopteris fragilis, estando este último representado en las fisuras de las rocas más expuestas a zonas umbrosas y permanentemente humedecidas por las salpicaduras del agua procedente de surgencias y cascadas.

Lugares de interés: Vega de Porciles y Fuente Los Pastores.

Umerales orientales o alisedas ribereñas orientales (Hyperico androsaemi-Alnetum glutinosae)

La vegetación de las riberas se configura como una banda contínua que acompaña al cauce del río Nora y sus regueros tributarios que descienden desde el Naranco, constituyendo los llamados “bosques de galerías”, siendo l’umeru o aliso, el árbol dominante en el tramo medio de los ríos y especialmente adaptado pues los suelos están más estabilizados al predominar más el proceso de sedimentación que el de la erosión.  El dosel que generan sus copas es propicio para las formaciones umbrosas propias de ambientes nemorales como pláganos, fresnos, ablanos, cerezal o cerezo (Prunus avium), llameras u olmos de montaña (Ulmus glabra)lloru o loro y salgueros o sauces.  El sotobosque es muy variable dependiendo de las condiciones de iluminación que le llegan.  En situaciones de abundante humedad y umbrosidad incluso aparecen orquidáceas como Dactylorhiza elata subsp. sesquipedalis o lilílaceas como el fragante Ayu d’sosu o ajo de oso (Allium sativum) y el lliriu fétidu o lirio hediondo (Iris foetissima), o la ranunculácea anémona (Anemome nemorosa).

Dactylorhiza elata sesquipedalis

Dactylorhiza elata subsp. sesquipedalis

Anémonas

Anémonas

Destacar la presencia de golgueras o narcisos (Narcissus pseudonarcissus subsp. nobilis)

Golgueras

Las golgueras o narcisos son muy abundantes en los umerales del Naranco y nos anuncian la cercana primavera.

y la presencia del rarísimo y venenoso matalobos azul (Aconitum napellus subsp. lusitanicum),

Aconitum napellus subsp. lusitanicum

El venenoso pero hermoso matalobos azul, Aconitum napellus subsp. lusitanicum, encuentra al abrigo de la cara norte del Naranco, junto al río Nora, uno de sus últimos refugios en Asturias. Esta especie está propuesta por la comunidad científica a incluir en la “Nueva propuesta de Catálogo de plantas vasculares amenazadas”, con la categoría “De interés especial”.

Aconitum napellus sunbsp. lusitanicum

Detalle de sus flores.

o el hermosísimo martagón (Lilium martagon).

Martagón

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Martagón o azucena de los bosques.

Entre los integrantes del estrato arbustivo, destaca la importancia que alcanzan muchas rosáceas como los géneros Crataegus spp., Rosa spp., o Rubus spp. o matas nemorales termófilas y relícticas como fueya’l francu o zubón (Hypericum androsaemun).

Fueya'l francu (Hypericum androsaemum)

Fueya'l francu (Hypericum androsaemum)

La fueya’l francu o zubón (Hypericum androsaemun), planta muy común en los lindes de los bosques de ribera, también en los carbayeos eutrofos, era muy empleada antaño por vía externa por su leve efecto análgésico para curar pequeñas heridas, sabañones, contusiones y dolores de articulaciones.

Estos desempeñan un importante papel en la sucesión vegetal, dominando con frecuencia las primeras etapas de sustitución cuando estrato arbóreo es eliminado. También es importante señalar el papel que ejercen las plantas trepadoras. Su diversidad y desarrollo es superior al que alcanzan en los bosques climácicos del entorno de la ribera, a causa de las condiciones ambientales tan favorables que disfrutan. Así, las principales familias de lianas presentes en nuestras riberas son la relícticas y termófilas  mariselva o madreselva (Lonicera periclynemun),

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMariselva o madreselva Lonicera periclymenum, elemento termófilo frecuente en los umerales, también en los carbayeos y ardinales así como sus etapas de degradación.

el bilortu o la hierba de los pordioseros (Clematis vitalba), la yedra o hiedra (Hedera helix). Formación vegetal que goza de protección nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés prioritario”. Reseñar por último la lamentable pérdida en este ecosistema del entexil roxu o helecho real (Culcita macrocarpa), protegido por la legislación autonómica vigente, según Decreto 65/95, de 27 de abril, con la categoría “de interés especial” y recogido a nivel europeo en el Anexo II de la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “especie de interés comunitario” en línea tristemente continuista a la ya acontecida desaparición del lugar que ocupa actualmente el “Parque del Oeste” a los pies del Naranco ya en la zona “urbana” de Oviedo.

Lugares de interés: El Molinón, La Rodiella, La Vega, La Venta-Brañes, Fuente Los Pastores.

Tritonia x crocosmiiflora (=Crocosmia x crocosmiiflora)

La crocosmia Tritonia x crocosmiiflora (=Crocosmia x crocosmiiflora) es una planta invasora, localmente abundante a orillas del Nora que se debería intentar erradicar.

Umerales llamargosos  o alisedas pantanosas Carici lusitanicae-Alnetum glutinosae)

Bosques formados umeru o aliso, bidules o abedules, salgueras o sauces, llamera menor o negrillo Ulmus minor  y zangüeños xangoneras oarraclanes Frangula alnus, además del umeru.  El  mayor grado de encharcamiento hace que se incremente el número de plantas acuáticas propias de los cañaverales, como el nabo del diablo (Oenanthe crocata), lirio amarillo (Iris pseudacorus), la menta acuática (Mentha aquatica), la hierba centella (Caltha palustris); ciperáceas como Carex lusitanica, Scirpus lacustris; gramíneas como el carrizo común (Phragmites communis) o la espadaña o enea (Typha latifolia), así como colas de caballo como el rabu de raposu de las llamargas (Equisetum palustre). Formación vegetal protegida a nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés prioritario”.

Equisetum palustre

Rabu de raposu o cola de caballo de los pantanos, Equisetum palustre

Lugares de interés: El Molinón, Porciles.

  • Cultivos forestales o bosques industriales

El Naranco posee grandes extensiones de los mismos. De las 4.200 Ha. que suponen su territorio, en los últimos sesenta años el cultivo maderero por excelencia de mayor extensión es el del ocalitu Eucalyptus globulus, ocupando este una superficie total discontinua de aproximadamente unas 1.250 Ha., casi el 30% aproximadamente de la superficie total del territorio. Mayoritariamente se encuentra dominando desde la franja suroriental a la nororiental de la Sierra, entre Constante, Cuyences, Los Matones, Poyana, La Comuña Los Trapones y Picos Secos (508m), y la franja suroccidental y occidental que va desde El Boo, Llubrió, El Rebollal hasta La Venta; reseñando otras manchas dispersas de mucha menor entidad, como las de Santa Olaya, Folgueras, Obrís, Ules, El Concorníu, La Berruga (535m), Picos Secos (568m), Fuente Los Pastores-Peñal Fuelle-Arnéu, El Campamento o las proximidades a la cumbre del Picu’l Paisanu.

Ocalitos en San Miguel de Liño o Lillo

Plantaciones de ocalitos o eucaliptos proximos a la cara nororiental a San Miguel de Liño.

Otras especies maderables reintroducidas con una beneficiosa repercusión para la flora y fauna, son las antiguas repoblaciones efectuadas con castañal (Castanea sativa),

Castañal en La Marzanal

Castañal, Castanea sativa en La Manzanal.

que aún quedan como en Les Quemaes, Guindalorio, El Candanu, Les Cabañes, La Manzanal, Santa Olaya o Llubrió yEl Contriz-Ules), formación vegetal que se encuentra protegida nivel européo en el Anexo I en la Directiva 92/43/CEE Hábitats como “de interés comunitario”.

Castañéos camino de La Marzanal

Centenarios castañeos recorren muchos caminos de la cara norte del Naranco como estos camino de La Manzanal.

En las riberas de los ríos se cultivan diferentes especies de chopos (Populus nigra, P. deltoides, P. xcanadensis.), pládanos o plátanos de sombra (Platanus hispanica) o chopos blancos (Populus alba), que con frecuencia aparecen naturalizados formando parte de los umerales en la cuenca del rio Nora. A continuación le siguen las recientes repoblaciones efectuadas con carbayu americanu o roble americano (Quercus rubra), así como la naturalización de ciertas especies ornamentales exóticas tambien de naturaleza invasora como la alcacia o falsa acacia (Robinia pseudoacacia) que compite con nuetro carbayu. Finalmente y menor cuantía se encuentran de manera casi testimonial la repoblación efectuada con el ciprés falso o tuya (Chamaecyparis lawsoniana) y ciprés (Cupressus sempervirens) realizada en el Colláu Linares para la primera especie o en el  Campu La Vara (607m) para la segunda especie y de manera aún más dispersa aún, algunos ejemplares de abeto coloráu o abeto rojo (Picea abies), pinu americanu o pino de Monterrey (Pinus radiata), y pinu gallegu (Pinus pinaster), alcacia prieta o acacia negra (Acacia melanoxylon) o mimosal (Acacia dealbata), todas ellas de pequeña y escasa repercusión en el conjunto del paisaje forestal.

Camin de Naranco a Liño

Camino de Naranco a San Miguel de Liño.

“Lo increíble de la naturaleza es que pide a gritos ayuda, pero más increíble es que nadie le escuche”.

(FranK Capra, cineasta estadounidense)

“Vosotros taláis los árboles para construir edificios que albergaran a los hombres que se han vuelto locos por no haber podido ver los árboles”

(James Thurber, escritor y humorista estadounidense)

Joyas botánicas (II). Orquídeas silvestres.

En los prados de diente (o siega) y pastizales que quedan al descubierto en los claros naturales que se forman entre las masas boscosas discontinuas aún existentes, zonas de pedregales y roquedos, y sobre todo en los pastizales que se forman en las zonas calcáreas deforestadas por los incendios y las actividades de minería a cielo abierto que se desarrollan, entre la primavera y verano aparecen (o  desaparecen según cada caso), una importante variedad de delicadas florecillas, de las más evolucionadas dentro del reino vegetal, que pese a que la inmensa mayoría no se encuentran protegidas por la legislacíón autónómica debido a que su presencia es posible encontrar en otras zonas del territorio asturiano, sin embargo, si pueden estar protegidas a nivel estatal o europeo, quedando recogidas en los listados que se revisan de forma periódica, y que por tanto se debería de tener en cuenta su presencia en la zona si lo que realmente nos interesa es preservar otra parte importante del patrimonio natural que existen en el Naranco.

Ophrys apifera

Flor de abeja, Ophrys apifera

Himantoglossum hircinum

Flor del hombre ahorcado, Himantoglossum hircinium

Ophrys scolopax

Flor de araña, Ophrys scolopax

Ophrys insectifera

Flor de insecto, Ophrys insectifera

Dactylorhiza elata sesquipedalis

Dactylorrhiza elata subsp. sesquipedalis

Barlia robertiana

El compañón Barlia robertiana, es de las primeras orquídeas en florecer en los prados húmedos

Anacamptis pyramidalis

Anacamptis pyramidalis

Platanthera bifolia

Platanthera cloranta, orquídea rarísima en Asturias y que se encuentra también en el Naranco.

Ophrys fusca

Ophrys fusca

Orchis purpurea

Orchis purpurea

Orchis ustulata

Orchis ustulata

Serapias cordigera

Gallos acorazonados, Serapias cordigera herbácea de grandes flores con brácteas de color púrpura intenso así como el labelo, este de forma acorazonada y pétalos nerviados violáceos, de distribución mediterráneo-atlántica que aparece de forma esporádica en el Naranco en pastizales frescos calizos que aparecen entre los claros de bosques de carbayos y encinares o matorral de sustitución de los mismos.

Area recreativa del Campu Los Xardinos o Monte Alto: Árboles ornamentales más representativos.

Umeru italiano, Alnus cordata

Umeru italianu o aliso gris italiano, Alnus incana, de características hojas acorazonadas

Carbayu turcu, Quercus cerris

El carbayu turcu, Quercus cerris, es un arbol mediterráneo profusamente plantado en el perímetro del área recreativa, de caracteristicas hojas marcescentes pinnatifidas que recuerdan a las del rebollu, Quercus pyrenaica, pero los lóbulos son puntiagudos en vez de redondeados y las bellotas presentan estan suspendidas por una cúpula con picos en forma de ganchos

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

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Para citar esta 1ª reedición:

Luces y sombras del desarrollo del Plan Territorial Especial Supramunicipal

 PARQUE PERIURBANO NARANCO-NORA

  • Síntesis de las alegaciones presentadas durante el periodo información pública en el 2007 del proyecto por parte de la Asociación Amigos del Naranco: 

En el inventario presentado de fauna presentado por los técnicos del Principado se generaliza bastante, puesto que a pesar de reconocer la existencia quizás de varias especies de murciélagos (recogidos en el Catálogo Regional de Fauna Protegida) en la Cueva de Los Melandros, se desconoce realmente cuales son las especies integrantes, lo cual prueba la falta de estudios serios, es tal el desconocimiento que se omite seguramente por desconocimiento la distribución de los mismos incluso por “hábitats antropomorficos” tales como la importante presencia nidificadora de los mismos en el molíno de La Torre en Brañes por ejemplo. Pese a tener constancia de la reintroducción del conejo y la liebre, se desconoce su estatus actual. Desde nuestra asociación les corroboramos su actual existencia aunque desconocemos el número de ejemplares sueltos aún y denunciamos la práctica furtiva que se hace sobre las especies fuera de los periodos de caza establecidos por la ley. Se omite la importante presencia cinegética del corzo, dos parejas en la actualidad, cuya permanente presencia en el entorno se tiene constancia continua desde hace ya cinco años. Se omite la presencia del Pito negro.

En cuanto a los bosques y especies botánicas singulares, pese a aportar (lo cual es de agradecer y por ello valoramos muy positivamente su consideración y cuantificación) esta vez un pormenorizado detalle de la mayoría de las formaciones vegetales existentes, tanto bosques maduros, (por fin se reconoce la puntual pero importantísima presencia de las alisedas pantanosas), inmaduros, etapas seriales de degradación, vegetación dulceacuícola, etc., fruto del estudio del cartografiado de los mismos a partir de ortofotomapas, y medidas de conservación y recuperación para algunas de ellas como las alisedas, encinares, carbayeos, etc.…incluso viejos cultivos forestales como los castañeos o incluso la inclusión de los tejos de El Pevidal y alrededores (deberían ser reconocidos de una vez por todas como una asociación vegetal propia: auténticos bosques de coniferas relictos) siguiendo directrices europeas.

Sigue habiendo carencia de trabajos de campo más profundos, pues se omite a nuestro entender quizás por desconocimiento de su existencia, ciertas especies singulares como es la pequeña pero importante presencia del grezu o labiérnago Phyllirea latifolia, existente en las formaciones calizas de Moniello en La Rodiella (años atrás desaparecieron matas importantes de los mismos en zonas más altas con motivo de las extracciones realizadas, quizás “ilegales”, de material calizo para relleno durante la remodelación de la carretera de San Claudio a la Venta del Escamplero). Estas matas junto con la presencia aislada de algún que otros singulares ejemplares hallados en Fabarín, Tuernes y en la poblacion reguerana de El Quexu, es la distribución fitogeográfica más occidental que se conoce de la especie en Asturias y pese a que hoy por hoy no esta contemplada una figura especial de protección en el ya “trasnochado” Catálogo Regional de Flora amenazada y pese a reconocer su rareza en Asturias propia de la flora mediterránea y pese a que ya varias voces académicas han solicitado en público su inclusión en dicho catálogo, pensamos que por estos motivos debería tenerse en cuenta en el futuro espacio natural una mayor consideración. Las matas existentes estan siendo constantemente agredidas por actividades agroganaderas inadecuadas (presion herbivorismo, quemas, etc.) que comprometen seriamente la supervivencia de la especie en este entorno. Debería tomarse medidas al respecto al mismo tiempo que se planifica una adecuada reforestación de la zona con más ejemplares así como reforzar el ecosistema con a plantación de elementos propios de la asociación vegetal a la que pertenece (Lauro nobilis-Quercetum ilicis sigmetun) como la ancina, ardina o encina Quercus ilex subsp. ilex o algueraQuercus gracilis. Dejamos también constancia de que el informe no hace ninguna alusión tampoco a la presencia también puntual pero quizás no menos tan importante como la del Grezu de ejemplares de lloral o loro Prunus lusitanica subsp. lusitanicaque es una de las escasas citas que se tiene constancia de su presencia en un medio natural hasta la fecha y también debería ser tenido en cuenta su protección, puesto que como el anterior son especies propias de la flora mediterránea y que su situación en un marco donde el clima general que disfruta Asturias hace que predomine en el una vegetación propia del arco atlántico-centroeuropeo, cualquier elemento florístico de estas características debería ser altamente valorado como un elemento residual de una flora relicta poco común en nuestras latitudes. La zona actual donde se encuentran estos ejemplares jóvenes de lloral a sido frecuentemente atacada por sucesivos incendios, siendo una zona pues es ya de por si muy frágil; el posible individuo o individuos maduros que dieron origen a los nuevos ejemplares que hoy aún persisten posiblemente se hallan extinguido en uno de esos incendios como prueba la existencia próxima en el suelo de la cicatriz o profunda oquedad o viejo tocón.

Otros elementos más conocidos entre nosotros como l’albornial, borrachinal o madroño Arbutus unedo, l’arnéu, prezuera o aladierno Rhamnus alaternus  o el lloréu,  lloral o laurel Laurus nobilis, son más propios de la flora lauroide que existió en la era Terciaria, hace 65 millones de años, y que sobrevivieron en determinadas “zonas refugio” cerca de la costa, como el Naranco, hasta nuestros días tras superar los largos periodos glaciares acontecidos durante el final del Pleistoceno en la tierra.

Exigimos que las leyendas de indicadores que se deban colocar en el espacio por la construcción o rehabilitación de infraestructuras ya existentes (sendas, equipamientos, etc), sean “bilingües”: asturiano y castellano, pues cabe recordar que la toponimia (elementos etnográficos, pueblos, bosques, etc) del lugar es conocida por todos en asturiano.

Eliminación de las pistas de hormigón del Monte de Porciles (donde la actual área recreativa de la cima, que erróneamente se le ha denomido en vuestro informe como “La Pesanca”, cuando debería llamarse “Campo de los Jardines” (en asturiano Campu de los Xardinos).

Inclusión de la Laguna El Torollu.

Diseño de intinerarios geoeducativos integradores para visitar las formaciones kársticas de Obris, Cueva del Agua, Cueva de los Melandros, Cueva de la Llosa (en el Pevidal) entre otros.

Más información actualizada en la web de la asociación:

www.amigosnaranco.org

Ahora tambien en Facebook:

“Defendamos el monte Naranco de Oviedo”

http://www.facebook.com/groups/defendamoselmontenarancodeoviedo/