Peña Collada (Proaza)

Nombre de la ruta: Valles de la Senda del Oso: Peña Collada

Comunidad Autónoma: Asturias
Provincia: 
Asturias
Zona: 
Valles del Oso
Población: 
Santa María
Municipio: 
Proaza
Tipo de recorrido:
 circular

Recorrido: 15 km
Desnivel: 670 m.
Tiempo: 6-6,5 horas a ritmo tranquilo que nos permitirá contemplar la flora, fauna y paisaje del entorno.
Dificultad: Media (Nivel 2)
Señalización: No
Época recomendada: primavera, verano y otoño. En invierno y tiempo húmedo en la zona umbrosa del Colladín suele encharcarse fácilmente.

Sendero homologado: No

Fuente de agua natural: Si dos, una en el Cantu La Bobia y otra en el nacimiento del reguero San Martín llamado Fonte Fría.

Cartografía: IGN, hoja 52-III Santianes, escala 1:25.000.

Observaciones: el descenso desde Santa María hasta entroncar de nuevo con la Senda del Oso en la población de Las Ventas, se realiza por una carretera local que une la AS-228 con este pueblo, por lo que debemos estar atentos al paso de los vehículos.

Para el que le interese, también es posible realizar esta excursión, realizando una travesía partiendo desde Caranga d’Arriba.

Descripción de la ruta:

El acceso a esta nueva ruta alternativa desde la “Senda del Oso”, tiene lugar por la AS-228 que une Caranga d’Abaxo con La Plaza (Teberga). En el punto km. 22,1 dejamos debidamente aparcado nuestro vehículo en un tramo curvo de la antigua carretera junto a un pequeño puente dónde la carretera cruza el río Teberga, zona que se conoce como Vega de Olid/Oliz (también, si nos despistamos y pasamos de largo, es posible dejar nuestro vehículo 150 m más adelante a nuestra izquierda en un claro existente al margen de la carretera; en caso de optar por esta zona, debemos tener en cuenta retroceder andando para encontrar el inicio de nuestra ruta en la “Senda del Oso” y que casualmente viene indicado para los turismos con una señalización vertical bien clara).

Tomando como referencia la primera parada como referencia para aparcar nuestro vehículo, comenzamos a recorrer un pequeño tramo de la “Senda del Oso” que tenemos justo al lado de nuestro coche (antiguo camino ferroviario que comunicaba los concejos de Teberga y Quirós, a través de los cuales se transportaba carbón desde estos lugares hasta la fábrica de armas de Trubia). Cruzamos un pequeño túnel y nuevamente tenemos que cruzar con precaución la carretera AS-228 para poder continuar por la senda que sigue enfrente. Atravesamos un puente metálico sobre el rió Teberga y a pocos metros y entre frondosos castaños nos encontramos a la izquierda un camino-pista forestal que entronca con la senda. Este nuevo camino asciende de forma moderada en zig-zag por la ladera del Monte Llaneces a nuestra izquierda, mientras que a nuestra derecha nos quedará la Sierra de Peña Collada la cual bordearemos en todo su perímetro a lo largo de esta excursión. Es un camino ancho y pese a la moderada pendiente, es fácil de caminar. Atravesaremos primeramente en esta zona baja del valle una bonita zona llena castaños que ocupa el valle formado entre Peña Collada y Llaneces, zona más húmeda por donde discurre el regato de Olid/Oliz, mientras que en las zonas más secas circundantes, aparece una importante masa forestal formada por rebollos, avellanos y sobre todo borrachinales o madroños, por detrás de ellos y colgando de las laderas de los montes crece de forma artificial una importante mancha de repoblaciones efectuadas con pino americano (Pinus radiata), bajo los cuales apenas crece un matorral ralo formado por fundamentalmente por gorbizos/brezos que son capaces de crecer sobre un suelo pobre y muy pedregoso formado por la meteorización de la roca cuarcítica que conforman estas sierras.   En este tipo de cultivo forestal apenas se oye de en cuando en cuando al “policia” de los bosques: el glayu/arrendajo. Es con la altitud cuando, paso a paso, los carbayos/carballos comienzan a dominar ya cerca del nacimiento del Olid/Oliz sobre el resto de la foresta, y es entonces cuando se empieza a oír con gran satisfacción el trino de diversos pajarinos como jilgueros, raitanes/petirrojos, etc. Aprovecharemos este momento para refrescarnos un poquitín en las aguas del regato y disfrutar en silencio del entorno. Son momentos dónde incluso podremos escuchar o ver como un picatueru/pica pinos se afana en picotear la corteza de algún pino o viejo carbayo en busca de su alimento. No es extraño también que nos encontremos rastros de corzos y jabalíes e incluso tampoco no es nada extraño, como nos ha sucedido en más de una ocasión, sorprender a una cierva abrevando tranquilamente junto al regato o que se te pueda cruzar en el camino algún ciervo de espectacular cuerna. En estas sierras entre Banduxu/Bandujo y Santa María son ideales para escuchar la berrea en otoño.

Continuamos por el camino-pista que en una serie de quiebros más alcanza la Collada de La Rebollosa o Collado de Olid/Oliz. Desde allí tendremos frente a nosotros unas vistas espectaculares hacia la Sierra de Mortera de Caranga, hacia el oeste, las Peñas de Toriezu y Picu Gurrión al suroeste. Un desvío a la izquierda antes de alcanzar la collada nos permitiría alcanzar la cumbre del Altu de Llaneces dónde además de disfrutar mejor las vistas de estas peñas, también podemos disfrutar de las magníficas vistas de la sierras L’Aramu, Sobia y Marabiu. 

Seguimos el camino ahora en suave descenso en dirección sur hasta alcanzar una zona conocida como Cantu la Bobia, dónde entronca nuestro camino con un camino hormigonado que desciende hasta Caranga d’Arriba. También encontramos la primera fuente-abrevadero en dónde aprovechamos para rellenar nuestras botellas o cantimploras. Ascendemos unos metros por este camino hormigonado que luego vuelve a ser camino de tierra. La zona se estrecha en zig-zag cada vez más junto al reguero de Mingoyu. Es una zona umbría poblada de ablanos/avellanos y bidules/abedules conocida como El Colladín. Atravesamos una portilla que dejaremos bien cerrada,  y seguimos ascendiendo hasta alcanzar una amplia pradería, es el Mayáu Mingoyu, donde vacas y caballos pastan tranquilamente entre acebales y espineras. Aprovechamos este momento si queremos para tomar una pieza de fruta o frutos secos que nos reponga de energía.

Después del descanso seguimos nuestro camino bordeando un precioso fayéu/hayedo, hasta alcanzar el alto de una lomba, El Colladín, desde el cual podemos ver nuestro entorno mucho mejor. Desde allí podemos contemplar mejor este bosque de fayas/hasyas que cuelga de la falda nordeste del impresionante murallón calizo que hace de cierra hacia el noroeste la Sierra de Sobia. En este lugar se tiene constado no hace muchos años osos y gallos monteses/urogallos, hecho que se puede comprobar en algunas de las cumbres próximas como el Picu Osa.

Seguimos un poco más adelante y nos topamos con una bifurcación de caminos que tomamos a la izquierda que nos lleva hasta el Mayáu la Espina o Braña Zaraméu, en este incomparable lugar a los pies de la Sierra de Sobia al abrigo de un precioso acebal y entre espineras, decidimos parar para almorzar bajo la atenta mirada de dos ferres/halcones que sobrevuelan nuestras cabezas. Desde aquí podemos contemplar Peña Collada, un “modesto” pico cuarcítico de apenas 1.103 m de alto situado a media montaña entre Proaza y Teberga. Es realmente interesante desde el punto de vista ecológico observar a lo largo de todo este recorrido que empezamos abajo junto a la “Senda del Oso” como han ido cambiando las distintas especies vegetales según íbamos ganando altitud y cambiando de orientación geográfica, como en las zonas más bajas, secas y térmicas abundan una foresta más propia de regiones mediterráneas, mientras que en las zonas húmedas y altas predomina una foresta típicamente atlántica.

Tras el almuerzo avanzamos por nuestro camino y llegamos hasta la Braña de La Cochadiel.la. Frente a nosotros, mirando hacia el norte tenemos el Colláu de Michadoiru, una preciosa braña a los pies de la cumbre de Peña Collada. Dejamos para los más osados superar los apenas 130 m que ya quedan hasta alcanzar la cumbre, añadiendo que la única dificultad que se van a encontrar es poder superar una verdadera muralla de escobas, brezos y tojos.

Desde el collado iniciamos nuestro descenso hacia el pueblo de Santa María; tenemos dos opciones: una cogemos una pista forestal que nace junto a una de las cabañas a la derecha del collado o tomamos un sendero a la izquierda próximo que nos lleva hasta otra cabaña y desde esta hasta pasando por otras alcanzaremos el pueblo. Nosotros elegimos la segunda opción (en otras ocasiones hemos ido también por la pista), aunque debemos indicar que al estar empedrado debemos tener mucha precaución en tiempo húmedo para no resbalar. Atravesamos varias brañas con hermosas cabañas y llegamos a una zona dónde se encuentra la segunda fuente, la Fuente Fría, nacimiento del reguero de San Martín. Seguimos descendiendo por el camino atravesando otras brañas como La ColladaGromolateya o Las Veras, entre ambas se bifurca el camino, pero no nos importa seguir el cual puesto que unos metros más abajo vuelven a confluir en uno sólo. Ya tenemos a la vista el pueblo entre los claros de las praderías que nos permite vislumbrarlo; aprovechamos en uno de ellos para contemplar la bella imagen del pueblo en contraste al fondo con la Sierra de Peña Gradura. Así y con cuidado de no resbalar por el empedrado alcanzamos Santa María. Llevamos ya recorridos unos 10 km. aprox. recorridos. Desde aquí el camino se encuentra hormigonado  hasta entroncar con la carreterina local que comunica el pueblo con la general AS-228 a 1,5 km de distancia, dónde se sitúa la población de Las Ventas, dirección que tomaremos para seguir descendiendo. A nuestra derecha dejaremos el final de la pista forestal, la otra alternativa que os propusimos descender desde el collado, seguiremos bordeados de hermosos castaños y en una de las curvas que gira bruscamente a la izquierda sobre ella se encuentra una peñona cuarcítica donde se encuentran semienterrados los restos de un antiguo castro celta llamado El Tornichón. Después de esta parada, seguimos descendiendo por la carretera hasta llegar a Las Ventas ya junto a la AS-228, proseguimos a nuestra izquierda, aguas arriba junto al río Teberga durante unos 200 m aprox. por la carretera, hasta alcanzar una bifurcación en ella que indica las direcciones a tomar hacia las poblaciones de Fabar y Bustiellu. Tomamos este desvío que cruza el río Teberga e inmediatamente retomamos a nuestra derecha el camino por la “Senda del Oso”, por la cual descenderemos en apenas 3 km más hasta nuestro punto de inicio pasando por la presa/azud de Olid/Oliz, también llamada “La Horniella”, atravesando los hermosos farallones cuarcíticos que forma la Foz de Olid/Oliz.

Traducción al castellano y reedición de esta ruta publicada en el 2002 en el libro de Ediciones Trabe llamado “21 rutes de Senderismu per Asturies” escrito por Bertu Ordiales y Guillermo César Ruiz.

Fotos antiguas de la excursión:

Xerra Peña Collada (Puente sobre el ríu Teberga, AS-228 Km 22) Xerra Peña Collada (Erica cinerea) Collada de La Rebollosa, vistas a la Xerra de Caranga y El Colladin Collada de La Rebollosa, vistas a El Colladin, Picu Gorrión y Peñas de Toriezu Xerra Peña Collada (Picu Llaneces, Picu Gurrión) Xerra Peña Collada (Peñas de Oliz) Xerra Peña Collada (Peña Collada) Xerra Peña Collada (Espinera nel Colladin) Xerra Peña Collada (vista del fayéu a los pies de la Xerra de Sobia) Xerra Peña Collada (Peña Collada y Collao Michadoiru) Xerra Peña Collada (camin y cabaña en Gromaloteya) Xerra Peña Collada (Cabaña en Gromaloteja) Xerra Peña Collada (Cabaña en Las Veras) Vistas a la Xerra Peña Gradura y Picu El Oviu desd Santa María Xerra Peña Collada (vieyu castañu baxu la peñona Castru El Tornichón)