Monte de la Tiñosa-Valle de Arranca

Nombre de la ruta propuesta: Monte de la Tiñosa-Valle de Arranca, Vertavillo

Accesos: La opción más corta es desde Palencia tomar la A-62 dirección Valladolid y a la altura de Dueñas entrar por a esta localidad por la salida sur y desde allí tomar la carretera local P-110 que nos lleva primeramente a Cevico de la Torre y posteriormente llegaremos a Vertavillo. Otra opción es también desde la ciudad de Palencia,  tomar un trozo de autovía en dirección Magaz de Pisuerga/Burgos por la A-610. Dirigirse posteriormente hasta la rotonda de Magaz de Pisuerga y tomar un trozo de la N-620 dirección Burgos/Aranda de Duero para a continuación tomar a la derecha la comarcal CL-619 dirección a Aranda de Duero. Al llegar a Baltanás, desviarse por carretera local PP-1121 que nos llevará hasta Vertavillo.

Tipo de recorrido: circular

Distancia: 14,6 km

Desnivel: unos 122 m.

Dificultad: baja (Nivel 2).

Duración: 6 horas ida y vuelta, a ritmo tranquilo que nos permitirá contemplar la flora, fauna y paisaje del entorno así como parada para comer.

Epoca recomendable: primavera y otoño. En invierno extremar las precauciones con el hielo.

Fuente de agua natural: Si, una procedente del pozo situado en el área recreativa del Valle de Arranca.

Cartografía: IGN, hoja 344-II Castroverde de Cerrato, escala 1:25.000.

Observaciones: Destacar el conjunto arquitectónico rural de Vertavillo, la ermita del Santo Cristo del Consuelo y el Molino de Enmedio.

Descripción de la excursión propuesta:

Itinerario que transcurre por una parte del LIC (Lugar de Interés Comunitario) de los Montes del Cerrato. En este espacio natural se mezclan cultivos de secano con manchas de monte mediterráneo y pastizal-tomillar. La vegetación mediterránea está formada principalmente por encinas, robles enciniegos, sabinas y enebros.

La comunidad faunística y, concretamente la avifauna, es muy variada. Así se puede observar aves ligadas a medios agrícolas y ganaderos como alcaraván, aguilucho cenizo, perdiz roja, cogujada común o collalba gris y otras de ambientes más forestales como ratonero común, pico picapinos o arrendajo.

Al regreso, hay que hacer una parada obligada en los Corrales de la Tiñosa, construcción tradicional de piedra, testigo de los antiguos usos ganaderos de la zona.

En el punto más alejado del lugar de partida se encuentra el valle de Arranca, por el que discurre la Cañada Real Burgalesa. Debido al uso como vía pecuaria, el fondo del valle no se ha cultivado, conservándose un espléndido pastizal. El bosque de robles enciniegos que rodea al pastizal es el hábitat ideal para el picogordo y la paloma zurita.